Internacional
Más de cien muertos en aldea atacada por régimen sirio
La localidad de Yodeda al Fadl es escenario se fuertes bombardeos
EL CAIRO, EGIPTO (21/ABR/2013).- Más de cien personas han muerto en la localidad de Yodeda al Fadl, situada en la periferia de Damasco, durante cinco días de ofensiva de las fuerzas del régimen sirio, según informaron hoy los grupos opositores.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los Comités de Coordinación Local y la red Sham señalaron que esta aldea ha sido escenario de fuertes bombardeos, de enfrentamientos entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales, y de ejecuciones sumarias.
El activista de los CCL Murad al Shami explicó que el ejército del régimen irrumpió primero en algunos barrios y después comenzó a bombardear las zonas que escapaban de su dominio.
En la actualidad las tropas controlan la población en la que han efectuado saqueos e incendios de viviendas, así como una campaña masiva de detenciones.
El ataque fue perpetrado ante el temor de las autoridades de que hubiera rebeldes en esta aldea, según Al Shami, quien negó que hubiera miembros de la insurgencia en la misma.
Sin embargo, la versión del Observatorio apunta a que en estos días se registraron enfrentamientos y que al menos 19 de los muertos son combatientes rebeldes.
La cifra de víctimas también es todavía confusa y ha ido aumentando según pasaban las horas y los activistas sobre el terreno recopilaban los detalles de lo ocurrido en estos días.
La Comisión General de la Revolución Siria documentó 130 fallecidos, mientras que el Observatorio citó informaciones que elevan el balance a 250, pero señaló que su grupo puede solamente identificar a 80.
Los CCL informaron por su parte de cientos de muertos, la mayoría mujeres y niños, pero no pudieron ofrecer una cifra exacta, al igual que el activista Al Shami.
Las localidades de la periferia de Damasco son de las más afectadas por la violencia, con decenas de muertos a diario, según los activistas.
En agosto pasado, al menos 320 personas murieron en la población de Daraya, cerca de la capital, durante cinco días de asedio de las fuerzas del régimen.
Desde marzo de 2011, la violencia en Siria ha causado la muerte a más de 70 mil personas, según las cifras de la ONU.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los Comités de Coordinación Local y la red Sham señalaron que esta aldea ha sido escenario de fuertes bombardeos, de enfrentamientos entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales, y de ejecuciones sumarias.
El activista de los CCL Murad al Shami explicó que el ejército del régimen irrumpió primero en algunos barrios y después comenzó a bombardear las zonas que escapaban de su dominio.
En la actualidad las tropas controlan la población en la que han efectuado saqueos e incendios de viviendas, así como una campaña masiva de detenciones.
El ataque fue perpetrado ante el temor de las autoridades de que hubiera rebeldes en esta aldea, según Al Shami, quien negó que hubiera miembros de la insurgencia en la misma.
Sin embargo, la versión del Observatorio apunta a que en estos días se registraron enfrentamientos y que al menos 19 de los muertos son combatientes rebeldes.
La cifra de víctimas también es todavía confusa y ha ido aumentando según pasaban las horas y los activistas sobre el terreno recopilaban los detalles de lo ocurrido en estos días.
La Comisión General de la Revolución Siria documentó 130 fallecidos, mientras que el Observatorio citó informaciones que elevan el balance a 250, pero señaló que su grupo puede solamente identificar a 80.
Los CCL informaron por su parte de cientos de muertos, la mayoría mujeres y niños, pero no pudieron ofrecer una cifra exacta, al igual que el activista Al Shami.
Las localidades de la periferia de Damasco son de las más afectadas por la violencia, con decenas de muertos a diario, según los activistas.
En agosto pasado, al menos 320 personas murieron en la población de Daraya, cerca de la capital, durante cinco días de asedio de las fuerzas del régimen.
Desde marzo de 2011, la violencia en Siria ha causado la muerte a más de 70 mil personas, según las cifras de la ONU.