Internacional
Europa sostiene al dictador
Libia exporta 90% de su petróleo al Viejo Continente; los europeos le venden armas a Muamar Gadhafi
MADRID, ESPAÑA (07/MAR/2011).- Durante décadas, la Unión Europea (UE) ha mantenido una doble moral en su relación con el resto de los países del Norte de África. Por un lado ha enarbolado la bandera de los derechos humanos y ha defendido a capa y espada a los regímenes democráticos; pero, por el otro, ha tolerado férreas dictaduras con tal de conseguir importantes intercambios comerciales.
El caso del dirigente de Libia, Muamar Gadhafi, ha sido un claro ejemplo de ello. Durante sus más de 41 años al frente del país, muchos líderes europeos no han tenido ningún problema de conciencia en hacer negocios con él.
Saben que Libia, además de ser el país más rico del Norte de África, es, según la Comisión Europea, el decimoctavo país del mundo en producción de petróleo, el octavo en reservas (con 44 mil 300 millones de barriles por extraer) y cada día obtiene 1.65 millones de barriles (desde el estallido de la crisis la producción se ha reducido en 500 mil barriles diarios).
Y aunque también saben que Gadhafi es un dictador, que llegó al poder mediante un golpe de Estado, que gobierna con mano de hierro y que en las décadas de 1970, 1980 y 1990 financió y armó varios grupos terroristas que operaron en Europa y que hoy reprime a su población a sangre y fuego, lo olvidan ante la necesidad de importar el petróleo y el gas que sus países no producen.
Todo ello explica por qué la UE ha tardado tiempo en sancionar al líder libio congelando sus bienes y bloqueando sus cuentas corrientes en respuesta a la represión de las revueltas ciudadanas en su contra en las que ya han muerto seis mil personas, según la Liga Libia de Derechos Humanos.
Dos décadas como aliado
En la década de 1990 Libia normalizó sus relaciones con la comunidad internacional. Gadhafi anunció que destruía sus armas de destrucción masiva y se comprometía a colaborar en la lucha contra el terrorismo islámico.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Consejo Europeo y Estados Unidos, levantaron sus sanciones económicas. Libia dejó de pertenecer al considerado “eje del mal” y los países europeos perdonaron el pasado terrorista de Gadhafi y su presente como dictador. La UE se convirtió en el principal destino del petróleo de Libia, país que hoy en día es el principal suministrador del bloque, con 90% del total de sus exportaciones.
Incluso en 2004, tras la invasión de Estados Unidos en Iraq, Gadhafi pasó de ser el “perro loco de Medio Oriente”, como le llamaba el ex presidente estadounidense Ronald Reagan, al invitado de honor de los principales líderes europeos.
Cuatro años después, consciente de la dependencia de Libia en materia energética, la UE comenzó las negociaciones para la firma de un acuerdo de asociación entre ambos semejante al firmado con otras naciones.
La única diferencia estribó en que al régimen de Gadhafi no se le exigió firmar una cláusula de respeto a los derechos humanos ni de democratización. Y las pláticas giraron únicamente en torno a tres pilares: las relaciones políticas, la energía y la inmigración.
Así, varios países europeos se convirtieron en los principales socios económicos del dictador libio. Como Italia, cuyo primer ministro, Silvio Berlusconi, ha sido hasta ahora el mejor amigo de Gadhafi y el principal inversor en el país africano, seguido de Alemania, España, Turquía y Francia. Berlusconi visitó ocho veces Libia y recibió las jaimas (casas de campaña) del libio en Italia en cuatro ocasiones. Además, en 2008 firmó el Tratado de la Amistad —hoy suspendido— con el líder libio, y se convirtió en su máximo defensor.
Hoy las inversiones y propiedades de Gadhafi están embargadas, pero es un hecho de que muchas de las armas que asesinan a los opositores al régimen son de origen europeo.
Socios
La UE es el principal socio comercial para Libia; representa 70% del comercio total de ese país (36 mil 659 millones de dólares).
La UE exportó a Libia bienes por ocho mil 887 millones de dólares en 2009.
El bloque importó de Libia bienes por 27 mil 633 millones de dólares.
La principal importación (98.5%) de la UE fue el petróleo y sus derivados.
Las principales exportaciones europeas a Libia fueron maquinaria, energía y equipo de transporte y agrícola.
FUENTE: Comisión Europea (Datos de 2009).
Redes del comercio
Italia
La Autoridad de Inversiones Libia (LIA, en inglés) es dueña de 1% de ENI, el coloso energético italiano. También tiene 7.5 % del capital del equipo Juventus y es el primer accionista de Unicredit, el mayor banco del país.
El líder libio, Mumar Gadhafi, es uno de los accionistas de Finmeccanica, la octava empresa productora de armas del mundo.
España
En 2007 firmó acuerdos para vender armas a Trípoli por dos mil 100 millones de dólares y confiaba en cerrar contratos por 17 mil 200 millones, según un cable de WikiLeaks enviado a Washington por el embajador de Estados Unidos en Madrid.
Por otro lado, desde hace 20 años Gadhafi posee la finca La Resineria de seis mil 500 hectáreas en la Costa del Sol, en Málaga.
Reino Unido
Libia es dueña de 3% de Pearson, el grupo editor de uno de los periódicos más prestigiosos, el “Financial Times”.
Alemania
Libia suministra más de 10% del crudo importado por Alemania. Además, ambos países tienen negocios en el sector del transporte y la construcción de infraestructuras turísticas.
