Internacional
Berlín cree que había doce implicados en la célula terrorista neonazi
Las fuerzas de seguridad alemanas destaparon esta trama de ultraderecha a raíz de la muerte violenta el pasado 4 de noviembre de dos de los presuntos terroristas
BERLÍN, ALEMANIA (21/NOV/2011).- El Ministro de Interior alemán, Hans-Peter Friedrich, aseguró hoy que las fuerzas de seguridad calculan que hay una "docena" de personas implicadas en la trama de la célula neonazi terrorista descubierta a principios de mes.
"Tenemos alrededor de una docena de acusados y sospechosos. Constantemente surgen nuevos datos y nueva información", aseguró Friedrich en la rueda de prensa que siguió a su declaración ante la Comisión de Interior del Bundestag (parlamento).
El titular de Interior agregó que la policía y las agencias de inteligencia están estudiando al detalle toda la documentación ahora disponible sobre el grupo neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), que en los últimos trece años ha matado presuntamente a diez personas en Alemania, nueve extranjeros y una policía.
Esta docena de acusados y sospechosos, seis de los cuales fueron identificados en la última edición de la revista "Der Spiegel", están acusados o están siendo investigados por su presunta colaboración logística o económica con los autores materiales de los atentados.
En este sentido, el presidente de la Comisión de Interior, Wolfgang Bosbach, indicó que "más de 300 criminalistas" en todo el país están "reconstruyendo ahora trece años día a día".
Las fuerzas de seguridad alemanas destaparon esta trama de ultraderecha a raíz de la muerte violenta el pasado 4 de noviembre de dos de los presuntos terroristas, Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt, de 38 y 34 años, en una autocaravana incendiada en Eisenach (este del país).
Poco después, una tercera sospechosa de terrorismo ultraderechista, Beate Zschäpe, de 36 años, se entregó a la policía tras prender fuego a su vivienda, y un cuarto miembro de la célula, Holger G., fue arrestado.
Las fuerzas de seguridad encontraron entre los restos de la casa y la autocaravana calcinadas una pistola con la que se habían perpetrado nueve homicidios y otra que había sido robada a una policía asesinada, lo que desencadenó la investigación.
El descubrimiento de esta trama ultraderechista ha causado gran estupefacción en Alemania y levantado una gran polvareda política por la secuencia de errores policiales que propiciaron que la actividad criminal de esta célula pasase desapercibida a los servicios de inteligencia.
"Tenemos alrededor de una docena de acusados y sospechosos. Constantemente surgen nuevos datos y nueva información", aseguró Friedrich en la rueda de prensa que siguió a su declaración ante la Comisión de Interior del Bundestag (parlamento).
El titular de Interior agregó que la policía y las agencias de inteligencia están estudiando al detalle toda la documentación ahora disponible sobre el grupo neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), que en los últimos trece años ha matado presuntamente a diez personas en Alemania, nueve extranjeros y una policía.
Esta docena de acusados y sospechosos, seis de los cuales fueron identificados en la última edición de la revista "Der Spiegel", están acusados o están siendo investigados por su presunta colaboración logística o económica con los autores materiales de los atentados.
En este sentido, el presidente de la Comisión de Interior, Wolfgang Bosbach, indicó que "más de 300 criminalistas" en todo el país están "reconstruyendo ahora trece años día a día".
Las fuerzas de seguridad alemanas destaparon esta trama de ultraderecha a raíz de la muerte violenta el pasado 4 de noviembre de dos de los presuntos terroristas, Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt, de 38 y 34 años, en una autocaravana incendiada en Eisenach (este del país).
Poco después, una tercera sospechosa de terrorismo ultraderechista, Beate Zschäpe, de 36 años, se entregó a la policía tras prender fuego a su vivienda, y un cuarto miembro de la célula, Holger G., fue arrestado.
Las fuerzas de seguridad encontraron entre los restos de la casa y la autocaravana calcinadas una pistola con la que se habían perpetrado nueve homicidios y otra que había sido robada a una policía asesinada, lo que desencadenó la investigación.
El descubrimiento de esta trama ultraderechista ha causado gran estupefacción en Alemania y levantado una gran polvareda política por la secuencia de errores policiales que propiciaron que la actividad criminal de esta célula pasase desapercibida a los servicios de inteligencia.