Internacional
Atacan convoy de la ONU en Siria; perpetran masacre en funeral
La explosión de una bomba casera dañó tres vehículos de la misión de Naciones Unidas, pero ningún funcionario resultó herido; los observadores habían acudido a unos funerales, lo que animó a los habitantes a ir
DAMASCO, SIRIA (15/MAY/2012).- Un convoy de observadores de la ONU fue este martes blanco de un ataque del régimen sirio en una localidad del norte del país, donde las fuerzas gubernamentales perpetraron además una "masacre" durante unos funerales, según la oposición siria.
"El régimen sirio ha cometido una masacre el martes durante una visita de los observadores de la ONU a Jan Sheijun", en la provincia de Idleb (noroeste), afirmó el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Según el Observatorio, 20 personas fueron abatidas por las fuerzas del régimen cuando participaban en los funerales de un hombre fallecido la víspera.
Según los militantes antirrégimen, un convoy de observadores de la ONU formado de cuatro vehículos fue también blanco de un ataque en esa misma ciudad, sin que hubiera heridos. Uno de los vehículos, aseguran, fue blanco de un obús, lo que los obligó a salir rápidamente de la localidad.
Los videos subidos a internet por los militantes mostraban que se había producido una explosión ante uno de los vehículos, cuyo capó estaba dañado.
Un portavoz del Ejército Sirio Libre (ESL), el comandante Sami al Kurdi, indicó a la AFP que los observadores habían acudido a los funerales, lo que animó a los habitantes a ir en masa.
"Pese a ello, el régimen se atrevió a atacar los funerales y disparó contra los vehículos de los observadores a partir de un retén de control", aseguró.
En Nueva York, un portavoz de la ONU confirmó que el convoy fue atacado, y habló de una bomba casera.
La explosión dañó tres vehículos de la misión de Naciones Unidas, pero ningún funcionario de la ONU resultó herido, precisó el portavoz Martin Nesirky. La ONU intentaba "esclarecer las circunstancias" del ataque, que sólo puede "condenar", apostilló Nesirky.
Estados Unidos, por su lado, se dijo "profundamente preocupado por la escalada de violencia" en Siria.
La misión de observación de la ONU fue desplegada para supervisar la aplicación del plan del emisario internacional Kofi Annan, que incluye un alto el fuego instaurado el 12 de abril, la liberación de las personas detenidas durante la revuelta, la retirada del ejército de las ciudades y un diálogo político. El plan se ha quedado en papel mojado pese a que el régimen y la oposición dijeron aceptarlo.
Pese a la presencia de más de 200 observadores de la ONU en Siria, la violencia continúa. Este martes, además de los 20 muertos en los funerales de Jan Sheijun, otras 23 personas (22 civiles y un desertor) murieron en distintos puntos del país, según el OSDH.
En el plano humanitario, un equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF), de vuelta de una misión clandestina en Siria, acusó al régimen de detener a los médicos y de atacar farmacias.
"Según los doctores sirios, es tan peligroso ser sorprendido atendiendo a los heridos que con un arma en la mano", confirmó un cirujano de MSF que participó en la misión. "Están aterrorizados", agregó.
En 14 meses de revuelta contra el régimen, más de 12 mil personas han muerto de forma violenta en Siria, en su mayoría civiles abatidos por las fuerzas del gobierno, y unas 25 mil permanecen detenidas, según el Observatorio. Decenas de miles más están refugiados en los países vecinos.
A nivel político, el régimen, que quiso parecer creíble organizando unas elecciones legislativas el 7 de mayo, anunció una tasa de participación de 51.26%, pero no precisó los resultados de los partidos. La oposición y la comunidad internacional tacharon los comicios de "farsa".
Del otro lado, la principal coalición opositora, el Consejo Nacional Sirio (CNS) eligió a Burhan Ghaliun a su frente por un nuevo período de tres meses, en una reunión celebrada en Roma.
"El régimen sirio ha cometido una masacre el martes durante una visita de los observadores de la ONU a Jan Sheijun", en la provincia de Idleb (noroeste), afirmó el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Según el Observatorio, 20 personas fueron abatidas por las fuerzas del régimen cuando participaban en los funerales de un hombre fallecido la víspera.
Según los militantes antirrégimen, un convoy de observadores de la ONU formado de cuatro vehículos fue también blanco de un ataque en esa misma ciudad, sin que hubiera heridos. Uno de los vehículos, aseguran, fue blanco de un obús, lo que los obligó a salir rápidamente de la localidad.
Los videos subidos a internet por los militantes mostraban que se había producido una explosión ante uno de los vehículos, cuyo capó estaba dañado.
Un portavoz del Ejército Sirio Libre (ESL), el comandante Sami al Kurdi, indicó a la AFP que los observadores habían acudido a los funerales, lo que animó a los habitantes a ir en masa.
"Pese a ello, el régimen se atrevió a atacar los funerales y disparó contra los vehículos de los observadores a partir de un retén de control", aseguró.
En Nueva York, un portavoz de la ONU confirmó que el convoy fue atacado, y habló de una bomba casera.
La explosión dañó tres vehículos de la misión de Naciones Unidas, pero ningún funcionario de la ONU resultó herido, precisó el portavoz Martin Nesirky. La ONU intentaba "esclarecer las circunstancias" del ataque, que sólo puede "condenar", apostilló Nesirky.
Estados Unidos, por su lado, se dijo "profundamente preocupado por la escalada de violencia" en Siria.
La misión de observación de la ONU fue desplegada para supervisar la aplicación del plan del emisario internacional Kofi Annan, que incluye un alto el fuego instaurado el 12 de abril, la liberación de las personas detenidas durante la revuelta, la retirada del ejército de las ciudades y un diálogo político. El plan se ha quedado en papel mojado pese a que el régimen y la oposición dijeron aceptarlo.
Pese a la presencia de más de 200 observadores de la ONU en Siria, la violencia continúa. Este martes, además de los 20 muertos en los funerales de Jan Sheijun, otras 23 personas (22 civiles y un desertor) murieron en distintos puntos del país, según el OSDH.
En el plano humanitario, un equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF), de vuelta de una misión clandestina en Siria, acusó al régimen de detener a los médicos y de atacar farmacias.
"Según los doctores sirios, es tan peligroso ser sorprendido atendiendo a los heridos que con un arma en la mano", confirmó un cirujano de MSF que participó en la misión. "Están aterrorizados", agregó.
En 14 meses de revuelta contra el régimen, más de 12 mil personas han muerto de forma violenta en Siria, en su mayoría civiles abatidos por las fuerzas del gobierno, y unas 25 mil permanecen detenidas, según el Observatorio. Decenas de miles más están refugiados en los países vecinos.
A nivel político, el régimen, que quiso parecer creíble organizando unas elecciones legislativas el 7 de mayo, anunció una tasa de participación de 51.26%, pero no precisó los resultados de los partidos. La oposición y la comunidad internacional tacharon los comicios de "farsa".
Del otro lado, la principal coalición opositora, el Consejo Nacional Sirio (CNS) eligió a Burhan Ghaliun a su frente por un nuevo período de tres meses, en una reunión celebrada en Roma.