Internacional

Lampedusa espera llegada de migrantes por conflicto en Libia

La mayoría de los migrantes provienen de África subsahariana

LAMPEDUSA, ITALIA (20/FEB/2015).- En la pequeña isla italiana de Lampedusa, en primera línea del flujo de inmigrantes que huyen de Libia, reinaba la calma, aunque las autoridades locales temen una nueva oleada de indocumentados.

Después colapsar tras el rescate en medio de Mediterráneo de casi cuatro mil inmigrantes al inicio de la semana, la isla se ha ido vaciando gradualmente.

En el centro de acogida, el único de la isla, residen 'sólo' 550 indocumentados, según Flavio di Giacomo, portavoz de la la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Con una capacidad para alojar al máximo 400 personas, el centro ha trabajado al triple de su capacidad debido a la llegada récord de los últimos días, pese al invierno, las lluvias y el frío.

La mayoría de los inmigrantes provienen de África subsahariana y han sido trasladados en barcos o por avión a otros centros de acogida repartidos por toda la península.

Pero la aparente tranquilidad que reina en la isla podría quebrarse en cualquier momento.

                  
- Temen nueva oleada por situación en Libia -
                  
"Creemos que está por llegar otra oleada de gente", estima di Giacomo. "La situación en Libia es muy peligrosa para los inmigrantes, sobre todo para aquellos de Africa subsahariana. No pueden caminar por la calle sin ser agredidos y hasta asesinados sin motivo alguno", explicó el vocero de OIM.

"No tienen alternativa. Se embarcan hacia Europa", explicó.

En general los traficantes los amenazan con armas para que suban a las barcazas aún si las condiciones climáticas son pésimas y corren el riesgo de morir durante la travesía, como ocurrió en enero cuando 29 murieron de frío y cerca de 300 desaparecieron en varios naufragios.

                  
- Inmigrantes menores de edad -

Somalíes, malienses, eritreos, entre otros no superan los 16 años de edad y se han embarcado solos, sin los padres, con la esperanza de una vida mejor.

El testimonio de Tenjin, eritreo, de 11 años, es dramático.

"No mamá, no papá. Solo", son las únicas palabras que logró decir.

Según estimaciones de Save The Children, uno de cada cinco inmigrantes que llega a Lampedusa es menor de edad.

"Serán trasladados a otros centros para menores de Italia, donde iniciarán el proceso de integración", explicó Giovanna di Benedetto, de la entidad.

"Mi país está en guerra, no hay paz, tampoco hay educación, por eso me vine para Italia", explicó Omar, somalí, quien no quiere revelar su edad.

Pese a que sueñan vivir en Alemania, Francia o Noruega, deberán permanecer en Italia, según establecen las reglas europeas para los refugiados.

"Los que entran por Italia se tienen que quedar en Italia", resumió di Benedetto.

Esos niños, maduros repentinamente por la cruda realidad que encaran, que llevan prendas en muchos casos más grandes para su edad, desean realizar actividades, jugar, participar y probablemente olvidar guerras, travesías o hacinamientos.

"Nos quitaron los picos de las manos y se pusieron a trabajar", contó divertido un empleado de la alcaldía de Lampedusa que estaba arrancando matas de la carretera local.

La llegada de esos pequeños, que desconocen el idioma, constituye otro problema para Italia y Europa, que tiene la responsabilidad de ofrecer un futuro a los niños inmigrantes.

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