Internacional
España contra sanciones económicas a Honduras o Cuba
Según el gobierno español, con las sanciones económicas los países terminan volviéndose más vulnerables
LIMA, PERÚ.- El gobierno español es contrario a las sanciones económicas contra los países, ya sea en Honduras o en Cuba, "porque terminan volviéndose contra los más vulnerables", según dijo el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia.
A su paso por Lima y antes de viajar a Cuba, el funcionario reconoció en declaraciones que la presión diplomática sobre el régimen de facto de Honduras "no es suficiente para forzar un cambio de conductas", pero recalcó que "estos son los instrumentos que tenemos en política internacional".
De Laiglesia, que viajó a Honduras como observador dentro de una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), subrayó que las medidas contra el régimen golpista han sido más duras que en otros casos similares "pero no lo bastante potentes para lograr una inflexión".
Según él, esto demuestra que "no hay enemigos pequeños: cuando se quiebra el orden constitucional, la reacción de la comunidad internacional no es suficiente", pero recalcó la oposición de España a medidas de fuerza o a sanciones económicas.
En esta línea, subrayó que España contempla sus relaciones con América Latina como definidas por tres ejes: la universalidad (relaciones con todos los países), la simetría (considerarlos en un plano de igualdad) y el respeto a las decisiones soberanas de cada país.
"No buscamos calificar las acciones de los demás, ni hacer política declarativa, ni separar a los países en buenos y malos en función de lo que nos guste", subrayó De Laiglesia para definir el actual rumbo de la política exterior española.
"No se trata de contentar a nadie, sino de llevar a cabo una política de protección de nuestros intereses, que son muchos, complejos e importantes", concluyó.
A su paso por Lima y antes de viajar a Cuba, el funcionario reconoció en declaraciones que la presión diplomática sobre el régimen de facto de Honduras "no es suficiente para forzar un cambio de conductas", pero recalcó que "estos son los instrumentos que tenemos en política internacional".
De Laiglesia, que viajó a Honduras como observador dentro de una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), subrayó que las medidas contra el régimen golpista han sido más duras que en otros casos similares "pero no lo bastante potentes para lograr una inflexión".
Según él, esto demuestra que "no hay enemigos pequeños: cuando se quiebra el orden constitucional, la reacción de la comunidad internacional no es suficiente", pero recalcó la oposición de España a medidas de fuerza o a sanciones económicas.
En esta línea, subrayó que España contempla sus relaciones con América Latina como definidas por tres ejes: la universalidad (relaciones con todos los países), la simetría (considerarlos en un plano de igualdad) y el respeto a las decisiones soberanas de cada país.
"No buscamos calificar las acciones de los demás, ni hacer política declarativa, ni separar a los países en buenos y malos en función de lo que nos guste", subrayó De Laiglesia para definir el actual rumbo de la política exterior española.
"No se trata de contentar a nadie, sino de llevar a cabo una política de protección de nuestros intereses, que son muchos, complejos e importantes", concluyó.