Internacional
La OTAN asalta feudos talibanes en Afganistán
Con el apoyo de helicópteros, las tropas de la alianza militar entran en Marjah, en la provincia de Helmand
MARJAH, AFGANISTÁN.- Los marines estadounidenses lideraban la mayor ofensiva de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra los talibanes en Helmand, la provincia más violenta de Afganistán.
Al menos 20 talibanes murieron en las primeras horas de la vasta ofensiva, mientras que cinco soldados de la OTAN, tres de ellos estadounidenses, perecieron en el Sur de Afganistán por un asalto con bomba al lado del camino, sin que se precisara si las bajas tiene que ver con la “Operación Moshtarak” (Unidos).
Los marines aterrizaron con helicópteros en el distrito de Marjah, el último gran bastión talibán en la provincia de Helmand, al inicio de una campaña que espera imponer el control del Gobierno en áreas tomadas por los talibanes, antes de que Washington inicie el repliegue en 2011.
Las tropas dispararon al menos cuatro cohetes contra los milicianos que atacaron desde escondites cerca del bazar del pueblo. Horas después, el tiroteo era aún intenso.
“Nos estamos desplazando para capturar nuestro objetivo. Hemos estado en contado durante cinco horas desde el Suroeste, el Norte y el Este y nos estamos desplazando para acabar de asegurar las áreas todavía en manos de los insurgentes”, dijo el teniente Mark Greenlief.
El primer objetivo de los marines era capturar el centro del pueblo, para lo que llamaron a dos cazas Harrier que sobrevolaron una posición talibana en las afueras de la localidad y dispararon contra los milicianos con ametralladoras.
Al igual que le ocurre a los alrededor de 100 mil habitantes de este distrito, las tropas estadounidenses, británicas y afganas participantes en la ofensiva se arriesgan a ser víctimas de las centenares de trampas mortales que se cree dejaron los talibanes para frenar su avance.
Despliegue de 15 mil soldados
La estrategia del general estadounidense Stanley McChrystal, quien está al mando de la misión de la OTAN y de Estados Unidos en el país, se centra en capturar los pueblos y evitar el combate en zonas pobladas siempre que sea posible.
McChrystal ha insistido en la necesidad de evitar la muerte de civiles, y el número de no combatientes muertos por soldados de la OTAN ha caído desde que fue nombrado a mediados de 2009. Si hubiera grandes bajas civiles, podría terminar con las posibilidades del Gobierno afgano de lograr el respaldo de sus ciudadanos.
Las tropas de la OTAN recomendaron a los civiles permanecer en casa, y algunos optaron por abandonar Marjah.
“Las fuerzas internacionales deben adoptar ciertos procedimientos y mecanismos durante la operación en Marjah para proteger a los civiles”, dijo en un comunicado el presidente afgano, Hamid Karzai.
En Marjah, el joven Abdel Aziz, de 16 años, decía a los marines a través de un traductor: “Todas las paredes entre las calles y las casas están rodeadas de bombas. La mayoría de la gente se ha ido a Lashkar Gah. Ahí es donde queremos ir hoy”.
La ofensiva comenzó con oleadas de helicópteros llevando soldados estadounidenses a la ciudad en las primeras horas de la mañana. Las tropas británicas volaron a la zona norte, rodeando el distrito de Nad Alí, seguidas de tanques y unidades de ingenieros de combate.
“La primera fase de la operación está desarrollándose con mucho éxito. Los talibanes tienen el área cubierta con trampas explosivas, pero no ha habido ningún fuerte enfrentamiento aún”, sostuvo el gobernador de Helmand, Gulab Mangal, en una conferencia de prensa.
Las cifras de la batalla
El objetivo es el control de las provincias
15,000 soldados de la OTAN forman parte de la ofensiva en Afganistán.
6,000 son de EU, dos mil afganos, mil 200 ingleses y el resto canadienses, daneses, franceses y estonios.
25,000 talibanes en pie de guerra desafían a las fuerzas internacionales.
150 miembros de Al Qaeda operan en Afganistán, asegura Washington.
520 soldados de la OTAN fallecieron en 2009 en enfrentamientos con los talibán.
784 fueron las víctimas civiles entre agosto y octubre de 2009.
200 insurgentes aceptaron deponer las armas e incorporarse a la Policía en 2009.
Para saber...
La “Operación Moshtarak”
- “Moshtarak” es el nombre de la operación, y significa “Unidos” en dari, una de las lenguas afganas. Por primera vez hay tropas afganas junto a las de la coalición en primera línea.
- La operación se desarrolla en la provincia de Helmand, la más conflictiva del país, y su primer objetivo es la ciudad de Marjah, considerada como el principal feudo talibán.
- Gracias a esta operación, el mando de la OTAN pretende asegurar un área de 200 kilómetros cuadrados alrededor del río Helmand para crear un cinturón de seguridad en torno a las principales ciudades de las conflictivas provincias de Kandahar y Helmand, donde vive alrededor de 85% de la población de la zona.
