Internacional
Palacio Real y sede laborista, objetivos de Behring Breivik
El autor de los atentados se resiste a someterse a exámenes forenses psiquiátricos
OSLO, NORUEGA (31/JUL/2011).- El autor confeso del doble atentado de Noruega, Anders Behring Breivik, planeó otros ataques con bomba contra el Palacio Real de Oslo y la sede del partido socialdemócrata del primer ministro Jens Stoltenberg, pero los desestimó por ser inviables debido a “problemas logísticos”.
Según informó el popular diario VG, que se remite a fuentes policiales, el fundamentalista cristiano y ultraderechista pretendía con ello atacar, por partida doble, la residencia oficial de la casa real, así como el partido socialdemócrata.
El propio Behring Breivik habría explicado estos planes a la Policía en su interrogatorio del viernes pasado, que se prolongó durante más de 10 horas y en el que el detenido dio amplia información sobre sus propósitos.
En la sesión, el autor de los atentados fue informado asimismo por primera vez del número de víctimas mortales de su doble atentado, un total de 77.
Según explicó a ese medio el abogado de Breivik, Geir Lippestad, su defendido no mostró la menor reacción a esas informaciones.
“No percibí ningún tipo de reacción. No vi ni una sonrisa ni signos de decepción”, explicó el abogado, único contacto con el exterior de su defendido, que está en régimen de aislamiento total.
Lippestad también declaró a otros medios noruegos que su defendido había pretendido perpetrar otros ataques, pero que finalmente las cosas “no salieron como pensó”.
Según afirmaron ayer varios medios noruegos, Breivik se resiste a que se le someta a los exámenes forenses psiquiátricos previstos para la próxima semana.
La Policía subió el viernes la cifra de víctimas a 77: ocho en el atentado con coche bomba de la capital y las restantes 69 en el ataque posterior a la vecina isla de Utoya.
Los servicios secretos noruegos, PST, informaron que no creen que haya aumentado el peligro de un ataque terrorista por parte de la ultraderecha tras el doble atentado de Breivik.
El nivel de peligro se mantiene en la misma escala que antes de esos ataques, según fuentes del espionaje noruego, que parten de la base de que Breivik planeó y perpetró solo tanto su atentado con coche bomba en Oslo como el posterior tiroteo en la isla.
Los servicios secretos consideran que “sólo muy escasas” personas son capaces de planear y llevar a cabo un atentado de estas dimensiones, por lo que “tanto a escala nacional como internacional actos terroristas como el de Oslo y Utoya son la excepción”.
La mayoría de las víctimas mortales eran adolescentes de entre 14 y 16 años, aunque también hay adultos, el mayor de ellos de 61 años.
Desde el fin de semana se vienen desarrollando numerosas ceremonias, tanto institucionales como de los familiares, mezcladas con las continuas concentraciones junto a la catedral de Oslo, cuyos alrededores han quedado cubiertos de flores, velas y mensajes de condolencia.
Ayer mismo se celebró en el interior del templo un emotivo concierto de música clásica y pop, con asistencia del príncipe heredero Haakon, miembros del cuerpo de Policía, equipos de salvamento y familiares de las víctimas.
A una semana de los ataques
La socialdemocracia, “antídoto” para la ultraderecha
OSLO.- El firme liderazgo del primer ministro Jens Stoltenberg tras el doble atentado de Anders Behring Breivik ha relanzado a la socialdemocracia noruega, ahora cohesionada y exponente de la voluntad de sobreponerse a la tragedia.
Tras una semana de conmoción ante una matanza sin precedentes en un país tradicionalmente pacífico, más de un ciudadano quisiera pasar página a la tragedia desencadenada con la explosión del coche bomba, en la capital, seguida de la masacre en el campamento de verano de las juventudes socialdemócratas, en la isla de Utoya.
Los ciudadanos, 80%, califican de “muy buena” la gestión de crisis del primer ministro socialdemócrata, según una encuesta difundida por el diario conservador Aftenposten.
Su mensaje de responder con más democracia al extremismo terrorista representado por Breivik ha calado en la población, a juicio del politólogo noruego Knut Heidar.
Stoltenberg, de 52 años y hasta hace poco tachado de político de escaso perfil, se ha situado a una escala de popularidad solo comparable con la máxima figura de su socialdemocracia, Gro Harlem Brundland, la mujer que dirigió el Gobierno de Oslo durante 15 años.
A medida que pasaron los días, con un Stoltenberg presente e incansable en todo momento, el político ha crecido con personalidad propia, como se ha destacado tanto desde el extranjero como en Noruega, que de pronto ha “descubierto” a su jefe de Gobierno.
Stoltenberg, al frente desde 2005, defiende ahora, más que nunca, la línea de la tolerancia y la integración de la población inmigrante.
CLAVES
Demencia
1 Evaluar si el confeso asesino masivo de Noruega, Anders Behring Breivik, está loco, como afirma su abogado, llevará meses de observación, entrevistas y análisis, y los expertos dicen que es difícil fingir una enfermedad mental.
2 Psiquiatras forenses que analizan las mentes de los asesinos destacan claros patrones de comportamiento que pueden provenir de hace mucho tiempo y pueden dar pistas vitales sobre el estado mental de Breivik cuando asesinó a 77 personas en un tiroteo y ataque con bomba el 22 de julio.
