Internacional

Desafíos internos ponen freno al diálogo Cuba-EU

Problemas políticos y económicos internos que enfrentan ambos gobiernos están retardando los esfuerzos

LA HABANA, CUBA.- Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han mejorado bajo la presidencia de Barack Obama, pero los problemas políticos y económicos internos que enfrentan ambos gobiernos están retardando los esfuerzos por poner fin a medio siglo de hostilidades.

Tanto para Obama como para el presidente cubano Raúl Castro, el cambio en la relación está cargado de incertidumbre, un riesgo que prefieren no correr en momentos en que enfrentan grandes retos internos.

Algunos expertos predicen que Obama podría aplazar cualquier iniciativa de cambio importante en la política hacia Cuba hasta ganar un segundo mandato en el 2012, en caso de lograrlo, para cuando ya no tenga que preocuparse por ser reelegido.

Obama ha dicho que quiere “relanzar” las relaciones con Cuba después de medio siglo de hostilidades mutuas, pero su Gobierno está enfrentando la recesión mundial, dos guerras y una batalla política por conseguir una reforma en el sistema de Salud, en medio de una feroz oposición republicana.

Raúl Castro está tratando de hacer eficiente la economía de la isla, duramente golpeada por la crisis económica global. Ha impulsado algunas reformas políticamente sensibles en la economía socialista para mejorar la productividad y aliviar los cuantiosos costos de los gastos sociales.

“Es un período de exploración para ambas partes. No siento que ninguno de los dos tenga prisa", dijo Phil Peters, vicepresidente de the Lexington Institute en Arlington, Virginia.

Tras asumir el cargo, Obama eliminó las restricciones para los viajes de los cubano estadounidenses y el envío de remesas a la isla, reinició el diálogo sobre temas migratorios y para el restablecimiento del correo directo, interrumpido desde 1963 entre los dos países que están a 145 kilómetros de distancia.

Obama en cambio ha dicho que no levantaría el embargo comercial que aplica su país a la isla desde hace 47 años, el tema más álgido en la disputa, mientras el Gobierno de la isla no muestre avances en materia de derechos humanos y políticos.

Los pasos de Obama han sido hasta ahora positivos, pero decepcionantes para quienes esperaban más, incluyendo al Gobierno cubano.

Los expertos señalan que las medidas de Obama hacia Cuba han sido políticamente cautelosas y calculadas para no disgustar a los exiliados anticastristas cubanos en Miami, de cara a las elecciones del 2012.

Aunque han perdido influencia política en los últimos años, parte de los exiliados cubanos en Miami se oponen a cualquier acercamiento unilateral a los hermanos Castro, siendo una poderosa fuerza política de apoyo al Partido Republicano.

De acuerdo con Peters, el fin del embargo, lo que exigiría la aprobación de una nueva legislación por el Congreso estadounidense, “pondría inmediatamente la responsabilidad de la economía sobre el Gobierno cubano”.

El Congreso de Estados Unidos tiene pendiente proyectos de ley que buscan eliminar la prohibición de viajes de estadounidenses a la isla, una votación que podría producirse pronto.

“Creo que el proyecto de ley sobre la liberalización de los viajes a Cuba podría ser aprobado por la Cámara. Soy menos optimista sobre lo que ocurra en el Senado, donde hay una gran oposición”, dijo Wayne Smith, ex jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, que ahora trabaja en el Centro de para la Política Internacional de Washington.

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