Internacional
Prostitutas y transexuales buscan su sitio en el barrio rojo más famoso de Pakistán
El sexo fuera del matrimonio es un delito que se castiga con hasta cinco años de cárcel, pero eso no impide que la prostitución sea un secreto en el barrio rojo más antiguo de pakistán
PAKISTÁN.- Se le conoce como el barrio de los diamante porque en este entramado de calles de Lahore se vendían las mejores joyas del país, pero ahora se ha convertido en la meca del sexo, en donde prostitutas y transexuales buscan su sitio en un país con las corrientes más radicales del Islam.
El sexo fuera del matrimonio es un delito que se castiga con hasta cinco años de cárcel, pero eso no impide que la prostitución sea un secreto en el barrio rojo más antiguo y famoso de Pakistán.
Muchas mujeres huyen de la pobreza o son literalmente arrancadas de sus hogares y compradas para ejercer en los burdeles del barrio rojo donde son ofrecidas como escaparates.
El gancho es ofrecerse como bailarinas y luego vendrán otros favores sexuales.
Además de ser ilegal, la prostitución está perseguida en Pakistán por grupos integristas.
Este mismo mes, dos mujeres acusadas de ser prostitutas fueron asesinadas por un grupo de radicales que dejó junto a los cuerpos una nota. En ella advertían de que todas aquellas personas implicadas en actividades inmorales correrían la misma suerte que las dos mujeres.
Las organizaciones proderechos humanos calculan que hay cerca de un millón de prostitutas en Pakistán.
El sexo fuera del matrimonio es un delito que se castiga con hasta cinco años de cárcel, pero eso no impide que la prostitución sea un secreto en el barrio rojo más antiguo y famoso de Pakistán.
Muchas mujeres huyen de la pobreza o son literalmente arrancadas de sus hogares y compradas para ejercer en los burdeles del barrio rojo donde son ofrecidas como escaparates.
El gancho es ofrecerse como bailarinas y luego vendrán otros favores sexuales.
Además de ser ilegal, la prostitución está perseguida en Pakistán por grupos integristas.
Este mismo mes, dos mujeres acusadas de ser prostitutas fueron asesinadas por un grupo de radicales que dejó junto a los cuerpos una nota. En ella advertían de que todas aquellas personas implicadas en actividades inmorales correrían la misma suerte que las dos mujeres.
Las organizaciones proderechos humanos calculan que hay cerca de un millón de prostitutas en Pakistán.