Internacional
Ariel Castro es sentenciado a cadena perpetua
Se declaró culpable de agresión, violación y secuestro de tres mujeres en Cleveland
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (01/AGO/2013).- Ariel Castro se declaró culpable por la violación, agresión y
secuestro de tres mujeres en Cleveland, Ohio y fue sentenciado este jueves a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
El hombre de origen puertorriqueño, se enfrentaba a casi mil cargos, entre ellos dos de homicidio agravado por golpear a una de las mujeres durante el cautiverio hasta causarle un aborto, recibió varias condenas consecutivas que suman otros mil años más en prisión.
La sentencia responde al acuerdo de culpabilidad que su defensa acordó la semana pasada con la fiscalía para que Castro librara de la pena de muerte.
"Usted separó a tres mujeres de sus familias y sus comunidades, las hizo esclavas y las trató como si no fueran personas", declaró el juez Michael J. Russo a Castro al anunciar la sentencia.
Las tres mujeres secuestradas Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús recuperaron su libertad en mayo tras 10 años de cautiverio.
Knight habló entre sollozos en la audiencia de este día y declaró que Castro le robó 11 años de su vida, que le puede perdonar, pero que nunca olvidará.
"Lloré cada noche, los años se volvieron una eternidad", rememoró Knight al recordar que cuando fue secuestrada en 2002 tenía un hijo de apenas dos años que se quedó "muy solo".
También habló una familiar de DeJesús, que la calificó se superviviente y en español, dirigiéndose a Castro directamente, señaló: "Que Dios se apiade de tu alma".
Por su parte, antes de conocer la sentencia, Castro pidió perdón a las jóvenes y a sus familias, y sostuvo que él también es una víctima al hablar de los abusos sexuales que dice haber sufrido cuando era joven y de su adicción a la pornografía.
"No soy un monstruo, estoy enfermo", argumentó.
Además, relató que en la casa en la que mantuvo secuestradas a las tres mujeres había armonía y que las acusaciones de abusos sexuales son falsas, puesto que, según él, ellas le pidieron tener sexo.
El 6 de mayo, en un descuido de Castro, Amanda Berry logró escapar y pedir auxilio.
Un vecino, Charles Ramsey, acudió en su rescate y ayudó a la joven a romper la puerta de la casa en la que estaba secuestrada.
Berry reveló entonces que en la casa había más personas recluidas contra su voluntad: DeJesús, Knight y su propia hija, de seis años, fruto de los abusos de Castro.
Tras el rescate, los vecinos no salían de su asombro y aseguraron que en ningún momento sospecharon que Castro pudiera ser responsable de los secuestros, dos de los cuales, los de DeJesus y Berry, eran muy conocidos por la comunidad.
Los padres de DeJesús, de origen puertorriqueño, organizaban vigilias en cada aniversario de su desaparición, el 2 de abril.
El caso de Berry, cuya madre murió en 2006 de un ataque cardíaco, estuvo abierto debido a que aparecieron pistas durante estos años que finalmente no dieron resultado.
La desaparición de Knight en 2002 no había acaparado la atención de las autoridades porque consideraron que todo apuntaba a que había abandonado a su familia voluntariamente, tras haber perdido la custodia de un hijo.
El hombre de origen puertorriqueño, se enfrentaba a casi mil cargos, entre ellos dos de homicidio agravado por golpear a una de las mujeres durante el cautiverio hasta causarle un aborto, recibió varias condenas consecutivas que suman otros mil años más en prisión.
La sentencia responde al acuerdo de culpabilidad que su defensa acordó la semana pasada con la fiscalía para que Castro librara de la pena de muerte.
"Usted separó a tres mujeres de sus familias y sus comunidades, las hizo esclavas y las trató como si no fueran personas", declaró el juez Michael J. Russo a Castro al anunciar la sentencia.
Las tres mujeres secuestradas Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús recuperaron su libertad en mayo tras 10 años de cautiverio.
Knight habló entre sollozos en la audiencia de este día y declaró que Castro le robó 11 años de su vida, que le puede perdonar, pero que nunca olvidará.
"Lloré cada noche, los años se volvieron una eternidad", rememoró Knight al recordar que cuando fue secuestrada en 2002 tenía un hijo de apenas dos años que se quedó "muy solo".
También habló una familiar de DeJesús, que la calificó se superviviente y en español, dirigiéndose a Castro directamente, señaló: "Que Dios se apiade de tu alma".
Por su parte, antes de conocer la sentencia, Castro pidió perdón a las jóvenes y a sus familias, y sostuvo que él también es una víctima al hablar de los abusos sexuales que dice haber sufrido cuando era joven y de su adicción a la pornografía.
"No soy un monstruo, estoy enfermo", argumentó.
Además, relató que en la casa en la que mantuvo secuestradas a las tres mujeres había armonía y que las acusaciones de abusos sexuales son falsas, puesto que, según él, ellas le pidieron tener sexo.
El 6 de mayo, en un descuido de Castro, Amanda Berry logró escapar y pedir auxilio.
Un vecino, Charles Ramsey, acudió en su rescate y ayudó a la joven a romper la puerta de la casa en la que estaba secuestrada.
Berry reveló entonces que en la casa había más personas recluidas contra su voluntad: DeJesús, Knight y su propia hija, de seis años, fruto de los abusos de Castro.
Tras el rescate, los vecinos no salían de su asombro y aseguraron que en ningún momento sospecharon que Castro pudiera ser responsable de los secuestros, dos de los cuales, los de DeJesus y Berry, eran muy conocidos por la comunidad.
Los padres de DeJesús, de origen puertorriqueño, organizaban vigilias en cada aniversario de su desaparición, el 2 de abril.
El caso de Berry, cuya madre murió en 2006 de un ataque cardíaco, estuvo abierto debido a que aparecieron pistas durante estos años que finalmente no dieron resultado.
La desaparición de Knight en 2002 no había acaparado la atención de las autoridades porque consideraron que todo apuntaba a que había abandonado a su familia voluntariamente, tras haber perdido la custodia de un hijo.