Internacional

Manifestantes islamistas entran en la embajada británica en Irán

El ministerio de Relaciones Exteriores iraní dijo lamentar el comportamiento inaceptable de un pequeño número de manifestantes pese a los esfuerzos de la policía

Manifestantes islamistas entran en la embajada británica en Irán
TEHERÁN, IRÁN (29/NOV/2011).-  Manifestantes islamistas iraníes atacaron,  ocuparon y saquearon este martes dos locales de la embajada británica en  Teherán, en protesta por el refuerzo de las sanciones occidentales contra la  República Islámica por su programa nuclear.

La cancillería iraní "lamentó" lo ocurrido e indicó que los autores de los  saqueos en estos locales diplomáticos serán llevados ante la justicia. Las  potencias occidentales calificaron estos hechos de "inaceptables" y procuraban  obtener una condena del Consejo de Seguridad de la ONU.

Tras expresar su "indignación" por la incursión de "un número  significativo" de manifestantes en su embajada de Teherán, que condenó como  "totalmente inaceptable", el gobierno británico instó a todos sus ciudadanos en  Irán a "quedarse en casa" y "mantener un perfil bajo".

Manifestantes presentados por los medios de comunicación oficiales como  "estudiantes basijs" (milicia islamista) opuestos a las sanciones adoptadas por  Gran Bretaña contra Irán por el programa nuclear, entraron en dos oportunidades  en la embajada y ocuparon durante varias horas el local de la ex residencia  británica, en otra zona de la capital.

En las primeras horas de la noche, las fuerzas de seguridad intentaban  evacuar a los manifestantes de ambos locales.

Contrariamente a la primera ocupación de la embajada, en la que las  unidades antidisturbios no intervinieron, la segunda vez la policía lanzó gases  lacrimógenos dentro del recinto y varios manifestantes resultaron heridos.

En su primera incursión, los manifestantes cambiaron la bandera británica  por la iraní, rompieron las ventanas con piedras y quemaron banderas  británicas, según pudo verse en las imágenes televisivas, que luego mostraron  también a manifestantes escalando la entrada principal de la embajada en la  segunda incursión.

Testigos indicaron que los manifestantes quemaron documentos en el interior  de la legación.

Por otra parte, alrededor de 200 basijs irrumpieron en el recinto de la  antigua residencia diplomática del Reino Unido, donde afirmaban "proteger a  ciudadanos extranjeros".

El ministerio de Relaciones Exteriores iraní dijo "lamentar el  comportamiento inaceptable de un pequeño número de manifestantes pese a los  esfuerzos de la policía", y afirmó haber "pedido a las autoridades que tomen  inmediatamente las medidas necesarias" para poner fin a la ocupación de la  embajada.

También insistió "en el compromiso de la República Islámica en proteger los  edificios y el personal diplomático y afirma su respeto por las reglas  internacionales y la inmunidad de los edificios diplomáticos".

"Por supuesto el asunto tendrá consecuencias judiciales", añade.

El jefe de la policía de Teherán, el general Hosein Sadjedinia, declaró el  martes por la noche a la agencia Fars que se había abierto una investigación, y  que "las personas que entraron en el interior de la embajada serán entregadas a  la justicia".

Para el Reino Unido, "el gobierno iraní tiene el deber de proteger a los  diplomáticos y embajadas en su país". "Esperamos que actúen urgentemente para  poner nuevamente la situación bajo control", agregaron las autoridades  británicas.

Estados Unidos condenó lo ocurrido "en los términos más enérgicos", al  igual que Francia, mientras que Italia lo tildó de "intolerable" y Rusia de  "invasión ilegal". Para la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE),  Catherine Ashton, se trata de una "incursión totalmente inaceptable".

Según diplomáticos, enviados del Consejo de Seguridad de la ONU mantenían  conversaciones y se esperaba una declaración, mientras los países occidentales  reclamaban una fuerte condena.

La tensión entre Irán y el Reino Unido iba en aumento desde hace días.

El domingo pasado, el parlamento iraní votó una ley que reduce las  relaciones diplomáticas al nivel de encargado de negocios y prevé la expulsión  del embajador británico en un plazo de dos semanas.

Esta decisión fue adoptada en represalia por las nuevas sanciones  económicas contra Irán decididas por Gran Bretaña, en forma conjunta con  Estados Unidos y Canadá, después de la publicación de un informe de la Agencia  Internacional de Energía Atómica (AIEA) poniendo en evidencia las sospechas de  los occidentales de que Irán estaba trabajando en la fabricación de un arma  nuclear a pesar de sus desmentidos.

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