Internacional
Incendios forestales se propagan en oeste de Rusia
Unas tres mil 500 personas fueron evacuadas; en sólo 24 horas ardió un 30 por ciento más de terrenos
VORONEZH, RUSIA (31/JUL/2010).-
Incendios forestales se propagaban el sábado por el oeste de
Rusia, devorando en sólo 24 horas un 30 por ciento más de terrenos resecos, mientras el primer ministro Vladimir Putin calificó la situación como "muy compleja".
Al menos 2 personas murieron y unas tres mil 500 fueron evacuadas mientras los incendios avanzan en el verano boreal más tórrido desde que empezaron los registros, hace 130 años. Unas mil 260 viviendas fueron consumidas por el fuego.
El área incinerada por la turba y los incendios forestales aumentó a más de 1.200 kilómetros cuadrados desde poco más de 850 kilómetros cuadrados el día anterior, según informó el Ministerio de Emergencias.
"En regiones separadas, donde ayer y el día anterior fuimos afectados con duras consecuencias, la situación ha mejorado ligeramente", dijo Putin durante una conferencia televisada. "Pero en general, (la situación) sigue muy tensa", señaló.
Visiblemente irritado, Putin dijo a las autoridades regionales que se podría haber hecho más para reducir el daño de los incendios y ordenó a los gobernadores reconstruir rápidamente las viviendas destruidas.
"En todas las regiones afectadas -déjenme subrayar - en todas - es plausible restaurar la vivienda para finales de octubre", declaró, ordenando a los gobernadores reportarse a Moscú el lunes para una reunión de emergencia.
Las autoridades declararon estado de emergencia en 14 de los 83 distritos federales de Rusia y 240.000 personas han sido desplegadas para combatir las llamas, según medios y funcionarios.
No tenemos nada
En pueblos cerca de Voronezh, una ciudad a 500 kilómetros al sur de Moscú y cerca de la frontera con Ucrania, casi 600 casas fueron arrasadas. Pero el sábado hubo un respiro cuando se calmaron los fuertes vientos.
El presidente Dmitry Medvedev ordenó al Ejército ayudar en el combate a las llamas en la región europea de Rusia, donde las altas temperaturas - cerca de 40 grados Celsius en algunas áreas - han secado vastas áreas de terrenos de cultivo del país, arruinando cosechas y dejando a miles de agricultores al borde de la quiebra.
La sequía en algunas regiones del país, uno de los mayores exportadores de trigo a nivel mundial, ha llevado los precios globales del cereal a máximos históricos para el año.
El Ministerio de Emergencias reportó que la situación más difícil estaba en los Urales, el río Volga y las regiones centrales.
El viernes, Putin ordenó a su Gobierno destinar cinco mil millones de rublos (165 millones de dólares) para ayudar a las víctimas, dándole a cada uno de ellos 200 mil rublos de los presupuestos federales y regionales.
En el poblado de Maslovka, en las afueras de Voronez, uno de los lugares más afectados, se dijo que se entregarían además 28 mil rublos por metro cuadrado para trabajos de reconstrucción.
"Si recibimos lo que se ha prometido sería maravilloso, pero hasta ahora no tenemos nada", dijo Igor Vyushinm, de 56 años.
Al menos 2 personas murieron y unas tres mil 500 fueron evacuadas mientras los incendios avanzan en el verano boreal más tórrido desde que empezaron los registros, hace 130 años. Unas mil 260 viviendas fueron consumidas por el fuego.
El área incinerada por la turba y los incendios forestales aumentó a más de 1.200 kilómetros cuadrados desde poco más de 850 kilómetros cuadrados el día anterior, según informó el Ministerio de Emergencias.
"En regiones separadas, donde ayer y el día anterior fuimos afectados con duras consecuencias, la situación ha mejorado ligeramente", dijo Putin durante una conferencia televisada. "Pero en general, (la situación) sigue muy tensa", señaló.
Visiblemente irritado, Putin dijo a las autoridades regionales que se podría haber hecho más para reducir el daño de los incendios y ordenó a los gobernadores reconstruir rápidamente las viviendas destruidas.
"En todas las regiones afectadas -déjenme subrayar - en todas - es plausible restaurar la vivienda para finales de octubre", declaró, ordenando a los gobernadores reportarse a Moscú el lunes para una reunión de emergencia.
Las autoridades declararon estado de emergencia en 14 de los 83 distritos federales de Rusia y 240.000 personas han sido desplegadas para combatir las llamas, según medios y funcionarios.
No tenemos nada
En pueblos cerca de Voronezh, una ciudad a 500 kilómetros al sur de Moscú y cerca de la frontera con Ucrania, casi 600 casas fueron arrasadas. Pero el sábado hubo un respiro cuando se calmaron los fuertes vientos.
El presidente Dmitry Medvedev ordenó al Ejército ayudar en el combate a las llamas en la región europea de Rusia, donde las altas temperaturas - cerca de 40 grados Celsius en algunas áreas - han secado vastas áreas de terrenos de cultivo del país, arruinando cosechas y dejando a miles de agricultores al borde de la quiebra.
La sequía en algunas regiones del país, uno de los mayores exportadores de trigo a nivel mundial, ha llevado los precios globales del cereal a máximos históricos para el año.
El Ministerio de Emergencias reportó que la situación más difícil estaba en los Urales, el río Volga y las regiones centrales.
El viernes, Putin ordenó a su Gobierno destinar cinco mil millones de rublos (165 millones de dólares) para ayudar a las víctimas, dándole a cada uno de ellos 200 mil rublos de los presupuestos federales y regionales.
En el poblado de Maslovka, en las afueras de Voronez, uno de los lugares más afectados, se dijo que se entregarían además 28 mil rublos por metro cuadrado para trabajos de reconstrucción.
"Si recibimos lo que se ha prometido sería maravilloso, pero hasta ahora no tenemos nada", dijo Igor Vyushinm, de 56 años.