Internacional
El Papa exhorta a ''entrar a la revolución de la fe''
Cerca de 1.5 millones de personas aclaman a Francisco a su llegada a Copacabana; llama a los argentinos a hacer “lío” y sacar a la Iglesia a las calles
RÍO DE JANEIRO, BRASIL (26/JUL/2013).- El Papa Francisco fue aclamado por alrededor de 1.5 millones de personas que permanecían bajo la lluvia, durante su recorrido por Copacabana, luego de visitar más temprano una favela donde reclamó a la inclusión social de los marginados.
“El Papa de los pobres” rompió el protocolo, al igual que en sus anteriores paseos en papamóvil en su viaje a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Se mostró accesible, estrechó manos, besó niños, cambió su solideo (el casquete de seda blanco) por otro que le entregó un fiel, y hasta tomó un mate (una bebida) que le ofrecieron.
“La fe de ustedes es más fuerte que el frío y la lluvia. ¡Felicitaciones!”, dijo en su saludo de bienvenida a los peregrinos de la JMJ.
Ante la incesante lluvia, pidió que se colocara una docena de huevos a los pies de Santa Clara para que mejorara el tiempo.
Exhortó a los jóvenes “entrar en la revolución de la fe” y les advirtió que “el tener, el dinero, el poder pueden ofrecer un momento de embriaguez” pero “al final nos dominan y nos llevan a querer tener cada vez más, a no estar nunca satisfechos”. “¡Poné a Cristo en tu vida!”.
A seis kilómetros de allí, en Leblon, centenas de jóvenes manifestantes gritaban “¡A peregrinar a Copacabana!”, en una protesta contra el gobernador de Río y el gasto público por la visita del Papa.
“El Papa de los pobres”
Previo a su visita a Copacabana, Francisco visitó la favela de Varginha, donde caminó por la calles y saludó a los vecinos del lugar. Bendijo el nuevo altar de la parroquia aún en construcción, y entró en una casa a saludar a una familia.
El acceso a la vivienda estaba restringido por razones de seguridad. Emocionada, Maria Lucia dos Santos Penha, quien recibió a Francisco en su casa, calificó a la visita del Pontífice como “el mejor regalo de mi vida”.
Siguiendo el ejemplo del Papa Juan Pablo II, quien visitó dos favelas durante un viaje a Brasil en 1980 y la Madre Teresa de Calcuta, que visitó Varginha en 1972, Francisco le pidió a los residentes de la barriada que no se desanimaran. Llamó a conservar la esperanza aún frente a la corrupción mientras fustigó a los ricos, a quienes les solicitó poner fin a la “cultura del egoísmo”, que ha marginado a los pobres de la sociedad.
En este viaje, el mensaje del Papa también ha fustigado élites políticas y ha motivado a la juventud para luchar por sus ideales, combatir la exclusión y las desigualdades.
Además, urgió a miles de sus compatriotas argentinos a hacer “lío” para sacar a la Iglesia a las calles en un continente donde el catolicismo pierde terreno.
“Las parroquias, las instituciones, son para salir, si no salen se convierten en una ONG, y la Iglesia no puede ser una ONG”.
Con información de AFP/EFE
EXIGEN ESCLARECER SI ENCUBRIÓ CASOS DE PEDERASTIA
Activistas mexicanos piden detener la canonización de Juan Pablo II
CIUDAD DE MÉXICO.- Piden al Papa que paralice la canonización de Juan Pablo II. Activistas y víctimas de abusos en México aprovecharon la primera visita de Francisco a América Latina para solicitarle que detenga su hasta que se esclarezca si encubrió casos de pederastia en la Iglesia.
Varias asociaciones mexicanas reprochan desde hace años, la falta de determinación y transparencia de Karol Wojtyla contra curas señalados por pedofilia, entre ellos el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, acusado de abusos sexuales a menores y de mantener una doble vida oculta en la que tuvo varios hijos.
El ex sacerdote Alberto Athie, que desde 2000 es una de las principales voces de denuncia de sacerdotes pederastas, dijo que Francisco tiene el poder de “pasar esta página negra de la historia de la Iglesia” y demostrar si “está dispuesto a buscar su renovación verdadera en el mundo contemporáneo”.
