Internacional
Neonazis Restan importancia al complot supremacista
Paul Schlesselman, de 18 años, y Daniel Cowart, de 20, fueron acusados formalmente de concebir ese plan
WASHINGTON.- El plan de dos racistas blancos para asesinar al candidato a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, y a un centenar de estudiantes negros era demasiado burdo y desorganizado como para tener éxito, dijeron hoy sus familiares y las autoridades del estado de Tennessee.
Paul Schlesselman, de 18 años, y Daniel Cowart, de 20, fueron acusados formalmente de concebir ese plan y para ello contaban con armas, según documentos presentados ayer ante las autoridades por la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por sus siglas en inglés), una dependencia del Departamento del Tesoro.
Según los expertos, ambos acusados se conocían desde hacía sólo un mes, nunca ocultaron sus intenciones, pintaban cruces gamadas en su coche y, además se jactaban ante quien quisiera oírlos de sus planes mostrando fotografías en una de las cuales Coward lucía amenazante con una ametralladora con mira telescópica.
La madre de uno de ellos alertó a la Policía sobre los planes después de que presumieran de haber destrozado los cristales de una iglesia.
"Sin dudas, tenían armas terribles y planes terribles", pero con sus acciones "es difícil tomarlos en serio", indicó Mark Potok, director de un centro jurídico de Tennessee en declaraciones a medios locales.
Paul Schlesselman, de 18 años, y Daniel Cowart, de 20, fueron acusados formalmente de concebir ese plan y para ello contaban con armas, según documentos presentados ayer ante las autoridades por la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por sus siglas en inglés), una dependencia del Departamento del Tesoro.
Según los expertos, ambos acusados se conocían desde hacía sólo un mes, nunca ocultaron sus intenciones, pintaban cruces gamadas en su coche y, además se jactaban ante quien quisiera oírlos de sus planes mostrando fotografías en una de las cuales Coward lucía amenazante con una ametralladora con mira telescópica.
La madre de uno de ellos alertó a la Policía sobre los planes después de que presumieran de haber destrozado los cristales de una iglesia.
"Sin dudas, tenían armas terribles y planes terribles", pero con sus acciones "es difícil tomarlos en serio", indicó Mark Potok, director de un centro jurídico de Tennessee en declaraciones a medios locales.