Internacional

Escándalo por fraude sacude a la casa real española

En 36 años, el rey Juan Carlos ha enfrentado situaciones difíciles; ahora vive una afrenta judicial contra su yerno Iñaki Urdangarín

MADRID, ESPAÑA (12/DIC/2011).- A lo largo de sus más de 36 años de reinado, Juan Carlos I de Borbón se ha enfrentado a situaciones difíciles como el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 del coronel Tejero, la quema de banderas españolas y de fotografías suyas por parte de independentistas catalanes, y el divorcio de su hija la infanta Elena. E incluso también se ha convertido en protagonista de situaciones embarazosas como cuando le espetó el famoso “¿por qué no te callas?” al presidente de Venezuela Hugo Chávez, o como cuando le descubrieron cazando osos en Rusia que previamente habían sido drogados para facilitar la captura.

Sin embargo, nunca ni él ni ningún miembro de la Familia Real se habían enfrentado a los tribunales. Ahora, por primera vez en la historia de la joven democracia española, su yerno, Iñaki Urdangarín, duque de Palma, podría verse sentado en el banquillo de los acusados si como parece, finalmente es imputado en un caso que está siendo investigado por la fiscalía anticorrupción. En el que se le acusa de apropiación indebida, prevaricación, falsedad documental y fraude a la Administración por más de 20 millones de dólares.

La noticia, que ha escandalizado a la sociedad española, no ha sido desmentida por la Casa Real, que como es habitual ha argumentado que no comenta informaciones de la vida privada de sus miembros. Pero sí ha hecho temblar los cimientos del Palacio de la Zarzuela, residencia de los reyes, quienes ya han tomado cartas en el asunto y se han apresurado a desvincular a Urdangarín de la familia real.

Mientras el caso se aclara, ni él ni su esposa la infanta Cristina tienen previsto participar en ningún acto público representando a la Casa Real. E incluso es posible que esta Navidad no viajen a España desde Washington, donde residen desde hace dos años, para evitar que se les fotografíe en alguna salida pública o junto a los reyes. El propio Iñaki se disculpó por el escándalo: “Lamento profundamente el grave perjuicio a la imagen de mi familia y de la Casa de su Majestad el Rey, que nada tiene que ver con mis actividades privadas”.

El apoyo de la reina Sofía

Sin embargo, aunque la Casa Real no ha mostrado su apoyo al duque de Palma, la reina Sofía sí lo ha hecho. Hace unos días viajó a Washington a visitar a su hija y a su yerno e incluso se dejó fotografiar junto a la pareja saliendo de su casa en Estados Unidos, en un gesto interpretado como un apoyo implícito a Urdangarín.

El rey sin embargo, no ha aparecido públicamente con Urdangarín, pese a que se reunió con él nada más conocerse la noticia, ni ha hecho ninguna declaración al respecto. Dicen quienes le rodean que el monarca está muy preocupado por la situación. Es consciente de que su figura, a quien tanto historiadores como responsables políticos atribuyen en gran medida, el éxito de la tersa y compleja transición a la democracia que vivió este país tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, sigue siendo muy valorada por la mayoría de los ciudadanos. Pero también sabe que España es un país “juancarlista” en el que la joven institución de la monarquía es cada vez menos valorada, sobre todo entre los jóvenes, y que su hijo Felipe no es tan querido ni valorado como él.

Según la Agencia Tributaria, entre los años 2003 y 2007 el marido de la infanta Cristina ingresó más de 16 millones de euros (21 millones 500 mil dólares), la mayoría procedentes de la administración pública, a través del Instituto Nóos de Estudios Estratégicos, una sociedad “sin ánimo de lucro” que él mismo creó y presidió. Valiéndose de su parentesco familiar con el monarca, Nóos captaba fondos públicos y privados y los desviaba a una red de empresas particulares que eran propiedad del propio Urdangarín y de su socio principal, Diego Torres. Así logró contratos millonarios “a dedo”, la mayoría “inflados”, muchos de los cuales le concedieron el Gobierno autonómico de las Islas Baleares, del conservador Jaume Matas, y el de Valencia, del también conservador Francisco Camps.

Y muchos de cuyos miembros están imputados en una enorme trama de corrupción que afecta al Partido Popular (PP): la trama Gürtel. Como el propio Torres reconoció ante el juez, el Instituto Nóos se encargaba de organizar eventos deportivos, foros sobre turismo y deporte, y asesorías; y cobraba por los servicios prestados a través de otras empresas que poseían como la consultoría Aizoon.

