Internacional

Benedicto XVI investirá a dos nuevos arzobispos mexicanos

Son provenientes de las arquidiócesis de Chihuahua y Acapulco y se sumarán a otros 36 arzobispos del mundo

CIUDAD DEL VATICANO  (25/JUN/2010).- El Papa Benedicto XVI Iimpondrá la indumentaria litúrgica del palio e investirá como arzobispos a los mexicanos Constancio Miranda Weckmann y Carlos Garfias Merlos, el próximo 29 de junio en la Basílica de San Pedro del Vaticano.  

Los pastores de las arquidiócesis de Chihuahua y Acapulco respectivamente se sumarán a otros 36 arzobispos del mundo quienes fueron nombrados en sus puestos en el último año y que, por ello, también recibirán sus palios de manos del Papa.  

La ceremonia de investidura se llevará a cabo en la festividad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, durante la misma el pontífice entregará a cada arzobispo una banda blanca de lana tejida, en forma de collarín y con varias cruces negras bordadas.  

Se trata de una indumentaria que deberán utilizar cada vez que presidan celebraciones litúrgicas especiales, simboliza la autoridad episcopal pero también la unidad y la adhesión al Papa.  

Los palios fueron confeccionados a partir de lana de corderos jóvenes criados en un convento de religiosas contemplativas de Roma. Cada año, durante la festividad de santa Inés (el 21 de enero), los corderos son llevados ante el Papa para que los bendiga.  

Tras ello, las religiosas extraen la lana en el convento y elaboran los palios. Una vez confeccionados son depositados bajo el altar principal de la basílica vaticana, el dedicado a San Pedro, hasta el día de la ceremonia de entrega a los arzobispos metropolitanos.  

Además de los mexicanos serán investidos seis clérigos de América Latina, ocho de Africa, cuatro de Norteamérica, 14 de Europa y cuatro de Asia. Entre los latinoamericanos se cuentan dos brasileños, dos colombianos, un ecuatoriano y un panameño.  

Constancio Miranda Weckmann fue designado como arzobispo de Chihuahua el 29 de septiembre de 2009, puesto en el cual sustituyó a José Fernández Arteaga, quien había presentado su renuncia por sobrepasar la edad jubilatoria de 75 años.  

En cambio Carlos Garfias Merlos, de Acapulco, recibió su nombramiento apenas el 7 de junio pasado y hasta esta semana no era seguro que asistiera a la ceremonia del martes en el Vaticano, porque aún no tomó posesión de su cargo.  

El martes pasado la Prefectura de la Casa Pontificia confirmó su participación y fuentes eclesiásticas explicaron que Garfias organizó su viaje a Roma –donde llegará el sábado 26- de último momento, ante la posibilidad de perderse la imposición del palio de parte del Papa.  

De no haberse presentado a la ceremonia, le habrían mandado la indumentaria litúrgica bendecida por el pontífice por correo. El nuevo obispo acapulqueño debería tomar posesión de la arquidiócesis el 22 de julio próximo.  

En Roma los eclesiásticos estarán acompañados por fieles de sus diócesis, unos 40 forman la delegación de Chihuahua mientras la de Acapulco se forma por poco más de 10 personas.  

Ellos participarán también el miércoles de la audiencia general presidida por el obispo de Roma, quien aprovechará la oportunidad para saludar a todos los nuevos arzobispos. 

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