Internacional
Crimen organizado, ''grave ofensa a Dios''
El Papa Francisco critica a las organizaciones criminales en la Jornada Mundial de la Paz
CIUDAD DEL VATICANO (13/DIC/2013).- En su primer mensaje con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, el Papa Francisco arremetió contra el crimen organizado, al cual calificó como una “grave ofensa a Dios”, y contra la abominación del tráfico de seres humanos.
El personaje del año para la revista Time y la persona más comentada en Facebook en 2013 denunció la corrupción difundida en todos los países de manera “capilar” y también la formación de organizaciones criminales, desde los pequeños grupos hasta los que están organizados globalmente. “Estas organizaciones ofenden gravemente a Dios, afectan a los hermanos y dañan la creación, especialmente cuando tienen connotaciones religiosas”.
Apuntó el dedo contra el “drama lacerante de la droga”, con el cual se lucra contra las leyes morales y civiles, así como contra la devastación de los recursos naturales y a la contaminación.
“El Papa de los pobres”, como se conoce a Francisco, también lamentó la “tragedia de la explotación del trabajo”, los tráficos ilícitos de dinero y la prostitución que cada día produce víctimas inocentes, sobre todo entre los más jóvenes robándoles su futuro.
Llamó “abominación” al tráfico de seres humanos, a los delitos de abusos contra menores y a la esclavitud que aún hay en el mundo.
Incluso, el Papa llegó a relacionar con el crimen organizado a la especulación financiera, “que a menudo asume carácteres predadores y nocivos para enteros sistemas económicos y sociales, exponiendo a la pobreza a millones de hombres y mujeres”.
El personaje del año para la revista Time y la persona más comentada en Facebook en 2013 denunció la corrupción difundida en todos los países de manera “capilar” y también la formación de organizaciones criminales, desde los pequeños grupos hasta los que están organizados globalmente. “Estas organizaciones ofenden gravemente a Dios, afectan a los hermanos y dañan la creación, especialmente cuando tienen connotaciones religiosas”.
Apuntó el dedo contra el “drama lacerante de la droga”, con el cual se lucra contra las leyes morales y civiles, así como contra la devastación de los recursos naturales y a la contaminación.
“El Papa de los pobres”, como se conoce a Francisco, también lamentó la “tragedia de la explotación del trabajo”, los tráficos ilícitos de dinero y la prostitución que cada día produce víctimas inocentes, sobre todo entre los más jóvenes robándoles su futuro.
Llamó “abominación” al tráfico de seres humanos, a los delitos de abusos contra menores y a la esclavitud que aún hay en el mundo.
Incluso, el Papa llegó a relacionar con el crimen organizado a la especulación financiera, “que a menudo asume carácteres predadores y nocivos para enteros sistemas económicos y sociales, exponiendo a la pobreza a millones de hombres y mujeres”.