Internacional
Inmigrantes padecerán el revés demócrata
El representante republicano por Texas, Lamar Smith, prepara fuertes medidas contra los indocumentados, al igual que David Rivera, de Florida
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (08/NOV/2010).- La reforma migratoria podría ser la primera “víctima” de la nueva composición que tendrá el Congreso estadounidense a partir de enero, cuando haya mayoría republicana.
En las pasadas elecciones del 2 de noviembre los republicanos se hicieron de 239 asientos por 187 de los demócratas, mientras que hay nueve escaños todavía sin un ganador.
El revés para el presidente también será para las reformas que impulsaba y por lo tanto un golpe bajó a la población indocumentada. El representante republicano de Texas, Lamar Smith, quien probablemente presidirá el Subcomité de Inmigración en la Cámara de Representantes, prometió impulsar restricciones a los inmigrantes como una prioridad de su agenda.
En una entrevista al diario “San Antonio Express”, Smith dijo que bajo su liderazgo “aprobará” políticas “que mejorarán nuestras fronteras y desanimarán la inmigración ilegal, el tráfico de personas y el narcotráfico”.
Uno de los debutantes de la nueva mayoría republicana será Lou Barletta, ex alcalde de Hazleton, en Pensilvania, que se hizo conocido por impulsar una ordenanza, rechazada en las cortes, que buscaba castigar a los que empleaban o alquilaban vivienda a los indocumentados.
A esa realidad se suma la victoria de candidatos republicanos latinos que apoyan medidas estrictas contra la inmigración ilegal, como Marco Rubio, senador electo de Florida, y los gobernadores electos Susana Martínez, en Nuevo México, y Brian Sandoval, en Nevada.
El representante republicano electo de Florida, David Rivera, indicó en su página de internet que el freno de la inmigración ilegal comienza con el control de las fronteras, el fortalecimiento de las penalidades para los indocumentados y multas a empleadores que los contraten.
Mark Krikorian, del Centro de Estudios de Inmigración, dijo que también defienden “fronteras fuertes” los congresistas republicanos electos Francisco Canseco y William Flores, de Texas; Jaime Herrera, de Washington, y Raúl Labrador, de Idaho.
En contraste, el legislador republicano de Florida, Mario Díaz Balart, criticó a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, por su falta de acción por una reforma migratoria.
En los comicios del martes, los votantes hispanos se inclinaron por los demócratas en un margen de dos contra uno, es decir, mientras 64% votó por el partido del presidente, 34% lo hizo por la oposición, según un informe del Hispanic Pew Center.
Además el director de la Campaña por el Cambio Comunitario, Rudy López, afirmó que los latinos fueron la barrera que impidió que los republicanos logren una mayoría en el Senado.
Freno opositor
La reforma de Salud no tendrá luz verde
WASHINGTON.- La nueva mayoría republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos planea atacar la reforma de salud que impulsó el presidente Barack Obama a través de recortes del presupuesto de la medida, informó el diario “The New York Times”.
El diario aclaró que los republicanos, que a partir de enero controlarán la Cámara de Representantes pero seguirán siendo la minoría en el Senado, no tienen los votos suficientes para su objetivo declarado de acabar con la ley, aprobada por el Congreso en marzo.
Sin embargo, los líderes del partido esperan usar su renovado poder para administrar los fondos de la Cámara baja con el fin de retar los principales elementos de la medida, según el rotativo.
“Si no podemos revocarla inmediatamente entonces es mi intención empezar a revocarlo pieza a pieza, bloqueando los fondos para su implementación y la emisión de regulaciones necesarias para que funcione”, dijo el representante por Virginia, Eric Cantor, considerado el “número dos” de los republicanos en la Cámara baja.
En las pasadas elecciones del 2 de noviembre los republicanos se hicieron de 239 asientos por 187 de los demócratas, mientras que hay nueve escaños todavía sin un ganador.
El revés para el presidente también será para las reformas que impulsaba y por lo tanto un golpe bajó a la población indocumentada. El representante republicano de Texas, Lamar Smith, quien probablemente presidirá el Subcomité de Inmigración en la Cámara de Representantes, prometió impulsar restricciones a los inmigrantes como una prioridad de su agenda.
En una entrevista al diario “San Antonio Express”, Smith dijo que bajo su liderazgo “aprobará” políticas “que mejorarán nuestras fronteras y desanimarán la inmigración ilegal, el tráfico de personas y el narcotráfico”.
Uno de los debutantes de la nueva mayoría republicana será Lou Barletta, ex alcalde de Hazleton, en Pensilvania, que se hizo conocido por impulsar una ordenanza, rechazada en las cortes, que buscaba castigar a los que empleaban o alquilaban vivienda a los indocumentados.
A esa realidad se suma la victoria de candidatos republicanos latinos que apoyan medidas estrictas contra la inmigración ilegal, como Marco Rubio, senador electo de Florida, y los gobernadores electos Susana Martínez, en Nuevo México, y Brian Sandoval, en Nevada.
El representante republicano electo de Florida, David Rivera, indicó en su página de internet que el freno de la inmigración ilegal comienza con el control de las fronteras, el fortalecimiento de las penalidades para los indocumentados y multas a empleadores que los contraten.
Mark Krikorian, del Centro de Estudios de Inmigración, dijo que también defienden “fronteras fuertes” los congresistas republicanos electos Francisco Canseco y William Flores, de Texas; Jaime Herrera, de Washington, y Raúl Labrador, de Idaho.
En contraste, el legislador republicano de Florida, Mario Díaz Balart, criticó a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, por su falta de acción por una reforma migratoria.
En los comicios del martes, los votantes hispanos se inclinaron por los demócratas en un margen de dos contra uno, es decir, mientras 64% votó por el partido del presidente, 34% lo hizo por la oposición, según un informe del Hispanic Pew Center.
Además el director de la Campaña por el Cambio Comunitario, Rudy López, afirmó que los latinos fueron la barrera que impidió que los republicanos logren una mayoría en el Senado.
Freno opositor
La reforma de Salud no tendrá luz verde
WASHINGTON.- La nueva mayoría republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos planea atacar la reforma de salud que impulsó el presidente Barack Obama a través de recortes del presupuesto de la medida, informó el diario “The New York Times”.
El diario aclaró que los republicanos, que a partir de enero controlarán la Cámara de Representantes pero seguirán siendo la minoría en el Senado, no tienen los votos suficientes para su objetivo declarado de acabar con la ley, aprobada por el Congreso en marzo.
Sin embargo, los líderes del partido esperan usar su renovado poder para administrar los fondos de la Cámara baja con el fin de retar los principales elementos de la medida, según el rotativo.
“Si no podemos revocarla inmediatamente entonces es mi intención empezar a revocarlo pieza a pieza, bloqueando los fondos para su implementación y la emisión de regulaciones necesarias para que funcione”, dijo el representante por Virginia, Eric Cantor, considerado el “número dos” de los republicanos en la Cámara baja.