Entretenimiento
Semana de la Moda de Londres se resiente del calendario de Milán y Nueva York
La semana de la Moda de Londres, no pudo convencer a los organizadores de Nueva York y Milán para que cambiaran sus fechas
LONDRES, INGLATERRA.- La
Semana de la Moda de Londres comienza este domingo en medio del temor de que sus próximas ediciones se vean recortadas al no haber podido convencer sus organizadores a las de Nueva York y Milán, que la preceden y la siguen inmediatamente, para que cambien sus fechas.
La capital británica se ve obligada a luchar con uñas y dientes para reivindicar su protagonismo en este negocio porque no tiene ni el tirón ni los diseñadores estrella de otras capitales.
Un problema añadido es el de calendario, ya que la feria londinense está encajonada entre las mucho más importantes de Nueva York y Milán, lo que dificulta muchas veces que los compradores y críticos de tendencias puedan asistir.
Una fuente de la London Fashion Week, citada por el "Evening Standard", predice que, ante la falta de flexibilidad de los organizadores de las otras dos ferias, la próxima edición de la londinense podría quedar reducida a cuatro días.
Londres pondrá pese a todo al mal tiempo buena cara y tratará de dar un golpe de efecto y sonreír a la crisis económica mundial con colecciones cargadas de color.
Desde mañana y hasta el próximo 19 de septiembre, más de trescientas firmas de moda, grandes y pequeñas, mostrarán sus propuestas para la primavera y el verano del 2009.
Siempre con el objetivo de seducir a potenciales clientes que quieran invertir en el arte del vestir, se celebrarán 55 desfiles, dos menos que en la edición del pasado febrero y con la llamativa ausencia de Allegra Hicks, todo un clásico en esta ciudad.
Según fuentes de esta última empresa, su retirada del calendario de desfiles -en el que, en un principio, estaba incluida- se debe a que su patrocinador ha decidido no participar.
Los habituales que no se perderán esta edición son Jaeger, Jasper Conran, Paul Smith, Nicole Farhi, Stella McCartney y Peter Jensen.
Por su parte, Paul Costelloe abrirá el próximo domingo con su colección la Semana de la Moda, a la que echará el cierre el viernes la veterana y siempre sorprendente Vivienne Westwood.
El miércoles le tocará el turno a la firma española Armand Basi, con el diseñador alemán Markus Lupfer a la cabeza, que presenta su tercera colección consecutiva en Londres.
Los vivos colores de las propuestas de la temporada de primavera y verano no sólo intentarán luchar contra el mal tiempo de este verano londinense, sino que pretenden desafiar a una crisis económica que afecta a todos los sectores, incluido el de la moda.
Sin embargo, las decenas de fiestas llenas de glamour y famosos que se celebrarán durante los seis días que dure esta edición de la Semana de la Moda harán olvidar a más de uno la coyuntura económica mundial.
Como cada semestre, los nuevos diseñadores tendrán un espacio privilegiado para lucir sus creaciones en el Museo de Historia Natural de Londres.
La London Fashion Week, organizada por el British Fashion Council, también ofrecerá seminarios, exposiciones, talleres y un evento, bautizado "Esthetica", que reúne a diseñadores que conjugan tendencias, ética y medio ambiente.
La capital británica se ve obligada a luchar con uñas y dientes para reivindicar su protagonismo en este negocio porque no tiene ni el tirón ni los diseñadores estrella de otras capitales.
Un problema añadido es el de calendario, ya que la feria londinense está encajonada entre las mucho más importantes de Nueva York y Milán, lo que dificulta muchas veces que los compradores y críticos de tendencias puedan asistir.
Una fuente de la London Fashion Week, citada por el "Evening Standard", predice que, ante la falta de flexibilidad de los organizadores de las otras dos ferias, la próxima edición de la londinense podría quedar reducida a cuatro días.
Londres pondrá pese a todo al mal tiempo buena cara y tratará de dar un golpe de efecto y sonreír a la crisis económica mundial con colecciones cargadas de color.
Desde mañana y hasta el próximo 19 de septiembre, más de trescientas firmas de moda, grandes y pequeñas, mostrarán sus propuestas para la primavera y el verano del 2009.
Siempre con el objetivo de seducir a potenciales clientes que quieran invertir en el arte del vestir, se celebrarán 55 desfiles, dos menos que en la edición del pasado febrero y con la llamativa ausencia de Allegra Hicks, todo un clásico en esta ciudad.
Según fuentes de esta última empresa, su retirada del calendario de desfiles -en el que, en un principio, estaba incluida- se debe a que su patrocinador ha decidido no participar.
Los habituales que no se perderán esta edición son Jaeger, Jasper Conran, Paul Smith, Nicole Farhi, Stella McCartney y Peter Jensen.
Por su parte, Paul Costelloe abrirá el próximo domingo con su colección la Semana de la Moda, a la que echará el cierre el viernes la veterana y siempre sorprendente Vivienne Westwood.
El miércoles le tocará el turno a la firma española Armand Basi, con el diseñador alemán Markus Lupfer a la cabeza, que presenta su tercera colección consecutiva en Londres.
Los vivos colores de las propuestas de la temporada de primavera y verano no sólo intentarán luchar contra el mal tiempo de este verano londinense, sino que pretenden desafiar a una crisis económica que afecta a todos los sectores, incluido el de la moda.
Sin embargo, las decenas de fiestas llenas de glamour y famosos que se celebrarán durante los seis días que dure esta edición de la Semana de la Moda harán olvidar a más de uno la coyuntura económica mundial.
Como cada semestre, los nuevos diseñadores tendrán un espacio privilegiado para lucir sus creaciones en el Museo de Historia Natural de Londres.
La London Fashion Week, organizada por el British Fashion Council, también ofrecerá seminarios, exposiciones, talleres y un evento, bautizado "Esthetica", que reúne a diseñadores que conjugan tendencias, ética y medio ambiente.