Internacional
Negociadores de la paz en Colombia sostienen primer encuentro
Hay expectativa por el anuncio de los resultados este día; de éstos depende la continuidad de las reuniones, ya en La Habana
OSLO, NORUEGA (18/OCT/2012).- El primer paso de un largo camino por recorrer en busca de la paz en Colombia fue dado ayer en Noruega.
Después de que el último intento de negociación se dio en 2002, ayer, tras la primera cita formal cara a cara, crece la expectativa por anuncios de los negociadores del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de las FARC, sobre si hubo acuerdos en una reunión técnica.
Los negociadores tendrán su última cita en un lugar no revelado de Oslo este día y luego ofrecerán una rueda de prensa, donde se espera que digan que puntos logísticos y técnicos alcanzaron antes de que viajen a Cuba para una segunda etapa pláticas. En busca de terminar con 50 años de conflicto armado.
El histórico encuentro se da sin mediar tregua entre ambos bandos y justo ayer las autoridades civiles informaron que 16 personas resultaron heridas, entre ellas dos jóvenes con quemaduras en sus cuerpos de entre 80 y 90%, luego de que rebeldes de las FARC, tras volar una torre de energía, provocaron un incendio en San Pedro, departamento de Valle del Cauca.
En el primer contacto, las delegaciones arribaron por separado a la nublada capital noruega ayer por la mañana; “la guerrillera desde La Habana, la del Gobierno desde Bogotá” para afinar detalles logísticos: entre otros, cuántos días a la semana sesionarán en Cuba y si a las reuniones deben asistir siempre los designados de países acompañantes como Venezuela y Chile.
Ese traslado de Oslo a La Habana, cuya fecha no ha sido precisada, fue parte del acuerdo a los que ambas partes llegaron tras seis meses de encuentros secretos en la capital cubana y que desembocaron el 4 de septiembre en el anuncio oficial de que se sentarían a partir de la primera quincena de octubre en Oslo a discutir una agenda pactada.
“Creo que están viajando tan lejos para mostrar que todo empieza en tierra neutral, imparcial y con un aura de seriedad con cierta distancia de todas las acciones y provocaciones de Colombia”, dijo Jan Egeland, director para Europa del grupo no gubernamental Human Rights Watch, y quien fue el enviado especial de las Naciones Unidas para los frustrados diálogos de paz en Colombia de 1999 al 2002.
El conflicto colombiano “es probablemente la mayor guerra, el mayor problema de derechos humanos, el mayor problema de desplazados, el mayor problema humanitario y el problema del mayor productor de drogas del hemisferio”, agregó Egeland, de origen noruego.
“Así que hay mucho en juego esta semana en Oslo y después cuando las negociaciones continúen en La Habana”.
Y mientras el Gobierno y las FARC se reúnen en Oslo, en Bogotá hay versiones de que la administración de Juan Manuel Santos sostiene acercamientos con el rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la busca de una agenda de negociación, según el politólogo Alejo Vargas.
AP/Reuters/AFP
Artífices del diálogo
Juan Manuel Santos y “Timochenko” son dos viejos conocidos
BOGOTÁ, COLOMBIA.- Se dan tiempo para el diálogo. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el jefe de las FARC, Timoleón Jiménez, alias “Timochenko”, percibidos hasta hace poco como hombres curtidos para el conflicto armado, son ahora, con una gran dosis de pragmatismo, los artífices del proceso de paz que arranca en Oslo.
Santos, un líder de centroderecha de 61 años, asumió el gobierno de Colombia en 2010 con el aval de su desempeño como ministro de la Defensa del ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), el que con mayor intensidad combatió a las guerrillas.
Desde ese cargo ordenar el bombardeo del campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano en el que murió en 2008 el entonces número dos de esa guerrilla, Raúl Reyes, y que derivó en la ruptura de relaciones de parte de Quito.
Ya en la presidencia, Santos ordenó también los ataques militares que dieron muerte al jefe militar de las FARC, Jorge Briceño (Mono Jojoy) en 2010, y del máximo comandante de esa guerrilla, Alfonso Cano, al año siguiente.
Timoleón Jiménez, de 53 años, también conocido como Timochenko, sucedió en noviembre de 2011 a Cano en la dirección suprema de las FARC, y decidió continuar los contactos con el Gobierno.
Conocido como el jefe de la contrainteligencia en la guerrilla, el comandante más joven del Secretariado (cúpula de mando) es descrito como un jefe militar, pero a la vez político. “Timochenko no ha sido un radical, se podría decir que pertenece al ala pragmática de las FARC, y a diferencia de Cano no es un dogmático”, señaló Ariel Ávila, investigador de la Corporación Nuevo Arco Iris, que analiza el conflicto interno colombiano.
