Internacional
Explosión sacude Aleppo, reportan choques en toda Siria
Dos muertos y 30 heridos en estallido, dice medio de comunicación estatal
BEIRUT, LÍBANO (18/MAR/2012).- Un coche bomba estalló el domingo en el distrito residencial de la segunda ciudad más grande de Siria, Aleppo, y activistas informaron de fuertes choques en todo el país entre fuerzas estatales y los rebeldes que luchan para derrocar al presidente Bashar al Assad.
Las potencias mundiales no han sido capaces de detener más de un año de derramamiento de sangre en Siria, un país que se encuentra en las líneas de falla de varios conflictos regionales y étnicos.
Recientes avances del Ejército contra las posiciones rebeldes no han mostrado signos de sofocar la violencia y no hay solución negociada a la vista.
En Aleppo, el centro comercial de Siria, la agencia estatal de noticias SANA dijo que terroristas estaban detrás del coche bomba que mató a dos personas e hirió a otras 30 al explotar en un área central cerca de una oficina de seguridad política y una iglesia.
Activistas de la oposición acusaron al Gobierno de orquestar la explosión para respaldar su posición oficial de que extremistas respaldados por el extranjero están detrás de la sublevación. El Gobierno dice que cerca de dos mil miembros de fuerzas de seguridad han muerto en los disturbios.
La explosión tuvo un día después de que un doble atentado matara a 27 personas e hiriera a otras 100 en Damasco.
Aleppo había protagonizado menos disturbios que gran parte de Siria, pero recientemente ha sido golpeada con mayor violencia mientras la rebelión se extiende y se vuelve cada vez más sangrienta.
Las Naciones Unidas dicen que más de ocho mil personas han muerto y las condiciones humanitarias son desalentadoras.
El canal semi oficial de noticias al-Ikhbariya dijo que las fuerzas de seguridad fueron alertadas sobre el estallido de una bomba y estaban desplazando a los residentes del área cuando ésta explotó.
El canal agregó que el automóvil esta cargado con 200 kilos de explosivos.
Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad del ataque y un activista de Aleppo del grupo opositor local, Consejo Revolucionario, dijo que el Gobierno estaba detrás de la explosión.
"Quieren hacer parecer que nuestro levantamiento es una operación terrorista ante los ojos del resto del mundo, pero no lo es", dijo el activista que se identificó como Marwan, quien habló con Reuters por teléfono.
Y siguen los enfrentamientos
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo que al menos 19 personas, incluidos cuatro niños, habían muerto el domingo producto de cohetes y armas de fuego durante incursiones armadas y enfrentamientos con rebeldes en todo el país.
Los enfrentamientos fueron más duros en la provincia noroccidental de Deir Ezzor, donde los activistas dijeron que los rebeldes se habían apoderado de algunas de las calles en las provincias de la ciudad principal y habían incendiado al menos dos vehículos del Ejército.
Al menos 14 soldados y cinco rebeldes murieron en los enfrentamientos, los que menguaron por la noche, dijo el observatorio.
En la sureña provincia de Derá, un francotirador mató a dos hombres en Dael, dijo el observatorio con sede en Gran Bretaña, y miles se tomaron las calles para llorar las muertes y protestar por cuatro décadas de Gobierno de la familia Assad.
En la norteña Idlib, hombres armados mataron a tiros a un camionero turco, dijo la agencia estatal de noticias turca Anatolian, pero no especificó cuándo se produjo el ataque.
En la capital, mientras las multitudes se reunían para recordar a las víctimas de los ataques con coches bomba del sábado, activistas dijeron que las fuerzas de seguridad golpearon y detuvieron a gente durante una marcha de oposición de más de 200 personas cuando los manifestantes empezaron a gritar "el pueblo quiere derrocar al régimen".
La frase se ha repetido en la ola de levantamientos árabes que comenzaron el año pasado y que han depuesto a los gobernantes autocráticos de Túnez, Egipto, Libia y Yemen.
La protesta, que llamaba a una resistencia no violenta al Gobierno, estaba encabezada por líderes de oposición que las autoridades toleraban anteriormente por sus llamados al diálogo y rechazo a la intervención extranjera.
Activistas dijeron que la marcha pretendía conmemorar las raíces pacíficas del levantamiento en Siria, que se ha visto sobrepasado por una creciente insurgencia armada contra las fuerzas de seguridad del Estado.
Las fuerzas de seguridad golpearon y arrestaron a Mohammed Sayyed Rassas, un líder del Organismo Nacional de Coordinación para un Cambio Democrático (NCB, por su sigla en inglés), un grupo opositor que visitó China y Rusia en un intento por promover el diálogo entre Assad y la oposición.
La mayoría de los grupos de oposición rechazaron el NCB por su insistencia en la no violencia y postura contra la intervención extranjera, argumentando que la feroz represión gubernamental ha hecho inevitable que el levantamiento recurra a las armas.
