Internacional

Peruana acusada de espiar para Rusia libre bajo fianza

Reportera y columnista del diario hispano de Nueva York La Prensa, Peláez, de 55 años había sido periodista en Perú antes de irse a vivir a Estados Unidos

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (01/JUN/2010).- Un juez de Nueva York liberó bajo fianza  este jueves a la periodista peruana Vicky Peláez, una de las presuntas espías  acusadas por Estados Unidos de ser agentes secretos rusos.

Otro de los sospechosos, identificado como Juan Lázaro (esposo de la  peruana), admitió haber trabajado para la inteligencia rusa, según un documento  presentado por la fiscalía estadounidense.

El juez negó la libertad bajo fianza al hombre mientras aceptó excarcelar a  la peruana.

"No parece ser una agente profesional", declaró el juez al justificar su  decisión. "Ella tiene una identidad verdadera y la intención de permanecer en  el país".

Estados Unidos asegura que la pareja hace parte de una red de 11 "espías"  que durante años enviaron clandestinamente información a Moscú.

El juez fijó una fianza de 250 mil dólares para Peláez, 10 mil de ellos  pagados en efectivo. La mujer deberá llevar un brazalete electrónico y será  vigilada.

Con respecto a Lázaro (de supuesto origen uruguayo), la fiscalía aseguro  que el hombre en "una larga declaración después de su arresto", dijo trabajar  para el "Servicio", abreviación usada en los documentos de la corte para  designar al servicio de inteligencia exterior de Rusia (SVR), sucesor de la KGB  de la era soviética.

El FBI investigó durante años a los individuos, algunos de ellos instalados  desde hace tres décadas en Estados Unidos y encargados de infiltrarse en los  círculos políticos para luego enviar información a Moscú.

Diez de ellos fueron detenidos, mientras que Christopher Robert Metsos, de  54 años, escapó a las autoridades en Chipre, donde el sospechoso no se presentó  a una convocatoria judicial tras ser liberado bajo fianza.

Probablemente porque nunca accedieron a información clasificada, ninguno de  los 11 sospechosos fue inculpado hasta el momento de espionaje propiamente  dicho, un delito pasible de cadena perpetua.

Todos fueron en cambio acusados de trabajar como agentes para un gobierno  extranjero, cargo pasible de una pena máxima de cinco años de cárcel, y lavado  de dinero, por la retribución clandestina que percibían (máximo de 20 años).

Otros dos de los presuntos espías, el matrimonio de Donald Heathfield y  Tracey Foley, deberán seguir en prisión por orden de un tribunal de Boston.

Heathfield y Foley, presuntamente canadienses, fueron presentados en Boston  ante la jueza federal Jennifer Boal, que decidió mantenerlos detenidos al menos  hasta el 16 de julio, cuando se examinará una eventual libertad bajo fianza.

Paralelamente, estaban previstas el jueves audiencias similares en  Alexandria  y Nueva York para determinar la suerte de los demás  espías.

Michael Zottoli, Patricia Mills y Mikhaïl Semenko, comparecían ante un juez  en Alexandria, mientras que en Nueva York hicieron lo propio Richard y Cynthia  Murphy, Juan Lázaro, y la periodista peruana.

Reportera y columnista del diario hispano de Nueva York La Prensa, Peláez,  de 55 años había sido periodista en Perú antes de irse a vivir a Estados Unidos  hace más de 20 años. Tienen un hijo de 17 años.

Un grupo de simpatizantes y familiares de Peláez se manifestó en su defensa  frente a la corte de Nueva York.

"Yo creo que ella es inocente", dijo a la AFP Israel Galindo, un mexicano  de 50 años que junto a dos decenas de allegados y simpatizantes expresaron en  la calle su descontento por la detención de Peláez.

Por su parte, la empresaria rusa Anna Chapman, de 28 años, compareció el  lunes pasado ante un juez en Nueva York que rechazó liberarla bajo fianza.

Varios especialistas consideran el caso de los supuestos espías como un  vestigio de la antigua burocracia soviética y de métodos de espionaje del KGB  durante la guerra fría que subsistieron a la caída de la Unión Soviética.

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