Internacional
Liga Árabe da tres días a Siria para frenar violencia
Tras ocho meses de conflictos en contra del Gobierno, la organización pide que permitan el ingreso de observadores internacionales
AMÁN (17/NOV/2011).- Francia retiró a su embajador en Damasco y la Liga Árabe dio a Siria tres días para poner fin a una violenta represión contra protestas, además de analizar sanciones económicas, en una escalada de la presión para aislar al Gobierno del presidente Bashar al Assad.
Al ser consultado sobre si el plazo de tres días era un último intento de la diplomacia, el ministro de Relaciones Exteriores qatarí, el jeque Hamad Bin Jassim al-Thani, dijo a periodistas: “No queremos hablar de últimos intentos porque no quiero que esto suene como una advertencia”.
“Lo que puedo decir es que estamos cerca del final del camino en lo que se refiere a los esfuerzos de la Liga Árabe en este aspecto”.
La organización también dio ese plazo para que Siria, cuya suspensión en la Liga entró en vigencia ayer, permita el ingreso de observadores tras ocho meses de protestas en contra del Gobierno.
La Liga no dijo qué sucederá si Siria no cumple con el plazo.
Desertores del Ejército sirio atacaron un complejo de Inteligencia ubicado en un extremo de la capital, en una acción de alto perfil que subrayó el riesgo de que la revuelta contra popular se convierta en un conflicto armado.
Horas después de que entrara en vigor la suspensión árabe, partidarios de Al Assad arrojaron piedras y escombros contra la embajada de Emiratos Árabes Unidos y pintaron grafitis en sus paredes, dijeron testigos.
El complejo queda en uno de los distritos más seguros de Damasco, cerca de la residencia y el despacho de Assad.
Francia retiró a su embajador y el ministro de Relaciones Exteriores galo, Alain Juppe, dijo que París está trabajando con la Liga en una resolución borrador de Naciones Unidas.
El mes pasado, Rusia y China vetaron una resolución del Consejo de Seguridad que hubiera condenado a Damasco, pero desde entonces la Liga Árabe suspendió a Siria por no implementar un plan de paz árabe.
“Se está produciendo más violencia y eso ha llevado al cierre de las misiones en Aleppo y Latakia y a llamar a nuestro embajador a París”, dijo Juppe en referencia a los ataques del fin de semana de manifestantes pro-Assad contra instalaciones diplomáticas francesas, turcas y saudíes en Siria.
Por su parte, los ministros de Relaciones Exteriores árabes se reunieron en Rabat en un foro turco-árabe, donde se colocó una bandera siria sobre una silla vacía.
Turquía, ahora un feroz crítico de su ex aliado, señaló que Siria no honró un plan de paz árabe para detener la represión.
Hablando en Rabat a través de un traductor, el ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, comparó a Siria con Libia, donde los rebeldes capturaron y mataron a Muamar Gadhafi de una forma humillante el mes pasado.
La Liga solicitó ayer a sus expertos que redacten un plan para imponer sanciones económicas a Siria como una medida de presión.
El comunicado pedía a los ministros de Economía que se “reúnan y estudien el aspecto económico en la ejecución de sanciones contra Siria y entreguen las recomendaciones al consejo de la Liga Árabe en su próxima reunión”.
El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que las acciones violentas cometidas por la oposición sirven a los intereses del régimen de Bashar al Assad, y afirmó que no condonaba actos violentos de ninguna de las partes.
“Creemos que este tipo de violencia (...) realmente le hace el juego a Assad y a su régimen”, dijo el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.
Irán, a favor
En Teherán, el ministro de Relaciones Exteriores, Ali Akbar Salehi, criticó a la Liga Árabe por “actuar de una forma que dañará la seguridad de la región” y dijo a la agencia oficial IRNA que Siria, aliada de Irán desde 1980, prometió en reiteradas ocasiones ceder ante las demandas populares legítimas e introducir reformas.
“Por desgracia, algunos países creen que están fuera de la crisis (...) pero se equivocan porque si se produce una crisis se verán afectados por sus consecuencias”.
Arabia Saudí, que está interesada en distanciar los lazos entre Siria e Irán, dijo que la Liga Árabe está actuando en interés de Siria y no interfiriendo en sus asuntos.
“Lo importante no es el tema de suspender o no (a Siria en el organismo), es detener el derramamiento de sangre, iniciar el diálogo y retirar a las tropas de las ciudades sirias”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores saudí, príncipe Saud al-Faisal, al canal Al Arabiya.