Bélgica
La empresa belga “FN Herstal” vendió a Gadhafi en 2009 un lote de fusiles de asalto, ametralladoras y granadas. Libia las compró para el Batallón 32 de las fuerzas de élite libias, encargadas de proteger los envíos humanitarios a la región sudanesa de Darfur, pero organizaciones de derechos humanos afirman que las están usando contra los manifestantes.
El caso del dirigente de Libia, Muamar Gadhafi, ha sido un claro ejemplo de ello. Durante sus más de 41 años al frente del país, muchos líderes europeos no han tenido ningún problema de conciencia en hacer negocios con él.
Saben que Libia, además de ser el país más rico del Norte de África, es, según la Comisión Europea, el decimoctavo país del mundo en producción de petróleo, el octavo en reservas (con 44 mil 300 millones de barriles por extraer) y cada día obtiene 1.65 millones de barriles (desde el estallido de la crisis la producción se ha reducido en 500 mil barriles diarios).
Y aunque también saben que Gadhafi es un dictador, que llegó al poder mediante un golpe de Estado, que gobierna con mano de hierro y que en las décadas de 1970, 1980 y 1990 financió y armó varios grupos terroristas que operaron en Europa y que hoy reprime a su población a sangre y fuego, lo olvidan ante la necesidad de importar el petróleo y el gas que sus países no producen.
Todo ello explica por qué la UE ha tardado tiempo en sancionar al líder libio congelando sus bienes y bloqueando sus cuentas corrientes en respuesta a la represión de las revueltas ciudadanas en su contra en las que ya han muerto seis mil personas, según la Liga Libia de Derechos Humanos.
Dos décadas como aliado
En la década de 1990 Libia normalizó sus relaciones con la comunidad internacional. Gadhafi anunció que destruía sus armas de destrucción masiva y se comprometía a colaborar en la lucha contra el terrorismo islámico.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Consejo Europeo y Estados Unidos, levantaron sus sanciones económicas. Libia dejó de pertenecer al considerado “eje del mal” y los países europeos perdonaron el pasado terrorista de Gadhafi y su presente como dictador. La UE se convirtió en el principal destino del petróleo de Libia, país que hoy en día es el principal suministrador del bloque, con 90% del total de sus exportaciones.
Incluso en 2004, tras la invasión de Estados Unidos en Iraq, Gadhafi pasó de ser el “perro loco de Medio Oriente”, como le llamaba el ex presidente estadounidense Ronald Reagan, al invitado de honor de los principales líderes europeos.
Cuatro años después, consciente de la dependencia de Libia en materia energética, la UE comenzó las negociaciones para la firma de un acuerdo de asociación entre ambos semejante al firmado con otras naciones.
La única diferencia estribó en que al régimen de Gadhafi no se le exigió firmar una cláusula de respeto a los derechos humanos ni de democratización. Y las pláticas giraron únicamente en torno a tres pilares: las relaciones políticas, la energía y la inmigración.
Así, varios países europeos se convirtieron en los principales socios económicos del dictador libio. Como Italia, cuyo primer ministro, Silvio Berlusconi, ha sido hasta ahora el mejor amigo de Gadhafi y el principal inversor en el país africano, seguido de Alemania, España, Turquía y Francia. Berlusconi visitó ocho veces Libia y recibió las jaimas (casas de campaña) del libio en Italia en cuatro ocasiones. Además, en 2008 firmó el Tratado de la Amistad —hoy suspendido— con el líder libio, y se convirtió en su máximo defensor.
Hoy las inversiones y propiedades de Gadhafi están embargadas, pero es un hecho de que muchas de las armas que asesinan a los opositores al régimen son de origen europeo.
Socios
La UE es el principal socio comercial para Libia; representa 70% del comercio total de ese país (36 mil 659 millones de dólares).
La UE exportó a Libia bienes por ocho mil 887 millones de dólares en 2009.
El bloque importó de Libia bienes por 27 mil 633 millones de dólares.
La principal importación (98.5%) de la UE fue el petróleo y sus derivados.
Las principales exportaciones europeas a Libia fueron maquinaria, energía y equipo de transporte y agrícola.
FUENTE: Comisión Europea (Datos de 2009).
Redes del comercio
Italia
La Autoridad de Inversiones Libia (LIA, en inglés) es dueña de 1% de ENI, el coloso energético italiano. También tiene 7.5 % del capital del equipo Juventus y es el primer accionista de Unicredit, el mayor banco del país.
El líder libio, Mumar Gadhafi, es uno de los accionistas de Finmeccanica, la octava empresa productora de armas del mundo.
España
En 2007 firmó acuerdos para vender armas a Trípoli por dos mil 100 millones de dólares y confiaba en cerrar contratos por 17 mil 200 millones, según un cable de WikiLeaks enviado a Washington por el embajador de Estados Unidos en Madrid.
Por otro lado, desde hace 20 años Gadhafi posee la finca La Resineria de seis mil 500 hectáreas en la Costa del Sol, en Málaga.
Reino Unido
Libia es dueña de 3% de Pearson, el grupo editor de uno de los periódicos más prestigiosos, el “Financial Times”.
Alemania
Libia suministra más de 10% del crudo importado por Alemania. Además, ambos países tienen negocios en el sector del transporte y la construcción de infraestructuras turísticas.
Bélgica
La empresa belga “FN Herstal” vendió a Gadhafi en 2009 un lote de fusiles de asalto, ametralladoras y granadas. Libia las compró para el Batallón 32 de las fuerzas de élite libias, encargadas de proteger los envíos humanitarios a la región sudanesa de Darfur, pero organizaciones de derechos humanos afirman que las están usando contra los manifestantes.