Internacional
Autoridades chinas detienen a personas desempleadas por protestar
Desde febrero China lleva a cabo una de sus campañas más duras contra la disidencia
PEKIN, CHINA (28/OCT/2011).- Unos 300 desempleados de banca fueron detenidos por las autoridades chinas tras participar en una protesta seguida por al menos tres mil parados del mismo sector, informó hoy la ONG Chinese Human Rights Defenders (CHRD).
La detención tuvo lugar esta semana, cuando los desempleados de la banca se dirigían hacia las oficinas de la Comisión Reguladora del Sector Bancario en Pekín para protestar por su situación.
Según un comunicado de CHRD, con sede en Hong Kong, los manifestantes fueron interceptados y dispersados por la policía, que empezó a pedir el documento de identidad a los desempleados.
Algunos de ellos intentaron evitar a los efectivos policiales y llegar hasta la sede de la comisión, pero la policía los bloqueó y se llevó a varios centenares de ellos a la cárcel "ilegal" de Jiujingzhuang, en las afueras de Pekín.
Una vez en el centro, destinado a retener a los llamados "peticionarios" (ciudadanos que intentan manifestarse ante las instancias públicas o tienen denuncias pendientes contra las autoridades), los guardianes interrogaron a los exempleados de banca que organizaron la protesta antes de liberar al numeroso grupo.
Algunos de los manifestantes que no fueron detenidos se acercaron hasta el Buró Estatal de Cartas, un ente gubernamental que tramita quejas de los ciudadanos, pero los funcionarios del departamento les dijeron que no aceptarían sus pruebas para la denuncia, agregó el comunicado de la ONG.
Desde febrero China lleva a cabo una de sus campañas más duras contra la disidencia, con cientos de intelectuales, abogados o artistas detenidos, entre ellos el creador Ai Weiwei, para evitar que se reproduzcan en el país asiático protestas como las de la "Primavera Árabe".
La detención tuvo lugar esta semana, cuando los desempleados de la banca se dirigían hacia las oficinas de la Comisión Reguladora del Sector Bancario en Pekín para protestar por su situación.
Según un comunicado de CHRD, con sede en Hong Kong, los manifestantes fueron interceptados y dispersados por la policía, que empezó a pedir el documento de identidad a los desempleados.
Algunos de ellos intentaron evitar a los efectivos policiales y llegar hasta la sede de la comisión, pero la policía los bloqueó y se llevó a varios centenares de ellos a la cárcel "ilegal" de Jiujingzhuang, en las afueras de Pekín.
Una vez en el centro, destinado a retener a los llamados "peticionarios" (ciudadanos que intentan manifestarse ante las instancias públicas o tienen denuncias pendientes contra las autoridades), los guardianes interrogaron a los exempleados de banca que organizaron la protesta antes de liberar al numeroso grupo.
Algunos de los manifestantes que no fueron detenidos se acercaron hasta el Buró Estatal de Cartas, un ente gubernamental que tramita quejas de los ciudadanos, pero los funcionarios del departamento les dijeron que no aceptarían sus pruebas para la denuncia, agregó el comunicado de la ONG.
Desde febrero China lleva a cabo una de sus campañas más duras contra la disidencia, con cientos de intelectuales, abogados o artistas detenidos, entre ellos el creador Ai Weiwei, para evitar que se reproduzcan en el país asiático protestas como las de la "Primavera Árabe".