- La operación es parte del objetivo del presidente, Barack Obama, de comenzar la retirada de Afganistán en 2011, para lo que planea primero incrementar su presencia en el país a fin de tomar el control de las zonas más conflictivas para después pasarlo al Gobierno afgano.
- Ante escasa oposición armada, las tropas de la OTAN alcanzaron la ciudad de Marjah en sólo dos horas, aunque para ello tuvieron que sortear campos de amapolas plagados de bombas caseras y minas de tierra.
- De los 13 puntos de control marcados por el mando de la operación, los aliados ya controlan un total de 11 en un área de 200 kilómetros cuadrados de zonas de cultivo, canales de riego y pequeñas poblaciones.
- Durante las próximas horas tendrán que penetrar en la ciudad de Marjah, donde se intensificará el peligro para las tropas aliadas por el tipo de batalla que los talibanes podrían plantear en las calles de la ciudad.
La estrategia de McChrystal
Prueba de fuego para Estados Unidos
WASHINGTON.- La nueva ofensiva militar lanzada en Afganistán es una prueba de fuego para el Gobierno de Barack Obama, que en diciembre pasado decidió desarrollar un nuevo modelo de lucha contra los insurgentes y elevar a 100 mil el número de soldados desplazados.
La operación que se ha puesto en marcha en Marjah es un ejemplo de la estrategia contra la insurgencia que propuso hace unos meses a la Casa Blanca el comandante de la OTAN en Afganistán, el general Stanley A. McChrystal.
El presidente Barack Obama, tras un largo proceso de consulta con sus asesores políticos y militares, anunció el pasado primero de diciembre su nueva estrategia para Afganistán, en la que accedía a la petición de más tropas que había defendido insistentemente McChrystal y a la que se oponían algunos legisladores demócratas.
La nueva estrategia consiste en enviar 30 mil soldados adicionales a Afganistán, que se sumarían a los 68 mil que ya tenía desplegados Estados Unidos.
El objetivo de esta nueva fuerza sería atajar la insurgencia o al menos debilitarla, lo que permitiría al Gobierno afgano asentarse y asumir sus propias responsabilidades en materia de seguridad. Otro de los objetivos sería mejorar la colaboración entre las tropas internacionales y las fuerzas afganas.
En términos generales, la ofensiva iniciada esta madrugada tiene como objetivo atacar a los talibanes en uno de sus santuarios. En los próximos meses, las tropas estadounidenses quieren limpiar de insurgentes una zona de unos 200 kilómetros a lo largo del río Helmand.
Al menos 20 talibanes murieron en las primeras horas de la vasta ofensiva, mientras que cinco soldados de la OTAN, tres de ellos estadounidenses, perecieron en el Sur de Afganistán por un asalto con bomba al lado del camino, sin que se precisara si las bajas tiene que ver con la “Operación Moshtarak” (Unidos).
Los marines aterrizaron con helicópteros en el distrito de Marjah, el último gran bastión talibán en la provincia de Helmand, al inicio de una campaña que espera imponer el control del Gobierno en áreas tomadas por los talibanes, antes de que Washington inicie el repliegue en 2011.
Las tropas dispararon al menos cuatro cohetes contra los milicianos que atacaron desde escondites cerca del bazar del pueblo. Horas después, el tiroteo era aún intenso.
“Nos estamos desplazando para capturar nuestro objetivo. Hemos estado en contado durante cinco horas desde el Suroeste, el Norte y el Este y nos estamos desplazando para acabar de asegurar las áreas todavía en manos de los insurgentes”, dijo el teniente Mark Greenlief.
El primer objetivo de los marines era capturar el centro del pueblo, para lo que llamaron a dos cazas Harrier que sobrevolaron una posición talibana en las afueras de la localidad y dispararon contra los milicianos con ametralladoras.
Al igual que le ocurre a los alrededor de 100 mil habitantes de este distrito, las tropas estadounidenses, británicas y afganas participantes en la ofensiva se arriesgan a ser víctimas de las centenares de trampas mortales que se cree dejaron los talibanes para frenar su avance.
Despliegue de 15 mil soldados
La estrategia del general estadounidense Stanley McChrystal, quien está al mando de la misión de la OTAN y de Estados Unidos en el país, se centra en capturar los pueblos y evitar el combate en zonas pobladas siempre que sea posible.
McChrystal ha insistido en la necesidad de evitar la muerte de civiles, y el número de no combatientes muertos por soldados de la OTAN ha caído desde que fue nombrado a mediados de 2009. Si hubiera grandes bajas civiles, podría terminar con las posibilidades del Gobierno afgano de lograr el respaldo de sus ciudadanos.
Las tropas de la OTAN recomendaron a los civiles permanecer en casa, y algunos optaron por abandonar Marjah.
