Internacional

Partido socialista: renovarse o irse al vacío

Tras el descalabro histórico en los recientes comicios, el PSOE busca la manera de volver a simpatizar con sus electores

MADRID, ESPAÑA (07/DIC/2011).- El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) vive uno de los peores momentos de su historia. Después de las elecciones generales del 20 de noviembre, en las que perdió más de cuatro millones y medio de votos, se siente derrotado y con escaso poder institucional, frente a un Partido Popular (conservador, PP) que gobernará con mayoría absoluta y que ya controla la mayoría de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos de España.

Los socialistas están conscientes de que tienen que tomar un nuevo rumbo. Saben que deben escuchar el mensaje electoral, analizar las causas del hundimiento y hacer una renovación del proyecto, de las ideas y de los equipos para así recuperar la confianza del electorado y, sobre todo, sus votos.

Y les urge encontrar un líder que refunde al partido y lo saque del pozo en el que ha caído. De lo contrario, corre el riesgo de hundirse el todo.

El sociólogo José Félix Tezanos, director de la revista Temas, cuyo consejo editorial encabeza el ex vicepresidente del Gobierno en la etapa de Felipe González, Alfonso Guerra, cree que el “PSOE no ha tocado fondo” y que de los casi cuatro millones y medio de votos que perdió en las elecciones generales, al menos hay otros dos o tres millones que están “seriamente preocupados por la evolución del partido y no tienen decidido, ni mucho menos, continuar votando siempre al PSOE pase lo que pase”.

En este sentido, subraya la necesidad de “aclarar primero el proyecto y luego decidir cuál es la mejor vía para difundirlo y llevarlo a cabo”.

Entre los posibles candidatos a suceder a José Luis Rodríguez Zapatero al frente de la secretaría general se encuentran Alfredo Pérez Rubalcaba y la ministra de Defensa, la catalana Carme Chacón. La escritora Nativel Preciado cree que “en estas elecciones se ha quemado parte de la “generación” de Rubalcaba. En su opinión, el panorama es desolador, con un PSOE con una seria crisis de identidad. Y dice que “es imposible saber, en este momento, quién podrá presentarse con la cabeza alta y un programa digno en el Congreso de febrero”.

División de opiniones


Dentro del partido, las opiniones están divididas. Algunos creen que Rubalcaba es el que debe estar al frente del partido por su experiencia y su trayectoria política; otros, en cambio, lo consideran un perdedor y temen que la gente siga asociando su imagen a la de Zapatero, por haber sido su mano derecha durante la presidencia de Gobierno.

En el caso de Carme Chacón, algunos piensan que por su juventud — tiene 40 años— y capacidades es la candidata ideal, mientras otros la acusan de querer llevar una política catalanista y no de unión, y de estar resentida por no haber sido elegida como número uno en las pasadas elecciones a las que ella voluntariamente no se presentó para dejar vía libre a Rubalcaba.

A estas voces se suman otras, que apuntan a la necesidad de encontrar caras nuevas, con proyectos diferentes.

Hasta el momento, ni Rubalcaba ni Chacón han dado un paso al frente.

Chacón dice que necesita tiempo antes de revelar definitivamente si se presenta o no como aspirante a la secretaría general del PSOE, algo que en círculos próximos a la ministra se considera más que probable. Ella insiste en que lo importante ahora es el “debate de ideas, del proyecto; después vendrán los nombres”. Aunque también está consciente de que ha salido mal parada en las elecciones generales al perder su partido muchos votos en Barcelona, ciudad en la que ella era cabeza de lista.

Rubalcaba, si bien ha sido el líder del partido con peor resultado en unas elecciones, no se rinde. Por ahora ha logrado ser el líder provisional de los socialistas como presidente del grupo parlamentario en el Congreso, cargo para el que fue ratificado hace unos días por aclamación.

Eso le permitirá tener un gran protagonismo hasta la celebración del 38 Congreso, que tendrá lugar en Sevilla entre el 3 y 5 de febrero próximos.

Hasta ahora, entre los socialistas prevalecen los desacuerdos. Muchas voces, como el ex presidente Alfonso Guerra y el presidente del Congreso, José Bono, son contrarios a que Chacón se presente por pertenecer a otro partido, el Partido Socialista de Catalunya (PSC). En cambio, el ex presidente Felipe González y el vicepresidente en funciones, Ramón Jáuregui, piensan que ser del PSC no supone ninguna limitación. Subrayan, en todo caso, que un entronamiento de Rubalcaba no sería positivo para la imagen del partido.

El líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, ha ido más allá y además de asegurar que “entre Rubalcaba y poder elegir” se queda con “poder elegir”, ha recordado que Joaquín Almunia dimitió la misma noche electoral del año 2000, que marcó otro descalabro del PSOE en las urnas. La renuncia llevaría después a un joven y entonces desconocido Zapatero a presidir la secretaría general y a encabezar luego el Gobierno.

Quieren primarias

Gómez, al igual que el ex canciller Miguel Ángel Moratinos, quiere que el partido celebre elecciones primarias para elegir al futuro secretario general, una opción que no contemplan los estatutos pero que comparten muchos analistas políticos, como el periodista Jordi Barbeta. “Sorprende que teniendo tan cerca y tan reciente la experiencia francesa, los socialistas españoles se empecinen en enrocarse, en vez de abrirse”, asegura Barbeta, quien recuerda que los socialistas franceses “dieron la vuelta a los sondeos abriendo las puertas de la organización de par en par no a los militantes, sino a la sociedad, e invitando a todos sus desertores electorales y a todos los que se consideran de izquierdas a participar en la reelaboración del proyecto político y, por supuesto, en la elección de líder”.

“Las elecciones primarias que designaron a Francois Hollande como candidato presidencial fueron un rotundo éxito de participación y cambiaron súbitamente el escenario político. Ahora bien, requiere coraje político invitar a la gente a que hable, escucharla y actuar en consecuencia, porque igual responde lo contrario de lo previsto”.

Cambios en la cúpula


El futuro inmediato del partido se aclarará el próximo mes de febrero, cuando se celebrará el 38 Congreso del PSOE en Sevilla. Allí, los días 3, 4 y 5 se renovará a toda la cúpula socialista, se cambiará el modelo de partido y se reorientará el proyecto del PSOE para los próximos años.

Será uno de los congresos más cruciales porque los socialistas llegan a él después de que los ciudadanos les hayan llevado a la oposición con la representación más pequeña en la historia de la democracia.

Por eso, el aparato del partido no pondrá trabas a que se presenten todos los candidatos que lo deseen, para alejar así el fantasma de un amaño, como comenzaron a insinuar algunos sectores del partido.

Para convertirse en candidato se necesitan los avales de 20% entre los 969 delegados y un máximo de 30%, techo que pretende facilitar la presentación de varias opciones.

Tras este encuentro, el PSOE tendrá su primer reto el 25 de marzo en las elecciones autonómicas en la comunidad de Andalucía (Sur de España), único reducto de poder que le queda, junto con el País Vasco (en el Norte de España).

NUMERALIA
El descalabro


15% cayó su apoyo electoral; pasó de 43% al 28 por ciento.

110 escaños ganaron los socialistas, de los 169 que tenían.

4 millones y medio de votos habría perdido el Partido Socialista en los pasados comicios.

5 millones de españoles no tienen trabajo y acusan a Zapatero de la crisis.

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