Internacional
Demócratas defienden plan de salud ante cercanía de votación
Esta semana se considera crucial para Barack Obama para promover la reforma antes de salir de gira a Indonesia
WASHINGTON, E.U.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, multiplica sus esfuerzos para sacar adelante la reforma sanitaria, en una semana que se considera determinante para saber si la medida se aprueba o queda completamente descartada.
Obama, según confirmó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, mantiene intensos contactos telefónicos y cara a cara con legisladores renuentes a aprobar la medida, su principal prioridad legislativa y en cuyo futuro se juega mucho de su capital político.
Además, el mandatario estadounidense tiene previsto celebrar al menos un evento más en defensa de la reforma antes de iniciar una gira el próximo domingo por Indonesia y Australia.
En la última semana, el presidente estadounidense participó en tres mítines en distintos puntos del país para promover la medida.
Esta semana “representa nuestra última oportunidad para hacer algo” y conseguir la aprobación de la medida.
“Esta semana se producirá la votación definitiva”. EFE/AP
Legisladores demócratas defendieron su plan de aprobar sin un voto directo la reforma del sistema de salud en la Cámara de Representantes, mientras los republicanos los criticaban por esa estrategia, en los últimos y feroces enfrentamientos sobre el ambicioso proyecto.
El líder de la mayoría oficialista en la Cámara de Representantes Steny Hoyer dijo que los demócratas aún no han tomado una decisión final sobre si usarán un complejo procedimiento legislativo que les permitiría aprobar el proyecto del Senado sin tener una votación directa a favor o en contra.
En cambio, los representantes demócratas, que no están satisfechos con la versión senatorial, votarían a favor de una regla de debate que daría por ratificada la versión del Senado una vez que se apruebe un paquete menor de cambios.
“Regla de autoejecución”
La Casa Blanca evitó pronunciarse sobre la posibilidad de que la reforma de Salud sea aprobada en la Cámara de Representantes mediante un controversial procedimiento legislativo, conocido como “Deem and Pass”.
El anuncio de la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, sobre la posibilidad de recurrir a dicho procedimiento ahondó la pugna partidista que ha desatado el debate en torno a la reforma.
Aunque Steny Hoyer, número dos en el liderazgo demócrata en la Cámara baja dijo que su partido no ha tomado una decisión final al respecto, los republicanos no esperaron para denunciar el potencial escenario.
Robert Gibbs insistió en que lo que no debe perderse de vista son las razones sobre la reforma y se mostró confiado que pese a todo habrá un voto final sobre la reforma, que insistió, será lo que cuente al final del dividido y agrio proceso.
Cuestionado sobre si el presidente Barack Obama apoya el uso de esta maniobra, Gibbs evitó confrontar la pregunta de manera directa en las reiteradas ocasiones en que fue cuestionado.
“Ustedes van a saber dónde esta la gente frente a la reforma y dónde están respecto de la iniciativa del presidente”, reiteró ante la frustración de algunos periodistas.
Último respiro
¿Quiénes se oponen al plan de salud?
Pese a las declaraciones de la Casa Blanca, la reforma cuenta con la oposición de la minoría republicana --que critica el gasto que representará su puesta en marcha-- y de un grupo significativo de demócratas, tanto conservadores como liberales.
Eso convierte en necesario cada voto a favor que la Casa Blanca y los líderes demócratas consiguen arañar. Hasta el momento, los demócratas reconocen que no tienen confirmados los votos necesarios para aprobar la medida.
¿Cómo afecta el tener la minoría en el Senado?
La medida se encuentra estancada desde que los demócratas perdieron la mayoría absoluta en el Senado.
Debido a la oposición de los republicanos, la mayoría demócrata se plantea recurrir a una maniobra parlamentaria que le permitiría aprobar la medida por mayoría simple, en lugar de la mayoría absoluta que requiere el procedimiento ordinario.
¿Cuál es el reto que tiene Barack Obama para que la nueva versión de la reforma sea aprobada?
La idea es que la Cámara de Representantes apruebe el proyecto de ley que ya pasó el Senado en diciembre, que muchos congresistas demócratas en la cámara baja consideran deficiente. Inmediatamente después se presentaría un segundo proyecto de ley.
Ese segundo proyecto se sometería a votación mediante el procedimiento conocido como “reconciliación”, que requiere únicamente 51 votos a favor, en lugar de los 60 que normalmente hacen falta para evitar bloqueos de la oposición.
¿En qué consiste la maniobra de aprobación “Deem and pass”?
Como su nombre lo dice, es una maniobra en la que se aprobaría la reforma de Salud sin siquiera tener que votar por ella, el Senado consideraría su importancia y la aprobaría por sí sola sin tomar en cuenta votos ni el procedimiento de “reconciliación”.
