Internacional
Llegan a Italia tres barcos desde Libia con 800 inmigrantes africanos
Tras su llegada a Linosa, los más o menos 300 inmigrantes de la primera embarcación fueron llevados por ferry a Porto Empedocle, en Sicilia
LAMPEDUSA, ITALIA (27/MAR/2011).-Tres embarcaciones con unos 800 inmigrantes africanos a bordo, los primeros procedentes de Libia que tocan tierra italiana desde el inicio de la rebelión contra el coronel Muamar Gadhafi, llegaron este domingo a la zona de Lampedusa, informaron los guardacostas y organizaciones humanitarias.
Los barcos, con un pasaje compuesto sobre todo de eritreos, etíopes y somalíes, fueron desviados por los guardacostas italianos hasta la isla de Linosa, cerca de Lampedusa, donde actualmente se hacinan miles de inmigrantes llegados de Túnez.
"No hay más controles en la costa libia. Miles de personas están por partir", declaró una eritrea de 26 años seleccionada en una de las embarcaciones para controles médicos en Lampedusa, quien fue interrogada por el canal de televisión italiano TG5.
Una etíope que dio a luz a bordo de la primera embarcación llegada de Libia fue socorrida el sábado por un helicóptero militar italiano y trasladada a un hospital de Palermo, en Sicilia. Otra mujer embarazada, que también fue hospitalizada, perdió su bebé.
Tras su llegada a Linosa, los más o menos 300 inmigrantes de la primera embarcación fueron llevados por ferry a Porto Empedocle, en Sicilia, de donde serán enviados a un centro para solicitantes de asilo.
Una cuarta embarcación se halla en alta mar, rumbo a Lampedusa, con 300 personas a bordo, sobre todo somalíes y eritreos, señaló la prensa italiana.
Según un sacerdote eritreo, Mussie Zerai, que se ha puesto en contacto con los inmigrantes por teléfono satelital, un quinto barco, con 68 personas a bordo, a partido de Libia, pero ha tenido problemas a sólo 95 km (60 millas) de la costa y no dispone de suficiente combustible para realizar la travesía.
"Cientos de vidas de refugiados han sido salvadas, pero hay muchos otros que están entrampados en Libia", declaró el padre Zerai en el sitio internet del grupo Habeshia, con el que ayuda a los inmigrantes. El religioso hizo un llamado "a la Unión Europea, a que den una prueba de su solidaridad en este periodo dramático, acogiendo a los refugiados eritreos, etíopes y somalíes.
Estos inmigrantes huyen "de la escalada militar, los ataques y las represalias", afirmó por su lado Laura Boldrini, portavoz en Italia del Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), quien pidió una "protección internacional" para ellos.
En los últimos años, Libia se había constituido en una verdadera barrera que impedía la partida para Europa de cientos de miles de candidatos a la emigración procedentes del Africa subsahariana.
Un tratado firmado en agosto de 2008 por Italia y Libia tuvo como consecuencia, según las autoridades italianas, una diminución del orden de un 94% de los desembarcos de clandestinos en Italia, cuadro completado con una política de expulsión inmediata que ha sido denunciada por las organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Sin embargo, tras el inicio de la insurrección libia, reprimida en forma sangrienta, y el lanzamiento de la intervención militar por la coalición internacional, el coronel Gadafi afirmó que cesará "de luchar contra la inmigración clandestina para que millones de negros vayan hacia Europa".
Roma, a su vez, ha afirmado que temía una ola de 200 a 300 mil inmigrantes en caso de que Muamar Gadafi sea derrocado. Más de 18.000 clandestinos han llegado desde comienzos de año a Lampedusa y más de 5 mil estaban aún este fin de semana en esa isla, donde la mitad duermen a la intemperie en refugios precarios.
Los barcos, con un pasaje compuesto sobre todo de eritreos, etíopes y somalíes, fueron desviados por los guardacostas italianos hasta la isla de Linosa, cerca de Lampedusa, donde actualmente se hacinan miles de inmigrantes llegados de Túnez.
"No hay más controles en la costa libia. Miles de personas están por partir", declaró una eritrea de 26 años seleccionada en una de las embarcaciones para controles médicos en Lampedusa, quien fue interrogada por el canal de televisión italiano TG5.
Una etíope que dio a luz a bordo de la primera embarcación llegada de Libia fue socorrida el sábado por un helicóptero militar italiano y trasladada a un hospital de Palermo, en Sicilia. Otra mujer embarazada, que también fue hospitalizada, perdió su bebé.
Tras su llegada a Linosa, los más o menos 300 inmigrantes de la primera embarcación fueron llevados por ferry a Porto Empedocle, en Sicilia, de donde serán enviados a un centro para solicitantes de asilo.
Una cuarta embarcación se halla en alta mar, rumbo a Lampedusa, con 300 personas a bordo, sobre todo somalíes y eritreos, señaló la prensa italiana.
Según un sacerdote eritreo, Mussie Zerai, que se ha puesto en contacto con los inmigrantes por teléfono satelital, un quinto barco, con 68 personas a bordo, a partido de Libia, pero ha tenido problemas a sólo 95 km (60 millas) de la costa y no dispone de suficiente combustible para realizar la travesía.
"Cientos de vidas de refugiados han sido salvadas, pero hay muchos otros que están entrampados en Libia", declaró el padre Zerai en el sitio internet del grupo Habeshia, con el que ayuda a los inmigrantes. El religioso hizo un llamado "a la Unión Europea, a que den una prueba de su solidaridad en este periodo dramático, acogiendo a los refugiados eritreos, etíopes y somalíes.
Estos inmigrantes huyen "de la escalada militar, los ataques y las represalias", afirmó por su lado Laura Boldrini, portavoz en Italia del Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), quien pidió una "protección internacional" para ellos.
En los últimos años, Libia se había constituido en una verdadera barrera que impedía la partida para Europa de cientos de miles de candidatos a la emigración procedentes del Africa subsahariana.
Un tratado firmado en agosto de 2008 por Italia y Libia tuvo como consecuencia, según las autoridades italianas, una diminución del orden de un 94% de los desembarcos de clandestinos en Italia, cuadro completado con una política de expulsión inmediata que ha sido denunciada por las organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Sin embargo, tras el inicio de la insurrección libia, reprimida en forma sangrienta, y el lanzamiento de la intervención militar por la coalición internacional, el coronel Gadafi afirmó que cesará "de luchar contra la inmigración clandestina para que millones de negros vayan hacia Europa".
Roma, a su vez, ha afirmado que temía una ola de 200 a 300 mil inmigrantes en caso de que Muamar Gadafi sea derrocado. Más de 18.000 clandestinos han llegado desde comienzos de año a Lampedusa y más de 5 mil estaban aún este fin de semana en esa isla, donde la mitad duermen a la intemperie en refugios precarios.