3 El resultado final más probable es que Breivik sea encarcelado o mantenido en un hospital psiquiátrico hasta que tenga al menos unos 50 años. Cualquier liberación fuera de eso se permitiría sólo si una junta de libertad condicional considera que es seguro, lo que es poco probable.
Según informó el popular diario VG, que se remite a fuentes policiales, el fundamentalista cristiano y ultraderechista pretendía con ello atacar, por partida doble, la residencia oficial de la casa real, así como el partido socialdemócrata.
El propio Behring Breivik habría explicado estos planes a la Policía en su interrogatorio del viernes pasado, que se prolongó durante más de 10 horas y en el que el detenido dio amplia información sobre sus propósitos.
En la sesión, el autor de los atentados fue informado asimismo por primera vez del número de víctimas mortales de su doble atentado, un total de 77.
Según explicó a ese medio el abogado de Breivik, Geir Lippestad, su defendido no mostró la menor reacción a esas informaciones.
“No percibí ningún tipo de reacción. No vi ni una sonrisa ni signos de decepción”, explicó el abogado, único contacto con el exterior de su defendido, que está en régimen de aislamiento total.
Lippestad también declaró a otros medios noruegos que su defendido había pretendido perpetrar otros ataques, pero que finalmente las cosas “no salieron como pensó”.
Según afirmaron ayer varios medios noruegos, Breivik se resiste a que se le someta a los exámenes forenses psiquiátricos previstos para la próxima semana.
La Policía subió el viernes la cifra de víctimas a 77: ocho en el atentado con coche bomba de la capital y las restantes 69 en el ataque posterior a la vecina isla de Utoya.
Los servicios secretos noruegos, PST, informaron que no creen que haya aumentado el peligro de un ataque terrorista por parte de la ultraderecha tras el doble atentado de Breivik.
El nivel de peligro se mantiene en la misma escala que antes de esos ataques, según fuentes del espionaje noruego, que parten de la base de que Breivik planeó y perpetró solo tanto su atentado con coche bomba en Oslo como el posterior tiroteo en la isla.
Los servicios secretos consideran que “sólo muy escasas” personas son capaces de planear y llevar a cabo un atentado de estas dimensiones, por lo que “tanto a escala nacional como internacional actos terroristas como el de Oslo y Utoya son la excepción”.
La mayoría de las víctimas mortales eran adolescentes de entre 14 y 16 años, aunque también hay adultos, el mayor de ellos de 61 años.
Desde el fin de semana se vienen desarrollando numerosas ceremonias, tanto institucionales como de los familiares, mezcladas con las continuas concentraciones junto a la catedral de Oslo, cuyos alrededores han quedado cubiertos de flores, velas y mensajes de condolencia.
Ayer mismo se celebró en el interior del templo un emotivo concierto de música clásica y pop, con asistencia del príncipe heredero Haakon, miembros del cuerpo de Policía, equipos de salvamento y familiares de las víctimas.
A una semana de los ataques
La socialdemocracia, “antídoto” para la ultraderecha
OSLO.- El firme liderazgo del primer ministro Jens Stoltenberg tras el doble atentado de Anders Behring Breivik ha relanzado a la socialdemocracia noruega, ahora cohesionada y exponente de la voluntad de sobreponerse a la tragedia.
Tras una semana de conmoción ante una matanza sin precedentes en un país tradicionalmente pacífico, más de un ciudadano quisiera pasar página a la tragedia desencadenada con la explosión del coche bomba, en la capital, seguida de la masacre en el campamento de verano de las juventudes socialdemócratas, en la isla de Utoya.
Los ciudadanos, 80%, califican de “muy buena” la gestión de crisis del primer ministro socialdemócrata, según una encuesta difundida por el diario conservador Aftenposten.
Su mensaje de responder con más democracia al extremismo terrorista representado por Breivik ha calado en la población, a juicio del politólogo noruego Knut Heidar.
Stoltenberg, de 52 años y hasta hace poco tachado de político de escaso perfil, se ha situado a una escala de popularidad solo comparable con la máxima figura de su socialdemocracia, Gro Harlem Brundland, la mujer que dirigió el Gobierno de Oslo durante 15 años.
A medida que pasaron los días, con un Stoltenberg presente e incansable en todo momento, el político ha crecido con personalidad propia, como se ha destacado tanto desde el extranjero como en Noruega, que de pronto ha “descubierto” a su jefe de Gobierno.
Stoltenberg, al frente desde 2005, defiende ahora, más que nunca, la línea de la tolerancia y la integración de la población inmigrante.
CLAVES
Demencia
1 Evaluar si el confeso asesino masivo de Noruega, Anders Behring Breivik, está loco, como afirma su abogado, llevará meses de observación, entrevistas y análisis, y los expertos dicen que es difícil fingir una enfermedad mental.
2 Psiquiatras forenses que analizan las mentes de los asesinos destacan claros patrones de comportamiento que pueden provenir de hace mucho tiempo y pueden dar pistas vitales sobre el estado mental de Breivik cuando asesinó a 77 personas en un tiroteo y ataque con bomba el 22 de julio.
3 El resultado final más probable es que Breivik sea encarcelado o mantenido en un hospital psiquiátrico hasta que tenga al menos unos 50 años. Cualquier liberación fuera de eso se permitiría sólo si una junta de libertad condicional considera que es seguro, lo que es poco probable.