Esa posibilidad ha encontrado tal resistencia entre algunos congresistas que informalmente ya se ha empezado a denominar entre los “bloggers” como “Demon pass” (“El pase del demonio”).
Obama, según confirmó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, mantiene intensos contactos telefónicos y cara a cara con legisladores renuentes a aprobar la medida, su principal prioridad legislativa y en cuyo futuro se juega mucho de su capital político.
Además, el mandatario estadounidense tiene previsto celebrar al menos un evento más en defensa de la reforma antes de iniciar una gira el próximo domingo por Indonesia y Australia.
En la última semana, el presidente estadounidense participó en tres mítines en distintos puntos del país para promover la medida.
Esta semana “representa nuestra última oportunidad para hacer algo” y conseguir la aprobación de la medida.
“Esta semana se producirá la votación definitiva”. EFE/AP
Legisladores demócratas defendieron su plan de aprobar sin un voto directo la reforma del sistema de salud en la Cámara de Representantes, mientras los republicanos los criticaban por esa estrategia, en los últimos y feroces enfrentamientos sobre el ambicioso proyecto.
El líder de la mayoría oficialista en la Cámara de Representantes Steny Hoyer dijo que los demócratas aún no han tomado una decisión final sobre si usarán un complejo procedimiento legislativo que les permitiría aprobar el proyecto del Senado sin tener una votación directa a favor o en contra.
En cambio, los representantes demócratas, que no están satisfechos con la versión senatorial, votarían a favor de una regla de debate que daría por ratificada la versión del Senado una vez que se apruebe un paquete menor de cambios.
“Regla de autoejecución”
La Casa Blanca evitó pronunciarse sobre la posibilidad de que la reforma de Salud sea aprobada en la Cámara de Representantes mediante un controversial procedimiento legislativo, conocido como “Deem and Pass”.
El anuncio de la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, sobre la posibilidad de recurrir a dicho procedimiento ahondó la pugna partidista que ha desatado el debate en torno a la reforma.
Aunque Steny Hoyer, número dos en el liderazgo demócrata en la Cámara baja dijo que su partido no ha tomado una decisión final al respecto, los republicanos no esperaron para denunciar el potencial escenario.
Robert Gibbs insistió en que lo que no debe perderse de vista son las razones sobre la reforma y se mostró confiado que pese a todo habrá un voto final sobre la reforma, que insistió, será lo que cuente al final del dividido y agrio proceso.
Cuestionado sobre si el presidente Barack Obama apoya el uso de esta maniobra, Gibbs evitó confrontar la pregunta de manera directa en las reiteradas ocasiones en que fue cuestionado.
“Ustedes van a saber dónde esta la gente frente a la reforma y dónde están respecto de la iniciativa del presidente”, reiteró ante la frustración de algunos periodistas.
Último respiro
¿Quiénes se oponen al plan de salud?
Pese a las declaraciones de la Casa Blanca, la reforma cuenta con la oposición de la minoría republicana --que critica el gasto que representará su puesta en marcha-- y de un grupo significativo de demócratas, tanto conservadores como liberales.
Eso convierte en necesario cada voto a favor que la Casa Blanca y los líderes demócratas consiguen arañar. Hasta el momento, los demócratas reconocen que no tienen confirmados los votos necesarios para aprobar la medida.
¿Cómo afecta el tener la minoría en el Senado?
La medida se encuentra estancada desde que los demócratas perdieron la mayoría absoluta en el Senado.
Debido a la oposición de los republicanos, la mayoría demócrata se plantea recurrir a una maniobra parlamentaria que le permitiría aprobar la medida por mayoría simple, en lugar de la mayoría absoluta que requiere el procedimiento ordinario.
¿Cuál es el reto que tiene Barack Obama para que la nueva versión de la reforma sea aprobada?
La idea es que la Cámara de Representantes apruebe el proyecto de ley que ya pasó el Senado en diciembre, que muchos congresistas demócratas en la cámara baja consideran deficiente. Inmediatamente después se presentaría un segundo proyecto de ley.
Ese segundo proyecto se sometería a votación mediante el procedimiento conocido como “reconciliación”, que requiere únicamente 51 votos a favor, en lugar de los 60 que normalmente hacen falta para evitar bloqueos de la oposición.
¿En qué consiste la maniobra de aprobación “Deem and pass”?
Como su nombre lo dice, es una maniobra en la que se aprobaría la reforma de Salud sin siquiera tener que votar por ella, el Senado consideraría su importancia y la aprobaría por sí sola sin tomar en cuenta votos ni el procedimiento de “reconciliación”.
Esa posibilidad ha encontrado tal resistencia entre algunos congresistas que informalmente ya se ha empezado a denominar entre los “bloggers” como “Demon pass” (“El pase del demonio”).