Internacional

Lamentan fallos de comunicación tras atentado en Noruega

La jefa de Inteligencia noruega reitera su intención de seguir en el cargo

COPENHAGUE, DINAMARCA (02/DIC/2011).- La jefa del servicio de Inteligencia noruego (PST), Janne Kristiansen, lamentó hoy los fallos de comunicación cometidos por su departamento tras los atentados del pasado 22 de julio, pero reiteró su intención de seguir en el cargo.

"Mi mensaje es que pido disculpas como jefe del PST, asumo la responsabilidad como jefe del PST y sigo como jefe del PST", dijo hoy en Oslo Kristiansen, que había sido forzada a comparecer por la ministra de Defensa, Grethe Faremo, para explicar unas declaraciones que habían generado "confusión" e "inseguridad".

Tres días después de los atentados, Kristiansen había declarado que el fundamentalista cristiano Anders Behring Breivik figuraba en una lista anterior sobre personas que habían comprado productos químicos y enviada al PST por otros servicios de inteligencia, pero que no se podía investigar a personas que habían comprado productos legales por escaso valor.

El diario "Bergens Tidende" reveló, sin embargo, hace unos días un documento de Global Shield, un programa internacional contra el tráfico de sustancias químicas para fabricar artefactos explosivos, que apuntaba a que los atentados podían haberse evitado con una buena colaboración entre la policía y los servicios de aduanas.

El nombre del ultraderechista Breivik, autor confeso de la matanza, figuraba en una lista previa de Global Shield por haber comprado productos químicos a una firma polaca, y según el diario, el PST lo podía haber registrado.

Kristiansen aclaró que el PST ha recibido 15 mil informes este año a través de la colaboración internacional con otros servicios de inteligencia y que Global Shield no forma parte de esa red.

Antes del 22 de julio, el PST había recibido 6 documentos con listas de nombres, además de un correo electrónico "no registrado" que trataba sobre Global Shield, explicó Kristiansen.

Uno de ellos, fechado el 3 de diciembre de 2010 y enviado por la Dirección de Aduanas, incluía a un noruego que había comprado productos químicos en Polonia y que fue investigado por el PST, pero que no se trataba del fundamentalista cristiano.

Breivik sí aparecía en cambio con otras 41 personas en un anexo sobre noruegos que habían transferido dinero a la firma polaca, pero la lista no fue elaborada por Global Shield, sino por Aduanas, y en ella no se detallaba qué había comprado, sino sólo que había comprado por valor de 121 coronas noruegas (unos 13 euros).

El ultraderechista no fue por tanto investigado, y más tarde pudo realizar compras por cantidades mayores para adquirir los productos químicos con los que fabricó la bomba que hizo explotar en el complejo gubernamental de Oslo el 22 de julio.

El informe completo del PST sobre su actuación antes y después de los atentados ha sido enviado al Ministerio de Justicia y será hecho público posteriormente, anunció Kristiansen.

"Esto ha sido problemático, no menos para el PST y para mí como su jefa. Con el tiempo veo claro que hay varias declaraciones a los medios que debería haber hecho de forma distinta", dijo Kristiansen, que apeló al trabajo de la comisión de investigación para no aclarar otros detalles sobre su actuación.

La jefa del PST recordó que la situación entonces era "caótica" y "extraordinaria" y que Noruega estaba en estado de excepción, por lo que su organización se concentró en intentar desactivar otros posibles atentados y recopilar toda la información posible.

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