Internacional
Calientan elección israelí con enviado de Barack Obama
Tras la guerra de Gaza, el “efecto Obama” entra en juego en la campaña de las elecciones de dentro de dos semanas en Israel
JERUSALÉN.- Tras la guerra de Gaza, el “efecto Obama” entra en juego en la campaña de las elecciones de dentro de dos semanas en Israel, donde se espera esta semana la llegada del enviado especial para Medio Oriente del nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
George Mitchell es esperado el miércoles en la Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Israel para conversaciones sobre el alto el fuego alcanzado en Gaza y para reanimar unas negociaciones de paz que fueron desplazadas de la agenda por la convocatoria de elecciones y una masiva ofensiva militar israelí en la Franja.
Esta “primera incursión”, a decir el diario “Haaretz”, de la nueva Administración estadounidense en la región ha sorprendido en círculos diplomáticos israelíes por su inmediatez tras la toma de posesión de Obama y por producirse a sólo dos semanas de unos comicios decisivos.
Las encuestas este fin de semana reafirman la prevista victoria del ex primer ministro Benjamín Netanyahu, líder del nacionalista Likud, que desplazaría del poder al Kadima de Tzipi Livni, ministra de Exteriores, con 29 de los 120 escaños en liza.
Livni, que obtendría 26, el sábado echó mano del “efecto Obama” para tratar de ganar votos, al advertir al electorado que el líder derechista destruirá los lazos con Washington.
George Mitchell es esperado el miércoles en la Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Israel para conversaciones sobre el alto el fuego alcanzado en Gaza y para reanimar unas negociaciones de paz que fueron desplazadas de la agenda por la convocatoria de elecciones y una masiva ofensiva militar israelí en la Franja.
Esta “primera incursión”, a decir el diario “Haaretz”, de la nueva Administración estadounidense en la región ha sorprendido en círculos diplomáticos israelíes por su inmediatez tras la toma de posesión de Obama y por producirse a sólo dos semanas de unos comicios decisivos.
Las encuestas este fin de semana reafirman la prevista victoria del ex primer ministro Benjamín Netanyahu, líder del nacionalista Likud, que desplazaría del poder al Kadima de Tzipi Livni, ministra de Exteriores, con 29 de los 120 escaños en liza.
Livni, que obtendría 26, el sábado echó mano del “efecto Obama” para tratar de ganar votos, al advertir al electorado que el líder derechista destruirá los lazos con Washington.