Internacional
Republicanos derogan reforma de Salud
Anulan la reforma con 245 votos a favor y 189 en contra
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (20/ENE/2011).- La Cámara de Representantes de Estados Unidos, bajo control republicano, aprobó una medida para revocar la reforma del sistema de Salud aprobada en 2010, cumpliendo así una promesa electoral que, según sus detractores, será desastrosa para la incipiente recuperación económica.
Los demócratas que controlan el Senado no prevén debatirla y, de todas maneras, el presidente Barack Obama ha prometido vetarla si llega al Despacho Oval.
Con 245 votos a favor y 189 en contra, la revocación se aprobó en la Cámara baja sobre líneas partidistas, tras un debate que repitió, casi palabra por palabra, los mismos argumentos del año pasado.
Sólo tres demócratas apoyaron la medida, y un legislador se abstuvo de votar.
La votación, puntualizada con vítores y abucheos en la galería de visitantes, puso fin a siete horas de debate que reflejó las viejas pugnas ideológicas entre demócratas y republicanos sobre cómo resolver las disparidades del complejo y costoso sistema de salud en Estados Unidos.
Promulgada por Obama el 30 de marzo de 2010, la reforma sanitaria es una de sus principales victorias legislativas y supone la mayor transformación del sistema de Salud desde la década de 1960.
Para los demócratas, revocarla es moral y fiscalmente irresponsable, porque da marcha atrás a una medida que amplía la cobertura médica, reduce los costos de salud y provee incentivos fiscales a los negocios que proveen ese beneficio a los trabajadores. La solución es corregirla y no desbaratarla por completo.
Este voto “significa que más de 129 millones de estadounidenses menores de 65 años... perderán su seguro de salud porque tienen condiciones preexistentes”, se quejó la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi, haciéndose eco de un análisis divulgado por el Departamento de Salud.
Pero, desde un mismo libreto, los republicanos replicaron que “Obamacare”, como llaman despectivamente a la “Ley de Cuidado de Salud Asequible”, no es más que un “socialismo” disfrazado que abultará el déficit nacional.
Los demócratas que controlan el Senado no prevén debatirla y, de todas maneras, el presidente Barack Obama ha prometido vetarla si llega al Despacho Oval.
Con 245 votos a favor y 189 en contra, la revocación se aprobó en la Cámara baja sobre líneas partidistas, tras un debate que repitió, casi palabra por palabra, los mismos argumentos del año pasado.
Sólo tres demócratas apoyaron la medida, y un legislador se abstuvo de votar.
La votación, puntualizada con vítores y abucheos en la galería de visitantes, puso fin a siete horas de debate que reflejó las viejas pugnas ideológicas entre demócratas y republicanos sobre cómo resolver las disparidades del complejo y costoso sistema de salud en Estados Unidos.
Promulgada por Obama el 30 de marzo de 2010, la reforma sanitaria es una de sus principales victorias legislativas y supone la mayor transformación del sistema de Salud desde la década de 1960.
Para los demócratas, revocarla es moral y fiscalmente irresponsable, porque da marcha atrás a una medida que amplía la cobertura médica, reduce los costos de salud y provee incentivos fiscales a los negocios que proveen ese beneficio a los trabajadores. La solución es corregirla y no desbaratarla por completo.
Este voto “significa que más de 129 millones de estadounidenses menores de 65 años... perderán su seguro de salud porque tienen condiciones preexistentes”, se quejó la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi, haciéndose eco de un análisis divulgado por el Departamento de Salud.
Pero, desde un mismo libreto, los republicanos replicaron que “Obamacare”, como llaman despectivamente a la “Ley de Cuidado de Salud Asequible”, no es más que un “socialismo” disfrazado que abultará el déficit nacional.