De darse la canonización de Juan Pablo II, prevista para finales de año, el ex sacerdote cree que “toda la credibilidad de la Iglesia en materia de reconocer al heroísmo se derrumbará estrepitosamente”.
ANÁLISIS
Sin lodo y humo
Orestes E. Díaz Rodríguez, MAESTRO DE LA UDEG
Nadie en su sano juicio pone en duda hoy que la elección del Papa Francisco va camino de constituirse en renovación moral del liderazgo de la Iglesia Católica.
Continuos y numerosos han sido los gestos que evidencian la gestación de una simbología diferente del poder. Tienen cabida priorizada la humildad, la austeridad y la opción por los desfavorecidos. Es un lenguaje tan diáfano e imprescindible que de inmediato conecta con las multitudes, creyentes o no.
La multitud es precisamente quien recibe al Papa en su primer compromiso latinoamericano. Una multitud ansiosa, variopinta, expectante, que a fuerza de protestar en las calles está dejando huella propia en el mapa global de los insatisfechos.
¿Qué espera la multitud del Papa humilde? ¿Qué ofrece el Papa a la multitud?
Lo que espera la multitud es que el prelado de tan buenos augurios los ayude en el propósito de hacerse escuchar. No sólo son, claro está, las demandas sociales, también las posturas en las que la Iglesia elije dar la espalda al nuevo siglo.
El Obispo supremo maneja bien los símbolos. En primer lugar acude al Santuario de Aparecida, la patrona, la virgen negra. Rinde doble tributo, a su manera reafirma el vínculo, el compromiso y se cuida de atizar desencuentros.
La palabra central, aunque no la menciona, no es acción sino moderación. Por eso habla de esperanza, alegría y dejarse sorprender por Dios. Responde también los reclamos internos, fija postura, más espiritualidad y menos materialismo, aunque la gestación del primero está atrozmente en desventaja en la sociedad moderna. Luego acude a tender la mano a los “nuevos leprosos”. ¿Será suficiente?
La Ciencia defiende que quien tiñó el rostro de Aparecida, la virgen “morena”, clave para que deviniera en patrona, fue el lodo del río y el humo de las velas. ¿Qué ingredientes harán falta para avanzar más allá de la simbología y tomar el toro por los cuernos?
“El Papa de los pobres” rompió el protocolo, al igual que en sus anteriores paseos en papamóvil en su viaje a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Se mostró accesible, estrechó manos, besó niños, cambió su solideo (el casquete de seda blanco) por otro que le entregó un fiel, y hasta tomó un mate (una bebida) que le ofrecieron.
“La fe de ustedes es más fuerte que el frío y la lluvia. ¡Felicitaciones!”, dijo en su saludo de bienvenida a los peregrinos de la JMJ.
Ante la incesante lluvia, pidió que se colocara una docena de huevos a los pies de Santa Clara para que mejorara el tiempo.
Exhortó a los jóvenes “entrar en la revolución de la fe” y les advirtió que “el tener, el dinero, el poder pueden ofrecer un momento de embriaguez” pero “al final nos dominan y nos llevan a querer tener cada vez más, a no estar nunca satisfechos”. “¡Poné a Cristo en tu vida!”.
A seis kilómetros de allí, en Leblon, centenas de jóvenes manifestantes gritaban “¡A peregrinar a Copacabana!”, en una protesta contra el gobernador de Río y el gasto público por la visita del Papa.
“El Papa de los pobres”
Previo a su visita a Copacabana, Francisco visitó la favela de Varginha, donde caminó por la calles y saludó a los vecinos del lugar. Bendijo el nuevo altar de la parroquia aún en construcción, y entró en una casa a saludar a una familia.
El acceso a la vivienda estaba restringido por razones de seguridad. Emocionada, Maria Lucia dos Santos Penha, quien recibió a Francisco en su casa, calificó a la visita del Pontífice como “el mejor regalo de mi vida”.
