Internacional
Francia prohíbe salir del país a seis presuntos candidatos al yihad
El país es uno de los principales países occidentales de los que proceden los yihadistas extranjeros en Siria
PARÍS, FRANCIA (23/FEB/2015).- París confiscó el pasaporte y los documentos de identidad a seis franceses que se disponían a viajar a Siria, una medida que se aplica por primera vez en Francia y que podría extenderse a otros 40 presuntos candidatos a la yihad.
"Si [ciudadanos] franceses se van para cometer actos de violencia en Iraq y en Siria, a su regreso serán un peligro aún mayor" y podrían "cometer actos terroristas", declaró el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, cuyo objetivo es evitar el regreso de yihadistas "animados solamente por instintos de violencia".
La confiscación del pasaporte es la primera medida de prohibición de salida del territorio francés aplicada desde la adopción, en noviembre pasado, de una ley destinada a contrarrestar las partidas de yihadistas hacia las zonas de combate.
Según estimaciones oficiales, Francia es uno de los principales países occidentales de los que proceden los yihadistas extranjeros en Siria. Desde los atentados de París, que dejaron 17 muertos en enero, Francia redobló esfuerzos para tratar de impedir esos viajes.
El documento nacional de identidad y el pasaporte de esos seis hombres, de entre 23 y 28 años de edad, se confiscaron por un período de seis meses, renovable durante dos años. Las personas concernidas recibieron a cambio un resguardo, indicó una fuente cercana al caso.
Los servicios de inteligencia estimaron que esas personas se disponían a partir "de manera inminente" hacia Siria. Algunos de ellos habían viajado ya a ese país, agregó la fuente.
Jóvenes y convertidos
"Están en preparación unas cuarenta" prohibiciones de salida del territorio, anunció Cazeneuve en rueda de prensa, precisando que la acción de las autoridades al respecto se intensificará "en las próximas semanas".
Sobre las características de las personas concernidas hasta ahora, el ministro indicó que se trata esencialmente de jóvenes y de un "20% de convertidos" al islam.
Como ocurrió en Inglaterra, país conmocionado por el viaje a Siria de tres adolescentes "de buena familia", los testimonios de los padres de los jóvenes que optaron por la yihad violenta se multiplican, y muestran que éstos proceden de medios sociales diversos. Las familias dan cuenta a menudo de su impotencia ante una radicalización brutal e irreversible.
Los padres de un muchacho de 19 años, Pierre Choulet, declararon la semana pasada su incomprensión ante la transformación de su hijo, aficionado al fútbol de un pueblo del este de Francia, que se hizo estallar en un atentado suicida perpetrado en Iraq por el grupo Estado Islámico (EI).
En las últimas semanas, las autoridades francesas llevaron a cabo varias redadas antiyihadistas: seis personas sospechosas de pertenecer a una red yihadista fueron detenidas a primeros de febrero en Toulouse (sur), pocos días después de la detención por los mismos motivos de otras ocho en las regiones de París y Lyon (este).
Según el primer ministro Manuel Valls, cerca de mil 400 franceses o residentes en Francia "están en relación" con las redes yihadistas.
Según los expertos, los bombardeos occidentales contra EI son una motivación suplementaria para los aprendices de yihadistas de todo el mundo, que se unen cada vez en mayor número a las filas de la organización extremista.
"La tendencia es clara y preocupante. El número de combatientes extranjeros que se traslada a Siria carece de precedentes", señaló recientemente en Washington Nicholas Rasmussen, director del centro estadounidense de lucha antiterrorista, evocando voluntarios procedentes de más de 90 países.
"Si [ciudadanos] franceses se van para cometer actos de violencia en Iraq y en Siria, a su regreso serán un peligro aún mayor" y podrían "cometer actos terroristas", declaró el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, cuyo objetivo es evitar el regreso de yihadistas "animados solamente por instintos de violencia".
La confiscación del pasaporte es la primera medida de prohibición de salida del territorio francés aplicada desde la adopción, en noviembre pasado, de una ley destinada a contrarrestar las partidas de yihadistas hacia las zonas de combate.
Según estimaciones oficiales, Francia es uno de los principales países occidentales de los que proceden los yihadistas extranjeros en Siria. Desde los atentados de París, que dejaron 17 muertos en enero, Francia redobló esfuerzos para tratar de impedir esos viajes.
El documento nacional de identidad y el pasaporte de esos seis hombres, de entre 23 y 28 años de edad, se confiscaron por un período de seis meses, renovable durante dos años. Las personas concernidas recibieron a cambio un resguardo, indicó una fuente cercana al caso.
Los servicios de inteligencia estimaron que esas personas se disponían a partir "de manera inminente" hacia Siria. Algunos de ellos habían viajado ya a ese país, agregó la fuente.
Jóvenes y convertidos
"Están en preparación unas cuarenta" prohibiciones de salida del territorio, anunció Cazeneuve en rueda de prensa, precisando que la acción de las autoridades al respecto se intensificará "en las próximas semanas".
Sobre las características de las personas concernidas hasta ahora, el ministro indicó que se trata esencialmente de jóvenes y de un "20% de convertidos" al islam.
Como ocurrió en Inglaterra, país conmocionado por el viaje a Siria de tres adolescentes "de buena familia", los testimonios de los padres de los jóvenes que optaron por la yihad violenta se multiplican, y muestran que éstos proceden de medios sociales diversos. Las familias dan cuenta a menudo de su impotencia ante una radicalización brutal e irreversible.
Los padres de un muchacho de 19 años, Pierre Choulet, declararon la semana pasada su incomprensión ante la transformación de su hijo, aficionado al fútbol de un pueblo del este de Francia, que se hizo estallar en un atentado suicida perpetrado en Iraq por el grupo Estado Islámico (EI).
En las últimas semanas, las autoridades francesas llevaron a cabo varias redadas antiyihadistas: seis personas sospechosas de pertenecer a una red yihadista fueron detenidas a primeros de febrero en Toulouse (sur), pocos días después de la detención por los mismos motivos de otras ocho en las regiones de París y Lyon (este).
Según el primer ministro Manuel Valls, cerca de mil 400 franceses o residentes en Francia "están en relación" con las redes yihadistas.
Según los expertos, los bombardeos occidentales contra EI son una motivación suplementaria para los aprendices de yihadistas de todo el mundo, que se unen cada vez en mayor número a las filas de la organización extremista.
"La tendencia es clara y preocupante. El número de combatientes extranjeros que se traslada a Siria carece de precedentes", señaló recientemente en Washington Nicholas Rasmussen, director del centro estadounidense de lucha antiterrorista, evocando voluntarios procedentes de más de 90 países.