Internacional
Cifras de la macroeconomía juegan en política del Cono Sur
Venezuela y Brasil tendrán elecciones en las que los números hacen contrapeso en las campañas de los candidatos
VENEZUELA (25/SEP/2010).- En el momento decisivo de las campañas electorales, donde mañana venezolanos renuevan la totalidad de sus diputados, y el 3 de octubre, brasileños realizarán las elecciones presidenciales, las cifras de la macroeconomía arrojan diferentes resultados para los candidatos oficialistas.
Mientras que en Brasil, la candidata cercana al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff llega con mejor cara a la elección dentro de dos domingos, en Venezuela, el presidente y candidato, Hugo Chávez, encara mañana un escenario adverso.
Rousseff tiene un panorama cómodo frente a sus opositores, pues se mantiene como favorita en la intención del voto.
Tal popularidad para la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) se ve reflejada en los números que la anteceden. Rousseff representa la continuidad y Lula le hereda cifras que lo explican.
En Brasilia, el salario medio para el trabajador fue de 850 dólares en agosto, el nivel más alto desde 2002. A esto se suma la caída del desempleo en los últimos ocho años, al caer a 6.5%, de acuerdo con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. En agosto de 2009, la desocupación alcanzó 8.1%, en plena crisis global.
En Caracas, las cosas son diferentes. Chávez, heredero de su propio compendio macroeconómico, parece condenarse.
La especulación por desabastecimiento divide a los venezolanos. La inflación —que este año se pronostica de 30%— pone a Venezuela otra vez entre los tres países con más aumento anual de precios del mundo.
La inflación es el tema obligado y al abanderado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) crea descontento que socava el apoyo popular al presidente, quien mañana enfrenta elecciones legislativas que son, en realidad, un examen para el modelo que él bautizó como revolución bolivariana.
La más reciente encuesta lo confirma. Los votantes se inclinan a la oposición en 48%, de acuerdo con la empresa Alfredo Keller & Asociados, del tercer trimestre de 2010.
La popularidad de Chávez ha caído notablemente este año con respecto a otros. Según la encuestadora Consultores 21, la popularidad de Chávez se ubica en 37% en 2010, 20% menos con respecto a 2009, cuando 57% de los venezolanos apoyaba la revolución bolivariana.
Dilma representa el proyecto nación. Desde que Lula asumió la presidencia en 2003 y hasta fines del año pasado, 20.5 millones de brasileños escaparon de la pobreza, y 29 millones ingresaron a la clase media, según la Fundación “Getulio Vargas”.
Si se añade que Brasil eludió la crisis internacional mejor que la mayoría de los países, este año hubo un crecimiento récord del empleo y se espera que la economía crezca 7.5%, es fácil ver por qué existe un deseo de continuidad.
Hugo representa al socialismo del siglo XXI. La propuesta chavista se apoyó sobre el boom petrolero que se dio entre los años 2004 y 2008, que trajo una ola de prosperidad económica al país y llevó recursos a las clases populares. Pero la recesión en la que entró Venezuela el año pasado empeoró la situación. La economía se contrajo 3.3% durante 2009 y este año no repuntará.
En Brasil, habrá elecciones presidenciales el 3 de octubre, mañana en Venezuela, legislativas. Las cifras sonríen sólo a una de las izquierdas.
SONDEOS
Así llegan a los comicios
50% de los brasileños votaría la candidata, a una semana de las elecciones presidenciales, según la más reciente encuesta del instituto Ibope.
30% de los venezolanos simpatizan con el modelo bolivariano del mandatario en las legislativas de mañana, según Alfredo Keller & Asociados.
Mientras que en Brasil, la candidata cercana al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff llega con mejor cara a la elección dentro de dos domingos, en Venezuela, el presidente y candidato, Hugo Chávez, encara mañana un escenario adverso.
Rousseff tiene un panorama cómodo frente a sus opositores, pues se mantiene como favorita en la intención del voto.
Tal popularidad para la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) se ve reflejada en los números que la anteceden. Rousseff representa la continuidad y Lula le hereda cifras que lo explican.
En Brasilia, el salario medio para el trabajador fue de 850 dólares en agosto, el nivel más alto desde 2002. A esto se suma la caída del desempleo en los últimos ocho años, al caer a 6.5%, de acuerdo con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. En agosto de 2009, la desocupación alcanzó 8.1%, en plena crisis global.
En Caracas, las cosas son diferentes. Chávez, heredero de su propio compendio macroeconómico, parece condenarse.
La especulación por desabastecimiento divide a los venezolanos. La inflación —que este año se pronostica de 30%— pone a Venezuela otra vez entre los tres países con más aumento anual de precios del mundo.
La inflación es el tema obligado y al abanderado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) crea descontento que socava el apoyo popular al presidente, quien mañana enfrenta elecciones legislativas que son, en realidad, un examen para el modelo que él bautizó como revolución bolivariana.
La más reciente encuesta lo confirma. Los votantes se inclinan a la oposición en 48%, de acuerdo con la empresa Alfredo Keller & Asociados, del tercer trimestre de 2010.
La popularidad de Chávez ha caído notablemente este año con respecto a otros. Según la encuestadora Consultores 21, la popularidad de Chávez se ubica en 37% en 2010, 20% menos con respecto a 2009, cuando 57% de los venezolanos apoyaba la revolución bolivariana.
Dilma representa el proyecto nación. Desde que Lula asumió la presidencia en 2003 y hasta fines del año pasado, 20.5 millones de brasileños escaparon de la pobreza, y 29 millones ingresaron a la clase media, según la Fundación “Getulio Vargas”.
Si se añade que Brasil eludió la crisis internacional mejor que la mayoría de los países, este año hubo un crecimiento récord del empleo y se espera que la economía crezca 7.5%, es fácil ver por qué existe un deseo de continuidad.
Hugo representa al socialismo del siglo XXI. La propuesta chavista se apoyó sobre el boom petrolero que se dio entre los años 2004 y 2008, que trajo una ola de prosperidad económica al país y llevó recursos a las clases populares. Pero la recesión en la que entró Venezuela el año pasado empeoró la situación. La economía se contrajo 3.3% durante 2009 y este año no repuntará.
En Brasil, habrá elecciones presidenciales el 3 de octubre, mañana en Venezuela, legislativas. Las cifras sonríen sólo a una de las izquierdas.
SONDEOS
Así llegan a los comicios
50% de los brasileños votaría la candidata, a una semana de las elecciones presidenciales, según la más reciente encuesta del instituto Ibope.
30% de los venezolanos simpatizan con el modelo bolivariano del mandatario en las legislativas de mañana, según Alfredo Keller & Asociados.