Siguiendo el ejemplo del Papa Juan Pablo II, quien visitó dos favelas durante un viaje a Brasil en 1980 y la Madre Teresa de Calcuta, que visitó Varginha en 1972, Francisco le pidió a los residentes de la barriada que no se desanimaran. Llamó a conservar la esperanza aún frente a la corrupción mientras fustigó a los ricos, a quienes les solicitó poner fin a la “cultura del egoísmo”, que ha marginado a los pobres de la sociedad.
En este viaje, el mensaje del Papa también ha fustigado élites políticas y ha motivado a la juventud para luchar por sus ideales, combatir la exclusión y las desigualdades.
Además, urgió a miles de sus compatriotas argentinos a hacer “lío” para sacar a la Iglesia a las calles en un continente donde el catolicismo pierde terreno.
“Las parroquias, las instituciones, son para salir, si no salen se convierten en una ONG, y la Iglesia no puede ser una ONG”.
Con información de AFP/EFE
EXIGEN ESCLARECER SI ENCUBRIÓ CASOS DE PEDERASTIA
Activistas mexicanos piden detener la canonización de Juan Pablo II
CIUDAD DE MÉXICO.- Piden al Papa que paralice la canonización de Juan Pablo II. Activistas y víctimas de abusos en México aprovecharon la primera visita de Francisco a América Latina para solicitarle que detenga su hasta que se esclarezca si encubrió casos de pederastia en la Iglesia.
Varias asociaciones mexicanas reprochan desde hace años, la falta de determinación y transparencia de Karol Wojtyla contra curas señalados por pedofilia, entre ellos el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, acusado de abusos sexuales a menores y de mantener una doble vida oculta en la que tuvo varios hijos.
El ex sacerdote Alberto Athie, que desde 2000 es una de las principales voces de denuncia de sacerdotes pederastas, dijo que Francisco tiene el poder de “pasar esta página negra de la historia de la Iglesia” y demostrar si “está dispuesto a buscar su renovación verdadera en el mundo contemporáneo”.
De darse la canonización de Juan Pablo II, prevista para finales de año, el ex sacerdote cree que “toda la credibilidad de la Iglesia en materia de reconocer al heroísmo se derrumbará estrepitosamente”.
ANÁLISIS
Sin lodo y humo
Orestes E. Díaz Rodríguez, MAESTRO DE LA UDEG
Nadie en su sano juicio pone en duda hoy que la elección del Papa Francisco va camino de constituirse en renovación moral del liderazgo de la Iglesia Católica.
Continuos y numerosos han sido los gestos que evidencian la gestación de una simbología diferente del poder. Tienen cabida priorizada la humildad, la austeridad y la opción por los desfavorecidos. Es un lenguaje tan diáfano e imprescindible que de inmediato conecta con las multitudes, creyentes o no.
La multitud es precisamente quien recibe al Papa en su primer compromiso latinoamericano. Una multitud ansiosa, variopinta, expectante, que a fuerza de protestar en las calles está dejando huella propia en el mapa global de los insatisfechos.
¿Qué espera la multitud del Papa humilde? ¿Qué ofrece el Papa a la multitud?
Lo que espera la multitud es que el prelado de tan buenos augurios los ayude en el propósito de hacerse escuchar. No sólo son, claro está, las demandas sociales, también las posturas en las que la Iglesia elije dar la espalda al nuevo siglo.
El Obispo supremo maneja bien los símbolos. En primer lugar acude al Santuario de Aparecida, la patrona, la virgen negra. Rinde doble tributo, a su manera reafirma el vínculo, el compromiso y se cuida de atizar desencuentros.
La palabra central, aunque no la menciona, no es acción sino moderación. Por eso habla de esperanza, alegría y dejarse sorprender por Dios. Responde también los reclamos internos, fija postura, más espiritualidad y menos materialismo, aunque la gestación del primero está atrozmente en desventaja en la sociedad moderna. Luego acude a tender la mano a los “nuevos leprosos”. ¿Será suficiente?
La Ciencia defiende que quien tiñó el rostro de Aparecida, la virgen “morena”, clave para que deviniera en patrona, fue el lodo del río y el humo de las velas. ¿Qué ingredientes harán falta para avanzar más allá de la simbología y tomar el toro por los cuernos?