Las fuerzas gubernamentales sirias atacaron asimismo un bastión rebelde en la central ciudad de Homs y asediaron sectores controlados por opositores en la norteña Idlib.
Activistas informaron fuertes enfrentamientos y extensas redadas de las fuerzas de seguridad en la asediada provincia, que limita con Turquía.
Las potencias mundiales no han sido capaces de detener más de un año de derramamiento de sangre en Siria, un país que se encuentra en las líneas de falla de varios conflictos regionales y étnicos.
Recientes avances del Ejército contra las posiciones rebeldes no han mostrado signos de sofocar la violencia y no hay solución negociada a la vista.
En Aleppo, el centro comercial de Siria, la agencia estatal de noticias SANA dijo que terroristas estaban detrás del coche bomba que mató a dos personas e hirió a otras 30 al explotar en un área central cerca de una oficina de seguridad política y una iglesia.
Activistas de la oposición acusaron al Gobierno de orquestar la explosión para respaldar su posición oficial de que extremistas respaldados por el extranjero están detrás de la sublevación. El Gobierno dice que cerca de dos mil miembros de fuerzas de seguridad han muerto en los disturbios.
La explosión tuvo un día después de que un doble atentado matara a 27 personas e hiriera a otras 100 en Damasco.
Aleppo había protagonizado menos disturbios que gran parte de Siria, pero recientemente ha sido golpeada con mayor violencia mientras la rebelión se extiende y se vuelve cada vez más sangrienta.
Las Naciones Unidas dicen que más de ocho mil personas han muerto y las condiciones humanitarias son desalentadoras.
El canal semi oficial de noticias al-Ikhbariya dijo que las fuerzas de seguridad fueron alertadas sobre el estallido de una bomba y estaban desplazando a los residentes del área cuando ésta explotó.
El canal agregó que el automóvil esta cargado con 200 kilos de explosivos.
Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad del ataque y un activista de Aleppo del grupo opositor local, Consejo Revolucionario, dijo que el Gobierno estaba detrás de la explosión.
"Quieren hacer parecer que nuestro levantamiento es una operación terrorista ante los ojos del resto del mundo, pero no lo es", dijo el activista que se identificó como Marwan, quien habló con Reuters por teléfono.
Y siguen los enfrentamientos
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo que al menos 19 personas, incluidos cuatro niños, habían muerto el domingo producto de cohetes y armas de fuego durante incursiones armadas y enfrentamientos con rebeldes en todo el país.
Los enfrentamientos fueron más duros en la provincia noroccidental de Deir Ezzor, donde los activistas dijeron que los rebeldes se habían apoderado de algunas de las calles en las provincias de la ciudad principal y habían incendiado al menos dos vehículos del Ejército.
Al menos 14 soldados y cinco rebeldes murieron en los enfrentamientos, los que menguaron por la noche, dijo el observatorio.
En la sureña provincia de Derá, un francotirador mató a dos hombres en Dael, dijo el observatorio con sede en Gran Bretaña, y miles se tomaron las calles para llorar las muertes y protestar por cuatro décadas de Gobierno de la familia Assad.
En la norteña Idlib, hombres armados mataron a tiros a un camionero turco, dijo la agencia estatal de noticias turca Anatolian, pero no especificó cuándo se produjo el ataque.
En la capital, mientras las multitudes se reunían para recordar a las víctimas de los ataques con coches bomba del sábado, activistas dijeron que las fuerzas de seguridad golpearon y detuvieron a gente durante una marcha de oposición de más de 200 personas cuando los manifestantes empezaron a gritar "el pueblo quiere derrocar al régimen".
La frase se ha repetido en la ola de levantamientos árabes que comenzaron el año pasado y que han depuesto a los gobernantes autocráticos de Túnez, Egipto, Libia y Yemen.
La protesta, que llamaba a una resistencia no violenta al Gobierno, estaba encabezada por líderes de oposición que las autoridades toleraban anteriormente por sus llamados al diálogo y rechazo a la intervención extranjera.
Activistas dijeron que la marcha pretendía conmemorar las raíces pacíficas del levantamiento en Siria, que se ha visto sobrepasado por una creciente insurgencia armada contra las fuerzas de seguridad del Estado.
Las fuerzas de seguridad golpearon y arrestaron a Mohammed Sayyed Rassas, un líder del Organismo Nacional de Coordinación para un Cambio Democrático (NCB, por su sigla en inglés), un grupo opositor que visitó China y Rusia en un intento por promover el diálogo entre Assad y la oposición.
La mayoría de los grupos de oposición rechazaron el NCB por su insistencia en la no violencia y postura contra la intervención extranjera, argumentando que la feroz represión gubernamental ha hecho inevitable que el levantamiento recurra a las armas.
Las fuerzas gubernamentales sirias atacaron asimismo un bastión rebelde en la central ciudad de Homs y asediaron sectores controlados por opositores en la norteña Idlib.
Activistas informaron fuertes enfrentamientos y extensas redadas de las fuerzas de seguridad en la asediada provincia, que limita con Turquía.