Internacional
Presidente yemení cambiará de táctica para enfrentarse a los rebeldes chiíes
El presidente de Yemen, Ali Abdulá Saleh, afirmó que el Ejército debe cambiar las tácticas de guerra
YEMEN.- El presidente de Yemen, Ali Abdulá Saleh, afirmó que el Ejército debe cambiar las tácticas de guerra para enfrentarse a los rebeldes chiíes, con quienes libran duros enfrentamientos desde el pasado 11 de agosto.
Estas declaraciones, reproducidas hoy por la prensa local, se produjeron después de una reunión de su gabinete presidencial celebrada anoche, un día después de declararse entre Ejército y rebeldes una "tregua temporal" para permitir la evacuación de la población civil de las zonas de enfrentamientos.
Desde hace más de dos semanas, los insurgentes chiíes son el blanco de una fuerte ofensiva terrestre y aérea lanzada por el Gobierno yemení en la provincia de Saada, fronteriza con Arabia Saudí.
"Si los choques se produjeran con fuerzas regulares, se habrían terminado en las primeras semanas o meses, pero nos enfrentamos a una guerra de guerrillas más que a una guerra normal", dijo Saleh a un militar a punto de ser enviado a luchar a Saada.
El presidente de Yemen deseó que la guerra acabe "en unas semanas", por lo que abogó por un cambio estratégico "para luchar contra a los que realizan sabotajes y se han rebelado".
"Para que eliminemos a estos elementos y sus acciones criminales de una vez por todas", añadió.
El Ejército yemení, apoyado por fuerzas del Ministerio del Interior, se enfrenta a una guerrilla lanzada por la secta musulmana de Yzidi, cercana a los chiíes. El presidente yemení es uno de los fieles de esa misma secta.
"Estamos seguros de que seremos capaces de limpiar todo ese área en las próximas semanas y también de que la rebelión será sofocada", afirmó el gobernante, en el poder desde 1979.
Desde las filas castrenses, la Comisión Yemení de Seguridad dijo anoche en un comunicado que la Fuerza Aérea ha asestado un "severo golpe" a los rebeldes en Dahyan, norte de la provincia de Saada, donde destruyó varios vehículos rebeldes y mató a un indeterminado número de insurgentes.
El comunicado también señaló que las tropas yemeníes hicieron retroceder a los rebeldes en la región de Al Jabal al Aswad, cerca de la provincia de Umran, con un número no determinado de bajas en las filas insurgentes.
La rebelión en la provincia de Saada comenzó en abril del 2004, cuando los rebeldes, dirigidos por Abdel Malik al Huthi, acusaron al Gobierno de Saná de ignorar las demandas de la población de esa región.
Estas declaraciones, reproducidas hoy por la prensa local, se produjeron después de una reunión de su gabinete presidencial celebrada anoche, un día después de declararse entre Ejército y rebeldes una "tregua temporal" para permitir la evacuación de la población civil de las zonas de enfrentamientos.
Desde hace más de dos semanas, los insurgentes chiíes son el blanco de una fuerte ofensiva terrestre y aérea lanzada por el Gobierno yemení en la provincia de Saada, fronteriza con Arabia Saudí.
"Si los choques se produjeran con fuerzas regulares, se habrían terminado en las primeras semanas o meses, pero nos enfrentamos a una guerra de guerrillas más que a una guerra normal", dijo Saleh a un militar a punto de ser enviado a luchar a Saada.
El presidente de Yemen deseó que la guerra acabe "en unas semanas", por lo que abogó por un cambio estratégico "para luchar contra a los que realizan sabotajes y se han rebelado".
"Para que eliminemos a estos elementos y sus acciones criminales de una vez por todas", añadió.
El Ejército yemení, apoyado por fuerzas del Ministerio del Interior, se enfrenta a una guerrilla lanzada por la secta musulmana de Yzidi, cercana a los chiíes. El presidente yemení es uno de los fieles de esa misma secta.
"Estamos seguros de que seremos capaces de limpiar todo ese área en las próximas semanas y también de que la rebelión será sofocada", afirmó el gobernante, en el poder desde 1979.
Desde las filas castrenses, la Comisión Yemení de Seguridad dijo anoche en un comunicado que la Fuerza Aérea ha asestado un "severo golpe" a los rebeldes en Dahyan, norte de la provincia de Saada, donde destruyó varios vehículos rebeldes y mató a un indeterminado número de insurgentes.
El comunicado también señaló que las tropas yemeníes hicieron retroceder a los rebeldes en la región de Al Jabal al Aswad, cerca de la provincia de Umran, con un número no determinado de bajas en las filas insurgentes.
La rebelión en la provincia de Saada comenzó en abril del 2004, cuando los rebeldes, dirigidos por Abdel Malik al Huthi, acusaron al Gobierno de Saná de ignorar las demandas de la población de esa región.