“Las fuerzas internacionales deben adoptar ciertos procedimientos y mecanismos durante la operación en Marjah para proteger a los civiles”, dijo en un comunicado el presidente afgano, Hamid Karzai.
En Marjah, el joven Abdel Aziz, de 16 años, decía a los marines a través de un traductor: “Todas las paredes entre las calles y las casas están rodeadas de bombas. La mayoría de la gente se ha ido a Lashkar Gah. Ahí es donde queremos ir hoy”.
La ofensiva comenzó con oleadas de helicópteros llevando soldados estadounidenses a la ciudad en las primeras horas de la mañana. Las tropas británicas volaron a la zona norte, rodeando el distrito de Nad Alí, seguidas de tanques y unidades de ingenieros de combate.
“La primera fase de la operación está desarrollándose con mucho éxito. Los talibanes tienen el área cubierta con trampas explosivas, pero no ha habido ningún fuerte enfrentamiento aún”, sostuvo el gobernador de Helmand, Gulab Mangal, en una conferencia de prensa.
Las cifras de la batalla
El objetivo es el control de las provincias
15,000 soldados de la OTAN forman parte de la ofensiva en Afganistán.
6,000 son de EU, dos mil afganos, mil 200 ingleses y el resto canadienses, daneses, franceses y estonios.
25,000 talibanes en pie de guerra desafían a las fuerzas internacionales.
150 miembros de Al Qaeda operan en Afganistán, asegura Washington.
520 soldados de la OTAN fallecieron en 2009 en enfrentamientos con los talibán.
784 fueron las víctimas civiles entre agosto y octubre de 2009.
200 insurgentes aceptaron deponer las armas e incorporarse a la Policía en 2009.
Para saber...
La “Operación Moshtarak”
- “Moshtarak” es el nombre de la operación, y significa “Unidos” en dari, una de las lenguas afganas. Por primera vez hay tropas afganas junto a las de la coalición en primera línea.
- La operación se desarrolla en la provincia de Helmand, la más conflictiva del país, y su primer objetivo es la ciudad de Marjah, considerada como el principal feudo talibán.
- Gracias a esta operación, el mando de la OTAN pretende asegurar un área de 200 kilómetros cuadrados alrededor del río Helmand para crear un cinturón de seguridad en torno a las principales ciudades de las conflictivas provincias de Kandahar y Helmand, donde vive alrededor de 85% de la población de la zona.
- La operación es parte del objetivo del presidente, Barack Obama, de comenzar la retirada de Afganistán en 2011, para lo que planea primero incrementar su presencia en el país a fin de tomar el control de las zonas más conflictivas para después pasarlo al Gobierno afgano.
- Ante escasa oposición armada, las tropas de la OTAN alcanzaron la ciudad de Marjah en sólo dos horas, aunque para ello tuvieron que sortear campos de amapolas plagados de bombas caseras y minas de tierra.
- De los 13 puntos de control marcados por el mando de la operación, los aliados ya controlan un total de 11 en un área de 200 kilómetros cuadrados de zonas de cultivo, canales de riego y pequeñas poblaciones.
- Durante las próximas horas tendrán que penetrar en la ciudad de Marjah, donde se intensificará el peligro para las tropas aliadas por el tipo de batalla que los talibanes podrían plantear en las calles de la ciudad.
La estrategia de McChrystal
Prueba de fuego para Estados Unidos
WASHINGTON.- La nueva ofensiva militar lanzada en Afganistán es una prueba de fuego para el Gobierno de Barack Obama, que en diciembre pasado decidió desarrollar un nuevo modelo de lucha contra los insurgentes y elevar a 100 mil el número de soldados desplazados.
La operación que se ha puesto en marcha en Marjah es un ejemplo de la estrategia contra la insurgencia que propuso hace unos meses a la Casa Blanca el comandante de la OTAN en Afganistán, el general Stanley A. McChrystal.
El presidente Barack Obama, tras un largo proceso de consulta con sus asesores políticos y militares, anunció el pasado primero de diciembre su nueva estrategia para Afganistán, en la que accedía a la petición de más tropas que había defendido insistentemente McChrystal y a la que se oponían algunos legisladores demócratas.
La nueva estrategia consiste en enviar 30 mil soldados adicionales a Afganistán, que se sumarían a los 68 mil que ya tenía desplegados Estados Unidos.
El objetivo de esta nueva fuerza sería atajar la insurgencia o al menos debilitarla, lo que permitiría al Gobierno afgano asentarse y asumir sus propias responsabilidades en materia de seguridad. Otro de los objetivos sería mejorar la colaboración entre las tropas internacionales y las fuerzas afganas.
En términos generales, la ofensiva iniciada esta madrugada tiene como objetivo atacar a los talibanes en uno de sus santuarios. En los próximos meses, las tropas estadounidenses quieren limpiar de insurgentes una zona de unos 200 kilómetros a lo largo del río Helmand.