Las cuentas del Instituto Nóos


Según la Fiscalía Anticorrupción, el Instituto Nóos obtenía 170% del beneficio respecto al coste real de los mismos. Por ejemplo ganó casi 1.5 millones de euros de los 2.3 millones que cobraron al Gobierno balear por organizar en Palma de Mallorca dos congresos sobre turismo y deporte que duraron cinco días. Cantidad a la que se sumó la aportada por otras empresas privadas que actuaban de patrocinadores como la cadena hotelera Sol Meliá y Air Europa.

Los investigadores judiciales sostienen que el núcleo principal de toma de decisiones en Nóos estaba formado por Urdangarín, Diego Torres y la esposa y dos cuñados de éste, que se encargaban de los departamentos jurídico y financiero del instituto. Diego Torres lleva seis meses imputado por falsedad documental, prevaricación, fraude a la Administración y malversación de fondos públicos. Pero la infanta Cristina, que figuraba como vocal de la junta directiva de Nóos hasta 2006, no será imputada porque los investigadores consideran que estaba “apartada del conocimiento del área financiera”.

Ante el escándalo que ha supuesto la noticia en España, al igual que ocurre en otras casas reales europeas, el Palacio de la Zarzuela tiene preparado un plan en el caso de que Urdangarín sea finalmente imputado antes de dos meses, como se espera. La infanta Cristina, que ocupa el séptimo lugar en la línea sucesoria al trono después del príncipe Felipe, sus dos hijas, la infanta Elena y sus dos hijos, renunciaría a los derechos dinásticos. Con este gesto, la hija menor de los reyes dejaría de ser miembro de la familia real para ser solo hija de los reyes. Quedaría apartada de la vida oficial y dejaría de recibir la asignación que el rey le entrega del dinero que recibe de los Presupuestos Generales del Estado. Es decir, sería infanta como lo son sus tías Pilar y Margarita, hermanas de Juan Carlos. Pero no tendría ningún privilegio más. A no ser que se divorcie, igual que hizo su hermana la infanta Elena, algo que no parece muy probable. Tampoco los partidos políticos han querido comentar la noticia hasta que los tribunales se pronuncien. Sólo Izquierda Unida (comunistas y republicanos, IU) de Valencia ha reclamado abiertamente una respuesta pública del duque de Palma en una carta en la que le exigen “que colabore con la justicia aportando toda la documentación e información que se le requiera y, sobre todo, que devuelva los fondos públicos que le fueron otorgados en su momento y que, según se ha sabido recientemente, acabaron en empresas vinculadas a usted y a su esposa, la infanta Cristina”.

El resto de los partidos han preferido esperar para opinar. Aunque todos son conscientes del daño que las acusaciones han causado en la reputación de una joven y cada vez más débil monarquía española.

Cámara baja
Piden transparencia en sueldo del rey

MADRID, ESPAÑA.-
Este año los Presupuestos Generales del Estado otorgaban 11 millones de dólares la Casa Real para el sostenimiento del rey y su familia. El rey, tal como establece la Constitución de 1978, “lo distribuye libremente”. Da una cantidad al príncipe Felipe y otra a las infantas Elena y Cristina, que es a discreción y en función de los eventos en que representan a la Jefatura del Estado.

Algunos partidos políticos como Izquierda Unida y Esquerra Republicana de Catalunya llevan años pidiendo en el Congreso de los Diputados que no se haga de forma “opaca sino transparente” y que el monarca explique en qué se gasta el dinero. Igual que ocurre en otras casas reales como en Gran Bretaña o en Suecia, países donde las cuentas anuales pueden consultarse en Internet.

Sin embargo, en España los dos principales partidos: Partido Popular (PP) y Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se niegan siempre a apoyar esta petición en el Congreso. Por lo que el rey recibe dinero pero nadie sabe en qué se lo gasta. Analistas estiman que tendrá que ser más transparente si quiere ganarse la confianza de los ciudadanos.

Mansión polémica

A principios de 2008 la infanta Cristina y su marido Urdangarín, se convirtieron en protagonistas de los medios de comunicación por la compra que hicieron de una lujosa casa en el mejor barrio de Barcelona: Pedralbes, que les costó ocho millones de euros (10. 700 millones de dólares) más un millón (un millón 300 mil dólares) de reforma.

El diario español El Mundo, uno de los pocos que se ha atrevido a publicar informaciones consideradas como “escandalosas” de la familia real, afirmaba irónicamente que los sueldos de algunos miembros de la Casa Real “dan para mucho”. Se preguntaba cómo era posible que la infanta Cristina, que trabajaba en la Fundación La Caixa cobrando unos 2 mil 500 dólares (mil 800 euros) al mes; y su esposo, Iñaki Urdangarín, que de cobrar 800 mil dólares (600 mil euros) por temporada cuando jugaba al balonmano en el Futbol Club Barcelona, pasó a cobrar cerca de 121 mil 500 dólares (90 mil euros) al año como asesor de la empresa Octagon Esedos, habían podido comprarse una casa tan cara.