AFP
FRASE
"El actual proceso de paz, las FARC lo está buscando para revalidarse políticamente porque los últimos 10 años han ido en contra de ellos "
Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá.
Después de que el último intento de negociación se dio en 2002, ayer, tras la primera cita formal cara a cara, crece la expectativa por anuncios de los negociadores del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de las FARC, sobre si hubo acuerdos en una reunión técnica.
Los negociadores tendrán su última cita en un lugar no revelado de Oslo este día y luego ofrecerán una rueda de prensa, donde se espera que digan que puntos logísticos y técnicos alcanzaron antes de que viajen a Cuba para una segunda etapa pláticas. En busca de terminar con 50 años de conflicto armado.
El histórico encuentro se da sin mediar tregua entre ambos bandos y justo ayer las autoridades civiles informaron que 16 personas resultaron heridas, entre ellas dos jóvenes con quemaduras en sus cuerpos de entre 80 y 90%, luego de que rebeldes de las FARC, tras volar una torre de energía, provocaron un incendio en San Pedro, departamento de Valle del Cauca.
En el primer contacto, las delegaciones arribaron por separado a la nublada capital noruega ayer por la mañana; “la guerrillera desde La Habana, la del Gobierno desde Bogotá” para afinar detalles logísticos: entre otros, cuántos días a la semana sesionarán en Cuba y si a las reuniones deben asistir siempre los designados de países acompañantes como Venezuela y Chile.
Ese traslado de Oslo a La Habana, cuya fecha no ha sido precisada, fue parte del acuerdo a los que ambas partes llegaron tras seis meses de encuentros secretos en la capital cubana y que desembocaron el 4 de septiembre en el anuncio oficial de que se sentarían a partir de la primera quincena de octubre en Oslo a discutir una agenda pactada.
“Creo que están viajando tan lejos para mostrar que todo empieza en tierra neutral, imparcial y con un aura de seriedad con cierta distancia de todas las acciones y provocaciones de Colombia”, dijo Jan Egeland, director para Europa del grupo no gubernamental Human Rights Watch, y quien fue el enviado especial de las Naciones Unidas para los frustrados diálogos de paz en Colombia de 1999 al 2002.
El conflicto colombiano “es probablemente la mayor guerra, el mayor problema de derechos humanos, el mayor problema de desplazados, el mayor problema humanitario y el problema del mayor productor de drogas del hemisferio”, agregó Egeland, de origen noruego.
“Así que hay mucho en juego esta semana en Oslo y después cuando las negociaciones continúen en La Habana”.
Y mientras el Gobierno y las FARC se reúnen en Oslo, en Bogotá hay versiones de que la administración de Juan Manuel Santos sostiene acercamientos con el rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la busca de una agenda de negociación, según el politólogo Alejo Vargas.
AP/Reuters/AFP
Artífices del diálogo
Juan Manuel Santos y “Timochenko” son dos viejos conocidos
BOGOTÁ, COLOMBIA.- Se dan tiempo para el diálogo. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el jefe de las FARC, Timoleón Jiménez, alias “Timochenko”, percibidos hasta hace poco como hombres curtidos para el conflicto armado, son ahora, con una gran dosis de pragmatismo, los artífices del proceso de paz que arranca en Oslo.
Santos, un líder de centroderecha de 61 años, asumió el gobierno de Colombia en 2010 con el aval de su desempeño como ministro de la Defensa del ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), el que con mayor intensidad combatió a las guerrillas.
Desde ese cargo ordenar el bombardeo del campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano en el que murió en 2008 el entonces número dos de esa guerrilla, Raúl Reyes, y que derivó en la ruptura de relaciones de parte de Quito.
Ya en la presidencia, Santos ordenó también los ataques militares que dieron muerte al jefe militar de las FARC, Jorge Briceño (Mono Jojoy) en 2010, y del máximo comandante de esa guerrilla, Alfonso Cano, al año siguiente.
Timoleón Jiménez, de 53 años, también conocido como Timochenko, sucedió en noviembre de 2011 a Cano en la dirección suprema de las FARC, y decidió continuar los contactos con el Gobierno.
Conocido como el jefe de la contrainteligencia en la guerrilla, el comandante más joven del Secretariado (cúpula de mando) es descrito como un jefe militar, pero a la vez político. “Timochenko no ha sido un radical, se podría decir que pertenece al ala pragmática de las FARC, y a diferencia de Cano no es un dogmático”, señaló Ariel Ávila, investigador de la Corporación Nuevo Arco Iris, que analiza el conflicto interno colombiano.
AFP
FRASE
"El actual proceso de paz, las FARC lo está buscando para revalidarse políticamente porque los últimos 10 años han ido en contra de ellos "
Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá.