Internacional
Miles de hondureños marchan contra proyecto de Zelaya de cambiar Constitución
La marcha, promovida por las iglesias evangélicas, discurrió por espacio de unas doras con manifestantes
TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Miles de hondureños marcharon hoy en San Pedro Sula, en el norte del país, contra el proyecto del presidente, Manuel Zelaya de convocar una Asamblea Constituyente que reforme la actual Carta Magna.
La marcha, promovida por las iglesias evangélicas, discurrió por espacio de unas doras con manifestantes, muchos provistos de sombrillas para soportar el sol, que desfilaron con camisetas de color blanco y banderas de Honduras.
Los asistentes también entonaron cánticos religiosos y portaron pancartas a favor de la paz, la democracia y la libertad en Honduras, que vive una polarización social derivada de la supuesta intención de Zelaya de continuar en el poder.
El gobernante promueve desde noviembre de 2008 una consulta popular orientada a la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente a partir de 2010, para reformar la actual Carta Magna, que data de 1982.
El pastor Misael Argeñal, uno de los manifestantes de hoy en San Pedro Sula, dijo a los periodistas que Honduras "no necesita una nueva Constitución" porque la que está en vigor "es buena".
Zelaya ha redoblado su campaña en las últimas semanas, con recursos del Estado, para una consulta en la que el próximo domingo los hondureños decidan si aceptan o no votar en las elecciones generales del 29 de noviembre sobre la eventual convocatoria de una Asamblea Constituyente.
Esta iniciativa fue rechazada por el Parlamento, el Ministerio Público, el Tribunal Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia, entre otros organismos, que consideran que el procedimiento no se enmarca en la ley.
Además, diversos sectores, incluso del gobernante Partido Liberal, aseguran que Zelaya busca poder ser reelegido, lo que no permite la actual Constitución.
El mandatario ha reiterado que no estará ni un día más en el poder, que asumió en enero de 2006 para un período que culmina en 2010, pero ha dejado entrever que si la voluntad popular lo pidiera, retornaría a la Casa Presidencial.
Pese al rechazo legal a su iniciativa, Zelaya se ha dedicado de lleno en las últimas dos semanas a buscar el respaldo popular a favor de la consulta del próximo domingo, al tiempo que ha aumentado la oposición de quienes la rechazan.
En su calidad de comandante general de las Fuerzas Armadas, le ha pedido a los militares apoyo logístico para la consulta popular del domingo, tema sobre el que los uniformados no han definido su posición, al menos públicamente.
Esa situación ha provocado que diversos sectores, incluso del Gobierno, le hayan recordado a los militares que no pueden obedecer una orden de Zelaya que violente la Constitución.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Romeo Vázquez, dijo hoy a periodistas que los militares no se inmiscuyen en asuntos políticos, pero no dejó claro si apoyarán o no al presidente.
En Tegucigalpa hoy también hubo una manifestación en contra de Zelaya del recién constituido Movimiento Político Consenso Ciudadano, adscrito a la Alianza Progresista Compromiso con Honduras, que agrupa a empresarios, iglesias, profesionales y políticos de oposición, entre otros.
Los manifestantes en la capital expresaron que "una consulta popular debe ser el producto de un legítimo, amplio, libre y transparente proceso de participación ciudadana, sin manipulaciones de ninguna naturaleza".
La marcha, promovida por las iglesias evangélicas, discurrió por espacio de unas doras con manifestantes, muchos provistos de sombrillas para soportar el sol, que desfilaron con camisetas de color blanco y banderas de Honduras.
Los asistentes también entonaron cánticos religiosos y portaron pancartas a favor de la paz, la democracia y la libertad en Honduras, que vive una polarización social derivada de la supuesta intención de Zelaya de continuar en el poder.
El gobernante promueve desde noviembre de 2008 una consulta popular orientada a la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente a partir de 2010, para reformar la actual Carta Magna, que data de 1982.
El pastor Misael Argeñal, uno de los manifestantes de hoy en San Pedro Sula, dijo a los periodistas que Honduras "no necesita una nueva Constitución" porque la que está en vigor "es buena".
Zelaya ha redoblado su campaña en las últimas semanas, con recursos del Estado, para una consulta en la que el próximo domingo los hondureños decidan si aceptan o no votar en las elecciones generales del 29 de noviembre sobre la eventual convocatoria de una Asamblea Constituyente.
Esta iniciativa fue rechazada por el Parlamento, el Ministerio Público, el Tribunal Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia, entre otros organismos, que consideran que el procedimiento no se enmarca en la ley.
Además, diversos sectores, incluso del gobernante Partido Liberal, aseguran que Zelaya busca poder ser reelegido, lo que no permite la actual Constitución.
El mandatario ha reiterado que no estará ni un día más en el poder, que asumió en enero de 2006 para un período que culmina en 2010, pero ha dejado entrever que si la voluntad popular lo pidiera, retornaría a la Casa Presidencial.
Pese al rechazo legal a su iniciativa, Zelaya se ha dedicado de lleno en las últimas dos semanas a buscar el respaldo popular a favor de la consulta del próximo domingo, al tiempo que ha aumentado la oposición de quienes la rechazan.
En su calidad de comandante general de las Fuerzas Armadas, le ha pedido a los militares apoyo logístico para la consulta popular del domingo, tema sobre el que los uniformados no han definido su posición, al menos públicamente.
Esa situación ha provocado que diversos sectores, incluso del Gobierno, le hayan recordado a los militares que no pueden obedecer una orden de Zelaya que violente la Constitución.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Romeo Vázquez, dijo hoy a periodistas que los militares no se inmiscuyen en asuntos políticos, pero no dejó claro si apoyarán o no al presidente.
En Tegucigalpa hoy también hubo una manifestación en contra de Zelaya del recién constituido Movimiento Político Consenso Ciudadano, adscrito a la Alianza Progresista Compromiso con Honduras, que agrupa a empresarios, iglesias, profesionales y políticos de oposición, entre otros.
Los manifestantes en la capital expresaron que "una consulta popular debe ser el producto de un legítimo, amplio, libre y transparente proceso de participación ciudadana, sin manipulaciones de ninguna naturaleza".