Internacional

Medvédev busca apoyo del gobierno chino

La OTAN urge a Rusia a revoque la decisión sobre Osetia del Sur y Abjazia

MOSCÚ, RUSIA- El presidente ruso  Dmitri Medvédev se reúne  este miércoles con su par chino Hu Jintao en busca de apoyos en el combate  diplomático trabado con los países occidentales por el conflicto en Georgia.

Los países occidentales condenaron rotundamente la decisión rusa de  reconocer la independencia de Abjasia y Osetia del Sur. , dos territorios  separatistas de Georgia, y exigen la retirada total de tropas rusas del país  caucásico.

Medvedev y Hu se reunirán en Dushanbé, la capital de Tayikistán, antes de  una cumbre regional en la que podría abordarse la cuestión georgiana, según  dijeron funcionarios vinculados a su preparación.

El canciller francés Bernard Kouchner acusó el miércoles a Rusia de haberse  puesto "fuera de la ley internacional" y afirmó que la Unión Europea (UE) "no  puede aceptar las violaciones del derecho internacional" y de los "acuerdos de  seguridad".

Los 27 países de la UE "van a reaccionar, evidentemente", advirtió  Kouchner, cuyo país ejerce la presidencia semestral de la Unión Europea.

Medvedev anunció el martes que Rusia había decidido reconocer la  independencia de las dos regiones separatistas, tras el conflicto de cinco días  que se desencadenó a principios de agosto cuando Georgia trató de recuperar el  control de Osetia del Sur.

Rusia acudió en ayuda de sus aliados surosetas, y sus tropas entraron hasta  el corazón del territorio georgiano y permanecen en algunos sectores, pese a un  alto el fuego firmado con mediación francesa.

La decisión rusa fue vista como una tentativa de Moscú de afianzar sus  posiciones en esa región, que pertenecía tradicionalmente a su esfera de  influencia.

Contrariamente a lo afirmado el martes por un portavoz de la embajada de  Estados Unidos en Tiflis, ningún barco militar estadounidense se dirige hacia  el puerto georgiano de Poti (oeste), donde están estacionadas las fuerzas  rusas, indicó el miércoles un responsable de esa legación diplomática.

El presidente georgiano Mijail Saakashvili acusó a Rusia de tratar de  "borrar a Georgia del mapa" y prometió librar un "combate pacífico" para  recuperar la soberanía sobre las regiones separatistas.

Saakashvili dijo además que no participará en una cumbre extraordinaria de  la UE sobre la situación en Georgia, el próximo lunes en Bruselas, por temor de  que los rusos no lo dejen volver.

"Si me voy de Georgia los rusos cerrarán nuestro espacio aéreo y no me  dejarán volver a casa", dijo Saakashvili al diario alemán Bild.

Kouchner advirtió que después de Georgia, Rusia podría tener "otros  objetivos" en territorios de la ex Unión Soviética, como Ucrania, con su puerto  de Crimea, y Moldavia, y que todo eso "es muy peligroso".

El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó el martes a Rusia a  "reconsiderar" su "irresponsable decisión" de reconocer la independencia de  Abjasia y Osetia del Sur.

Pero Medvedev rechazó todas esas presiones.

El reconocimiento de Osetia del Sur y Abjasia se efectuó "tomando en cuenta  los deseos expresados libremente" por los pueblos de esas zonas y "en base a  los principios de la carta de las Naciones Unidas y otros documentos del  derecho internacional", escribió el presidente ruso en una tribuna publicada el  miércoles por el diario británico Financial Times.

Según la prensa italiana, el presidente ruso envió una carta de  explicaciones a varios estadistas occidentales, entre ellos Bush, el francés  Nicolas Sarkozy, la alemana Angela Merkel y el italiano Silvio Berlusconi.  

La Repubblica indica que en esa amisiva Medvedev alega que el polémico  reconocimiento era "la única posibilidad".

En declaraciones dadas el martes a la televisión francesa LCI, Medvedev se  mostró firme en sus posturas.

"Haremos todo lo que esté en nuestras manos para evitar una nueva guerra  fría", pero si los países occidentales "quieren la degradación de las  relaciones, la lograrán, por supuesto".

En cambio, "si quieren salvaguardar las relaciones estratégicas, algo que  interesa a su vez a Rusia y Europa, todo irá bien", agregó.

El jueves, Medvedev participará en Tayikistán en una cumbre del Acuerdo de  Cooperación de Shanghai, estructurado por Rusia y China, en el que participan  también cuatro ex repúblicas soviéticas de Asia Central.

Ese grupo se formó en 2001, como contrapeso a la influencia de la  Organización del tratado del Atlántico Norte (OTAN) en la región.

Georgia, al igual que Ucrania, plantearon este año su aspiración a ingresar  en la OTAN, algo que irritó sobremanera a Rusia.

En la batalla diplomática, Rusia, segundo productor mundial de petróleo,  tiene cartas importantes en mano, como su poder de veto en el Consejo de  Seguridad de la ONU y su papel central en la solución de problemas  internacionales, como el del polémico programa nuclear iraní. 

Temas

Sigue navegando