Internacional
Líder rebelde yemení acepta condiciones para el cese al fuego
Yemen enfrenta la presión de la comunidad internacional para terminar con más de cinco años de enfrentamientos con los rebeldes
SANA, YEMEN.- El líder de los rebeldes del norte de
Yemen dijo el sábado que está listo para aceptar las condiciones del gobierno sobre un
cese al fuego en una guerra cada vez más intensa, la cual ha devastado la zona e incluso se ha expandido a
Arabia Saudí.
Yemen enfrenta la presión de la comunidad internacional para terminar con más de cinco años de enfrentamientos con los rebeldes con el fin de liberar recursos para confrontar a una célula de Al-Qaeda que estableció su base de operaciones en el país hace un año.
Los rebeldes chiítas del norte son combatientes aguerridos que conocen el terreno montañoso de Yemen mejor que el ejército pero al parecer empiezan a ceder ante la presión internacional para terminar el conflicto. El enfrentamiento se intensificó en agosto, cobró un número no determinado de vidas y desplazó a más de 125.000 habitantes de sus comunidades.
En una grabación de audio transmitida el sábado en sitios de internet yemeníes el líder rebelde Abdel Malek al Hawthi dijo que la guerra “injusta'' contra los rebeldes sólo ha traído destrucción, ha debilitado al gobierno y causado una interferencia internacional en los asuntos del país.
“Ya que estamos interesados en evitar que se siga derramando sangre, evitar una catástrofe y detener el exterminio de civiles, refrendamos por cuarta ocasión la aceptación de las cinco condiciones para después del cese de las hostilidades'', dijo al Hawthi. “El gobierno tiene ahora la responsabilidad pues dice que lucha con nosotros para lograr esas condiciones''.
El gobierno ha admitido a sunitas ultraconservadores en sus puestos y los rebeldes lo acusan de negar derechos a los chiítas.
En septiembre, las fuerzas oficiales ofrecieron un cese al fuego pero sus condiciones eran que los rebeldes abandonen las armas, remuevan los bloqueos a las carreteras y se retiren de posiciones montañosas estratégicas, además de liberar a los soldados capturados y las propiedades tomadas para finalmente apegarse a la Constitución del país.
No hubo una respuesta oficial inmediata a las declaraciones de al Huthi. Varios intentos para detener el conflicto han fracasado al poco tiempo, en especial porque los rebeldes dicen que sus demandas no han sido atendidas.
Yemen enfrenta la presión de la comunidad internacional para terminar con más de cinco años de enfrentamientos con los rebeldes con el fin de liberar recursos para confrontar a una célula de Al-Qaeda que estableció su base de operaciones en el país hace un año.
Los rebeldes chiítas del norte son combatientes aguerridos que conocen el terreno montañoso de Yemen mejor que el ejército pero al parecer empiezan a ceder ante la presión internacional para terminar el conflicto. El enfrentamiento se intensificó en agosto, cobró un número no determinado de vidas y desplazó a más de 125.000 habitantes de sus comunidades.
En una grabación de audio transmitida el sábado en sitios de internet yemeníes el líder rebelde Abdel Malek al Hawthi dijo que la guerra “injusta'' contra los rebeldes sólo ha traído destrucción, ha debilitado al gobierno y causado una interferencia internacional en los asuntos del país.
“Ya que estamos interesados en evitar que se siga derramando sangre, evitar una catástrofe y detener el exterminio de civiles, refrendamos por cuarta ocasión la aceptación de las cinco condiciones para después del cese de las hostilidades'', dijo al Hawthi. “El gobierno tiene ahora la responsabilidad pues dice que lucha con nosotros para lograr esas condiciones''.
El gobierno ha admitido a sunitas ultraconservadores en sus puestos y los rebeldes lo acusan de negar derechos a los chiítas.
En septiembre, las fuerzas oficiales ofrecieron un cese al fuego pero sus condiciones eran que los rebeldes abandonen las armas, remuevan los bloqueos a las carreteras y se retiren de posiciones montañosas estratégicas, además de liberar a los soldados capturados y las propiedades tomadas para finalmente apegarse a la Constitución del país.
No hubo una respuesta oficial inmediata a las declaraciones de al Huthi. Varios intentos para detener el conflicto han fracasado al poco tiempo, en especial porque los rebeldes dicen que sus demandas no han sido atendidas.