“¿De dónde sale el dinero para este cambio?”, se preguntaba el diario, quien aseguraba que “los dos sueldos de la pareja no parecen suficientes para permitirse esa nueva casa”. Una casa más parecida a un palacio construida en una parcela de dos mil 155 metros cuadrados, con una superficie de mil metros cuadrados útiles y distribuida en tres plantas. Lo cierto es que llamaba la atención el hecho de que la infanta Cristina, que se había caracterizado siempre por la austeridad en su manera de vestir, pasara a tener una casa tan lujosa.

Mientras su hermana Elena, a quien le gusta lucir vestidos de conocidos modistos extranjeros, viviera en un departamento rentado de 300 metros cuadrados en un lujoso barrio del centro de Madrid.

La polémica siguió cuando a la compra de la casa se sumó el que Urdangarín asumiera en 2001 el cargo de director del Area de Planificación y Desarrollo de la consultoría deportiva Octagon Esedos. Una empresa que tenía como clientes al gobierno de Castilla y León, las diputaciones de Madrid y Barcelona, el ayuntamiento de Santander y organismos públicos; y que también asesoraba a federaciones olímpicas como la de fútbol y la de tenis, y no olímpicas como la de automovilismo y motociclismo.

Aquel cargo era incompatible con su puesto de vicepresidente primero del Comité Olímpico Español (COE), puesto que sus estatutos especifican que el vicepresidente primero no puede combinar su puesto con el de miembro de las juntas de gobierno de cualquier federación deportiva. Aunque Urdangarín no recibía ningún sueldo del COE, sus empresas sí se lucraban con negocios que llevaba a cabo con las federaciones. Tras Octagon, que en 2001 logró una cifra de negocio de 9 millones de euros, el joven fundó la consultoría Nóos, con la que también obtuvo beneficios millonarios, a la que siguió en 2003, justo cuando empezó a buscar casa nueva, la inmobiliaria Aizoon S.L. Fue tal su enriquecimiento que en apenas unos años el yerno del rey aumentó su patrimonio con seis departamentos más que adquirió en el centro de Barcelona.

En el verano del año 2009 Urdangarín, su mujer y sus cuatro hijos se mudaron a vivir a Washington. La noticia sorprendió porque era complicado que la infanta Cristina cumpliera con todas sus obligaciones laborales y oficiales desde allí. La Casa Real argumentó razones laborales. A Urdangarín le habían ofrecido el puesto de presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica en Latinoamérica y Estados Unidos.

Cronología
2004

Iñaki Urdangarín contacta con José Luis, “Pepote”, Ballester, director de Deportes del Gobierno de Jaume Matas (PP) y amigo del príncipe. Ante Matas y sus consejeros de Turismo y de presidencia, ofrece sus servicios para organizar un foro deportivo. En 2005 y 2006 se celebraron dos, con un coste de 2.3 millones de euros.

Febrero de 2006

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) cuestiona los 1.2 millones abonados a Nóos por el primer convenio con Matas, pero evita citar al duque. Quince días después, Urdangarín abandona la presidencia de Nóos.

Marzo de 2006

Nóos envía un mensaje a Ballester. Urdangarín aparece citado como mediador.

Julio de 2010

El juez abre una pieza sobre dos convenios baleares de Nóos, “sin expediente administrativo que los avale”. El fiscal supone que Nóos desvió un millón de los 2.3 facturados por los foros Palma, con un sobrecoste de 170 por ciento.

Julio de 2011

Diego Torres, socio de Nóos imputado, declara al juez que Urdangarín cobraba “por los servicios prestados” a través de su firma Aizoon. “Pepote” es imputado.

13 Noviembre

El juez indaga los negocios de Urdangarín y reseña “los precios desproporcionados” de los foros, fijados con “un presupuesto ficticio”. Un informe de Hacienda cifra en 16 millones los ingresos de Nóos. Hay salida de fondos a Londres.

29 Noviembre

El juez afirma que “la gravedad” de los delitos y las penas “justifican sobradamente” los registros y que la documentación “no acredita suficientemente” el destino de los fondos.

Diciembre

La Fiscalía interroga en Valencia como imputados a los ex directores de la Ciudad de las Artes y las Ciencias por los contratos de Nóos de las tres ediciones del Valencia Summit.

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