Internacional
Líder supremacista blanco, asesinado en Sudáfrica
Terreblanche fue líder del movimiento Afrikaner Weerstandsbeweging, que quería crear tres repúblicas totalmente habitadas por blancos en Sudáfrica
JOHANNESBURGO, SUDÁFRICA.- El líder del movimiento supremacista blanco de
Sudáfrica, Eugene Terreblanche, fue asesinado a golpes el sábado por dos de sus trabajadores agrícolas, en una aparente disputa salarial, informó la policía.
Terreblanche, de 69 años, fue líder del movimiento Afrikaner Weerstandsbeweging, mejor conocido como AWB, que quería crear tres repúblicas totalmente habitadas por blancos en Sudáfrica, a las que sólo se permitiría la entrada a los negros como trabajadores huéspedes.
Terreblanche fue atacado por un hombre de 21 años y un joven de 15 que trabajaban para él en su finca fuera de Ventersdorp, a unos 110 kilómetros al noroeste de Johannesburgo, dijo la vocera de la policía Adele Myburgh.
Myburgh dijo que los presuntos atacantes fueron arrestados y acusados de homicidio. Agregó que los dos, a los que no identificó por su nombre, le dijeron a la policía que habían comenzado la pelea porque no se les había pagado el trabajo que realizaron en la finca.
“El cuerpo del señor Terreblanche apareció en su cama con heridas en la cara y la cabeza'', dijo Myburgh. Al lado de la cama había un machete y una porra de madera.
Terreblanche había amenazado con una guerra contra el gobierno minoritario blanco en la década de 1980 cuando a su parecer comenzó a hacer concesiones peligrosas para los negros que ponían en peligro la supervivencia de la raza blanca sudafricana.
En los últimos años había vivido relativamente apartado de la vida pública, pero no había cambiado su punto de vista.
En 2008 intentó dar nuevas fuerzas al AWB y realizó actos políticos que atraían a multitudes a las que animaba al declarar que los sudafricanos blancos tenían derecho a crear su propio país, una demanda que estaba dispuesto a llevar ante la Corte Internacional de La Haya.
El partido de oposición Alianza Democrática responsabilizó a la creciente tensión racial por el asesinato.
“Esto ocurrió en una provincia donde la tensión racial en las comunidades rurales es alentada cada vez más por las expresiones racistas irresponsables'' de dos integrantes del Consejo Nacional Africano en el gobierno, dijo la legisladora de Alianza Democrática de la demarcación Juanita Terblanche.
Terblanche, sin parentesco con el supremacista blanco, dijo que su partido no compartía sus convicciones políticas pero que esperaba que la agresión contra Terreblanche pudiera entenderse como un ataque contra uno de los integrantes de la diversidad política sudafricana.
Terreblanche, de 69 años, fue líder del movimiento Afrikaner Weerstandsbeweging, mejor conocido como AWB, que quería crear tres repúblicas totalmente habitadas por blancos en Sudáfrica, a las que sólo se permitiría la entrada a los negros como trabajadores huéspedes.
Terreblanche fue atacado por un hombre de 21 años y un joven de 15 que trabajaban para él en su finca fuera de Ventersdorp, a unos 110 kilómetros al noroeste de Johannesburgo, dijo la vocera de la policía Adele Myburgh.
Myburgh dijo que los presuntos atacantes fueron arrestados y acusados de homicidio. Agregó que los dos, a los que no identificó por su nombre, le dijeron a la policía que habían comenzado la pelea porque no se les había pagado el trabajo que realizaron en la finca.
“El cuerpo del señor Terreblanche apareció en su cama con heridas en la cara y la cabeza'', dijo Myburgh. Al lado de la cama había un machete y una porra de madera.
Terreblanche había amenazado con una guerra contra el gobierno minoritario blanco en la década de 1980 cuando a su parecer comenzó a hacer concesiones peligrosas para los negros que ponían en peligro la supervivencia de la raza blanca sudafricana.
En los últimos años había vivido relativamente apartado de la vida pública, pero no había cambiado su punto de vista.
En 2008 intentó dar nuevas fuerzas al AWB y realizó actos políticos que atraían a multitudes a las que animaba al declarar que los sudafricanos blancos tenían derecho a crear su propio país, una demanda que estaba dispuesto a llevar ante la Corte Internacional de La Haya.
El partido de oposición Alianza Democrática responsabilizó a la creciente tensión racial por el asesinato.
“Esto ocurrió en una provincia donde la tensión racial en las comunidades rurales es alentada cada vez más por las expresiones racistas irresponsables'' de dos integrantes del Consejo Nacional Africano en el gobierno, dijo la legisladora de Alianza Democrática de la demarcación Juanita Terblanche.
Terblanche, sin parentesco con el supremacista blanco, dijo que su partido no compartía sus convicciones políticas pero que esperaba que la agresión contra Terreblanche pudiera entenderse como un ataque contra uno de los integrantes de la diversidad política sudafricana.