Internacional

Benedicto XVI condena el nazismo en su último evento en Reino Unido

El Papa regresa a Roma luego de cuatro días de gira que culminan como un ''éxito espiritual'', según el Vaticano

BIRMINGHAM, INGLATERRA (20/SEP/2010).- Benedicto XVI condenó en Birmingham el nazismo, que denominó “ideología demoniaca”, y dijo que 70 años después de la Batalla de Inglaterra recuerda “con horror y vergüenza” el “estremecedor número de muertos y destrucción” de la guerra.

El Papa alemán hizo estas declaraciones durante la beatificación del cardenal John Herry Newman, y en el aniversario de la Batalla de Inglaterra, una serie de operaciones en cielo británico en las que la fuerza aérea alemana trató en vano de destruir a la británica para lograr la superioridad aérea que facilitara una invasión de las islas.
 
“Para mí, que he vivido y sufrido los largos y tenebrosos días del régimen nazi en Alemania, es profundamente conmovedor estar aquí y recordar a tantos conciudadanos nuestros que sacrificaron sus vidas, resistiendo con tesón a las fuerzas de esta ideología demoniaca”.

Benedicto XVI agregó que pensaba “en particular” en la vecina Coventry, que sufrió durísimos bombardeos, con numerosas víctimas en noviembre de 1940.

“Después de 70 años recordamos con vergüenza y horror el espantoso precio de muerte y destrucción que la guerra trae consigo, y renovamos nuestra determinación de trabajar por la paz y la reconciliación, donde quiera que amenace un conflicto”.

Esta es la segunda vez que Benedicto XVI condena el nazismo durante su visita de cuatro días al Reino Unido.

A su llegada a Edimburgo y en el discurso que pronunció ante la reina Isabel II se refirió asimismo a la agresión nazi contra Gran Bretaña y resaltó como el pueblo británico se enfrentó “a la tiranía nazi que deseaba erradicar a Dios de la sociedad y negaba a muchos, especialmente a los judíos, a quienes no consideraba dignos de vivir”.

“Se va contento”

Por su parte, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, calificó como un “éxito espiritual” la visita del Pontífice a Reino Unido precisando que el Papa estaba  “contento” de que el mensaje hubiera sido escuchado.

En una ceremonia antes de partir en presencia del primer ministro  británico, David Cameron, Benedicto XVI agradeció a los británicos la “calurosa acogida” y la “hospitalidad” que le dispensaron durante esta visita que incluyó una apretada agenda de actividades cívicas y religiosas.

Benedicto XVI dijo esperar que las reuniones que mantuvo en estos días “contribuyan a confirmar y fortalecer las excelentes relaciones entre la Santa  Sede y el Reino Unido, especialmente en la cooperación para el desarrollo internacional, el cuidado del medio ambiente y la construcción de una sociedad civil con un renovado sentido de valores compartidos y metas comunes”.

FRASE
"Cientos de miles de personas escucharon el mensaje del Papa. En materia de ecumenismo, la visita fue muy positiva y él se va muy satisfecho "
Federico Lombardi,
portavoz del Vaticano.

PERFIL

Del anglicanismo a la beatificación

John Henry Newman


El cardenal inglés es uno de los  grandes intelectuales cristianos del siglo XIX y también uno de los más famosos  conversos procedentes del anglicanismo.

Nació en 1801 en Londres en una familia anglicana. En búsqueda de espiritualidad desde su adolescencia, estudió teología en la Universidad de Oxford, donde también enseñó durante un tiempo, y se convirtió  en pastor anglicano.

En los años 1830 fue una figura importante del movimiento de Oxford, que denunció las derivas de la Iglesia Anglicana. Newman adoptó un estilo de vida ascético y su reflexión le llevó finalmente al catolicismo.

Partió entonces a Roma para proseguir sus estudios y ser ordenado cura, y a  su regreso fundó en Birmingham la primera congregación de oratoria de Inglaterra.

