Internacional
Aliados preparan ataques quirúrgicos contra régimen sirio
Buscarían neutralizar instalaciones clave del Gobierno y negociar con el presidente sirio, Bashar Al Assad, para buscar una salida al conflicto que inició en 2011
WASHINGTON/LONDRES (29/AGO/2013).- Las eventuales intervenciones aliadas en
Siria llevan dos fines: destruir instalaciones clave del Gobierno de Damasco y llevar a la mesa de negociaciones al presidente Bashar al Assad para discutir una salida a un conflicto que comenzó a principios de 2011.
Tanto el presidente de Estados Unidos (EU), Barack Obama, como el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, son partidarios de castigar la masacre del miércoles 21 de agosto, cuando más de mil civiles murieron tras un ataque con armas químicas, una noticia que dio la vuelta al mundo. Ambos están seguros del uso de sustancias químicas.
Sin embargo, Obama aseguró que no tiene interés “en un conflicto con final abierto en Siria” o “una repetición de Iraq” y que, si opta por un ataque, será “limitado” y se asegurará de que envíe el mensaje a Al Assad de que no puede volver a recurrir a armas químicas.
Las operaciones “quirúrgicas” fueron la opción referida ayer por EU y Londres. Ayer, The New York Times, que cita a fuentes oficiales, publicó que la operación militar sería “limitada”, de apenas uno o dos días de lanzamientos de misiles Tomahawk desde los buques de guerra de EU estacionados en el Mediterráneo Oriental.
Una de las fuentes de The New York Times afirma que la lista inicial incluye unos 50 objetivos, incluyendo bases de helicópteros de fabricación rusa. También están en la lista centros de mando y control y objetivos militares convencionales. Afirma que cada uno de los objetivos recibiría el impacto de dos o tres misiles, un castigo mucho menos severo que el aplicado por el Ejército estadounidense en campañas aéreas como Kosovo o Libia.
Reino Unido presentó ayer un proyecto en el Consejo de Seguridad de la ONU para respaldar “todas las medidas necesarias” para proteger a la población civil en Siria, lo que implicaría luz verde para lanzar un ataque.
Tanto el presidente de Estados Unidos (EU), Barack Obama, como el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, son partidarios de castigar la masacre del miércoles 21 de agosto, cuando más de mil civiles murieron tras un ataque con armas químicas, una noticia que dio la vuelta al mundo. Ambos están seguros del uso de sustancias químicas.
Sin embargo, Obama aseguró que no tiene interés “en un conflicto con final abierto en Siria” o “una repetición de Iraq” y que, si opta por un ataque, será “limitado” y se asegurará de que envíe el mensaje a Al Assad de que no puede volver a recurrir a armas químicas.
Las operaciones “quirúrgicas” fueron la opción referida ayer por EU y Londres. Ayer, The New York Times, que cita a fuentes oficiales, publicó que la operación militar sería “limitada”, de apenas uno o dos días de lanzamientos de misiles Tomahawk desde los buques de guerra de EU estacionados en el Mediterráneo Oriental.
Una de las fuentes de The New York Times afirma que la lista inicial incluye unos 50 objetivos, incluyendo bases de helicópteros de fabricación rusa. También están en la lista centros de mando y control y objetivos militares convencionales. Afirma que cada uno de los objetivos recibiría el impacto de dos o tres misiles, un castigo mucho menos severo que el aplicado por el Ejército estadounidense en campañas aéreas como Kosovo o Libia.
Reino Unido presentó ayer un proyecto en el Consejo de Seguridad de la ONU para respaldar “todas las medidas necesarias” para proteger a la población civil en Siria, lo que implicaría luz verde para lanzar un ataque.