Internacional
Murió el niño brasileño que jugaba a 'celebrar' misa
El pequeño Rafael Freitas padecía un agresivo cáncer infantil
GUADALAJARA, JALISCO (16/NOV/2015).- Hace unos meses el pequeño Rafael Freitas, de cuatro años de edad, se convirtió en un personaje de las redes sociales al circular un video en el que se le veía "celebrando misa" con todo y la respectiva indumentaria.
Según el sitio de noticias aciprensa.com, el niño falleció el pasado fin de semana a causa del cáncer que padecía desde hace tiempo.
Se sabe que Rafael estaba en su ciudad natal, Conceição das Pedras (estado de Minas Gerais) en un periodo de pausa del tratamiento que duró algunas semanas, pero el sábado recayó y tuvo que ser internado, fue sedado y falleció a las 8:10 p.m. del sábado.
Los padres de Rafael ahora resaltan el curioso deseo de su hijo por ser Papa. Randerson Freitas, padre de Rafael, escribió en Facebook: "Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha (Salmo 15)".
El niño era atendido en el Hospital de Cáncer para Niños y Jóvenes en Barretos, en el estado de Sao Paulo, en donde solía invitar a todos a participar de la "misa" que "celebraba" con los ornamentos que le obsequió el capellán del lugar.
En 2014, cuando Rafael tenía poco más de un año, fue cuando recibió el diagnóstico de una enfermedad llamada neuroblastoma, un cáncer infantil que suele afectar los nervios y los huesos, que estaba en el nivel 4, el más grave.
Según el sitio de noticias aciprensa.com, el niño falleció el pasado fin de semana a causa del cáncer que padecía desde hace tiempo.
Se sabe que Rafael estaba en su ciudad natal, Conceição das Pedras (estado de Minas Gerais) en un periodo de pausa del tratamiento que duró algunas semanas, pero el sábado recayó y tuvo que ser internado, fue sedado y falleció a las 8:10 p.m. del sábado.
Los padres de Rafael ahora resaltan el curioso deseo de su hijo por ser Papa. Randerson Freitas, padre de Rafael, escribió en Facebook: "Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha (Salmo 15)".
El niño era atendido en el Hospital de Cáncer para Niños y Jóvenes en Barretos, en el estado de Sao Paulo, en donde solía invitar a todos a participar de la "misa" que "celebraba" con los ornamentos que le obsequió el capellán del lugar.
En 2014, cuando Rafael tenía poco más de un año, fue cuando recibió el diagnóstico de una enfermedad llamada neuroblastoma, un cáncer infantil que suele afectar los nervios y los huesos, que estaba en el nivel 4, el más grave.