A los 68  años de edad fue creado cardenal por el papa León XIII. A su muerte, en 1890 a los 89 años, fue enterrado según su voluntad en la misma tumba que el padre Ambrose Saint John, con quien vivió durante más de 30  años.

Su proceso de beatificación, iniciado en 1958, se aceleró en 2009 cuando los expertos del Vaticano confirmaron la validez de un milagro que se le atribuye en Estados Unidos.

Jack Sullivan, aquejado a los 61 años de una grave enfermedad de la columna  vertebral, dice haberle rezado al cardenal. Según su relato, sus dolores cesaron al día  siguiente. Es considerado el más célebre converso al catolicismo entre los anglicanos.

Con lo que se quedan

El acercamiento entre las iglesias Católica y Anglicana con la reunión del Papa y el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, expresaron daría mucho de que hablar, pero los temas de discordia, como las delicadas deserciones de anglicanos tradicionalistas hacia la Iglesia Católica, se dejaron a un lado en la reunión.

El debate sobre el laicismo se retomó luego de que el Papa mostrará su aceptación ante el tema al alentar a los cristianos a “expresar orgullosamente su fe en una sociedad  secularizada”. Al respecto el primer ministro, David Cameron, dijo que el Pontífice realmente retó al país a hacer una pausa y reflexionar sobre el tema.

El Papa retomó un tema por demás esperado en esta gira. Benedicto XVI aseguró que existe una falta de “vigilancia” de la jerarquía católica sobre los abusos contra menores y se reunió con cinco víctimas. Pero la mayoría de las asociaciones de víctimas continúan exigiendo “actos, no palabras”.

ANÁLISIS

El trasfondo más allá de la polémica

Por Sara Núñez de Prado-Clavell

Polémica y división sobre diversos asuntos opacaron una visita que en otro contexto hubiera ofrecido titulares diferentes, ya que su trasfondo, más allá de que el Papa visitara el corazón del anglicanismo o de que flotaran en el ambiente temas como la pederastia, la homosexualidad o el uso de preservativos, ha estado en el mensaje difundido sobre los efectos sociales que puede tener el laicismo radical, el aumento del ateísmo o el repliegue de la religión hacia papeles cada vez más marginales. El hecho de que haya sido Gran Bretaña el lugar elegido no ha sido casualidad, ya que, además de propiciar el acercamiento entre dos iglesias de raíces idénticas pero enfrentadas desde que el corazón de una mujer fue más fuerte que la convicción religiosa de un rey, el Papa es consciente de que la sociedad británica es muy laica y el secularismo está presente en todos sus ámbitos.

Ahora bien, refiriéndose a estos temas, el Papa indirectamente está mencionando también las polémicas abiertas señaladas más arriba, aunque sin entrar directamente en ellas. El Papa Ratiznger, sólido erudito, se siente cómodo expresándose en esos términos, porque es entonces cuando aflora su brillantez y calidad intelectual, ya que es capaz de construir un mensaje claro, reflexivo y bien argumentado que obliga a quien le escucha a pensar sobre el mismo, independientemente de que la conclusión a la que se llegue sea diferente a la que le gustaría al Papa.

Así, el trasfondo del viaje, más allá del simbolismo de los actos, la beatificación de Newman o las imágenes a veces forzadas que los protagonistas han ofrecido, ha sido la idea expresada por el Papa de que el fundamento ético del discurso civil debe asentarse en el convencimiento de que el proceso democrático debe sustentarse no sólo en el consenso social sino también en principios morales sólidos, ya que de otra manera se pone en riesgo la propia democracia. Valiente ha sido su referencia al ateísmo y el recuerdo de a donde su radicalización puede conducir, con mención expresa al nazismo. Independientemente de que se esté de acuerdo o no con el mensaje, de que se considere retrógrado en diversos aspectos o de que algunos católicos estén convencidos de que la Iglesia debe evolucionar más de lo que lo está haciendo si no quiere perder el contacto con la sociedad, el mensaje papal trasciende de la polémica con la que se ha recubierto la visita.

Sara Núñez de Prado-Clavell / Catedrática de la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid.

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