El Ejército sirio libre fue creado por desertores y es liderado por el coronel Riad al-Asaad, que está basado en el sur de Turquía. Esta semana anunció que había formado un “consejo militar temporal” con nueve ex oficiales.
Al ser consultado sobre si el plazo de tres días era un último intento de la diplomacia, el ministro de Relaciones Exteriores qatarí, el jeque Hamad Bin Jassim al-Thani, dijo a periodistas: “No queremos hablar de últimos intentos porque no quiero que esto suene como una advertencia”.
“Lo que puedo decir es que estamos cerca del final del camino en lo que se refiere a los esfuerzos de la Liga Árabe en este aspecto”.
La organización también dio ese plazo para que Siria, cuya suspensión en la Liga entró en vigencia ayer, permita el ingreso de observadores tras ocho meses de protestas en contra del Gobierno.
La Liga no dijo qué sucederá si Siria no cumple con el plazo.
Desertores del Ejército sirio atacaron un complejo de Inteligencia ubicado en un extremo de la capital, en una acción de alto perfil que subrayó el riesgo de que la revuelta contra popular se convierta en un conflicto armado.
Horas después de que entrara en vigor la suspensión árabe, partidarios de Al Assad arrojaron piedras y escombros contra la embajada de Emiratos Árabes Unidos y pintaron grafitis en sus paredes, dijeron testigos.
El complejo queda en uno de los distritos más seguros de Damasco, cerca de la residencia y el despacho de Assad.
Francia retiró a su embajador y el ministro de Relaciones Exteriores galo, Alain Juppe, dijo que París está trabajando con la Liga en una resolución borrador de Naciones Unidas.
El mes pasado, Rusia y China vetaron una resolución del Consejo de Seguridad que hubiera condenado a Damasco, pero desde entonces la Liga Árabe suspendió a Siria por no implementar un plan de paz árabe.
“Se está produciendo más violencia y eso ha llevado al cierre de las misiones en Aleppo y Latakia y a llamar a nuestro embajador a París”, dijo Juppe en referencia a los ataques del fin de semana de manifestantes pro-Assad contra instalaciones diplomáticas francesas, turcas y saudíes en Siria.
Por su parte, los ministros de Relaciones Exteriores árabes se reunieron en Rabat en un foro turco-árabe, donde se colocó una bandera siria sobre una silla vacía.
Turquía, ahora un feroz crítico de su ex aliado, señaló que Siria no honró un plan de paz árabe para detener la represión.
Hablando en Rabat a través de un traductor, el ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, comparó a Siria con Libia, donde los rebeldes capturaron y mataron a Muamar Gadhafi de una forma humillante el mes pasado.
La Liga solicitó ayer a sus expertos que redacten un plan para imponer sanciones económicas a Siria como una medida de presión.
El comunicado pedía a los ministros de Economía que se “reúnan y estudien el aspecto económico en la ejecución de sanciones contra Siria y entreguen las recomendaciones al consejo de la Liga Árabe en su próxima reunión”.
El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que las acciones violentas cometidas por la oposición sirven a los intereses del régimen de Bashar al Assad, y afirmó que no condonaba actos violentos de ninguna de las partes.
“Creemos que este tipo de violencia (...) realmente le hace el juego a Assad y a su régimen”, dijo el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.
Irán, a favor
En Teherán, el ministro de Relaciones Exteriores, Ali Akbar Salehi, criticó a la Liga Árabe por “actuar de una forma que dañará la seguridad de la región” y dijo a la agencia oficial IRNA que Siria, aliada de Irán desde 1980, prometió en reiteradas ocasiones ceder ante las demandas populares legítimas e introducir reformas.
“Por desgracia, algunos países creen que están fuera de la crisis (...) pero se equivocan porque si se produce una crisis se verán afectados por sus consecuencias”.
Arabia Saudí, que está interesada en distanciar los lazos entre Siria e Irán, dijo que la Liga Árabe está actuando en interés de Siria y no interfiriendo en sus asuntos.
“Lo importante no es el tema de suspender o no (a Siria en el organismo), es detener el derramamiento de sangre, iniciar el diálogo y retirar a las tropas de las ciudades sirias”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores saudí, príncipe Saud al-Faisal, al canal Al Arabiya.
El Ejército sirio libre fue creado por desertores y es liderado por el coronel Riad al-Asaad, que está basado en el sur de Turquía. Esta semana anunció que había formado un “consejo militar temporal” con nueve ex oficiales.