Una poderosa 'Catarsis'
Carlos Esqueda cuenta el origen y la finalidad de esta pieza teatral
GUADALAJARA, JALISCO (16/AGO/2017).- En la Grecia Antigua, eran comunes los rituales de purificación y liberación posteriores a una tragedia, ya que éstas, provocan compasión, horror y otras emociones. Así, la persona transformaba su interior gracias a esa experiencia vital profunda. A esta metamorfosis espiritual a partir de un evento trágico, se le conoce como “catarsis”. También es el nombre de la obra de teatro escrita e interpretada por Carlos Esqueda, quien en entrevista con este medio cuenta el origen y la finalidad de la pieza.
“Catarsis” se presentó por primera vez en el marco del Festival de Teatro (FET) en enero de este año, durante los últimos meses, se ha puesto en escena para instituciones de salud, y es hasta ahora que se vuelve a mostrar para el público en general.
“Habla sobre la depresión y el suicidio. Es un monólogo que escribí a partir de un intento de suicido que tuve hace unos años, en una rotunda depresión que viví, y plasmé muchas ideas y pensamientos en escrito de acuerdo a terapias psicológicas. Entonces me di cuenta que podían funcionar como una obra de teatro, la convertí en un monólogo y me apoyé con especialistas de la salud para que pudiera tener un impacto social. Originalmente pensé en que fuera una catarsis para mí, pero resultó en que también lo es para el público”, asegura el autor.
Después de las presentaciones, el actor tapatío quedó consternado por el espejo que crea entre él y el público: “Ellos se ven reflejados con esta cuestión de la depresión, nadie se libra de esto, de perder la voluntad y las ganas de vivir”, por lo que decidió animarse a seguir contando su historia, con la finalidad de lograr acompañar a más personas en la situación por la que él mismo pasó.
“El objetivo principal es que genere cosas positivas en la gente, que se atrevan a externarlo, pedir ayuda, hacer su catarsis; porque esto se vive a puerta cerrada, nadie las dice, es una cuestión de ego. Con esto empieza la historia teatral, uno no acepta que se siente triste o mal, pues lo relacionamos con el fracaso, y no estamos dispuestos a compartirlo”, apunta el autor.
El resultado ha sido positivo, más de una persona, después de la puesta en escena le comenta al actor. “Tú manera de explicar cómo se puede reconstruir el interior, me hizo considerar y ver las cosas de otra manera”.
De lo real al teatro
En la obra teatral, Carlos interpreta a dos personajes: “el Carlos artista, más contento, más explosivo; y el que está en casa, más depresivo y oscuro, y uno al otro se cuentan sus cosas. El primero se burla del otro, esto hace que la obra sea ligera, porque el público se divierte con el humor negro, que a mí me gusta mucho y que hace falta en este tipo de historias. Con uno el público se divierte y con el otro, está tenso, porque explica sus razones. Cada quien siente su propio dolor, no hay tristeza menor a otra”.
Esqueda cuenta toda su historia desde el principio, de dónde viene, qué hace, y por supuesto, su experiencia con la depresión:
“No fue para mí nada fácil, fueron varios años de lucha. Estaba peleado con todo, primero con mi profesión, fue mi frustración principal, sentía que daba mucho y recibía nada. Se juntó la depresión, el cansancio y la frustración. Estaba infeliz. Fue un proceso complicado. Lo más complicado es la reintegración, pues ya tenía todo armado y decidido. Entonces, es como volver a empezar, empezar a aceptar, a trabajar, a aprender, a creer. Ahora, este año cumplo 20 años de carrera, y la encuentro maravillosa”.