Entretenimiento
Se rompe cuerda elástica y australiana sobrevive a salto de 111 metros
Afirma que la cuerda que la acompañó en la picada se le enredó varias veces
CANBERRA, AUSTRALIA (11/ENE/2012).- Una turista australiana sobrevivió tras lanzarse a un río desde un puente a una altura de 111 metros, luego que se rompió la larga cuerda elástica de un equipo para saltos: Erin Langworthy nadó hasta la orilla a pesar de que tenía una clavícula rota y las piernas atadas.
La mujer dijo el domingo al programa de noticias de la cadena televisiva Nine Network que se desmayó por un momento cuando golpeó el agua del río Zambezi, ubicado en la frontera de Zambia y Zimbabue.
"Sentí como si me hubieran dado una cachetada de cuerpo entero", dijo Erin, de 22 años, en referencia al incidente, que ocurrió el sábado 31 de diciembre.
Un video del salto muestra el momento en el que se rompe la cuerda y Langworthy se estrella contra el río antes de que la corriente se la lleve hacia un rápido.
"Uno se sumerge en el agua y después sale, pero hay mucha desorientación: No sabía si yo estaba hacia arriba o hacia abajo", agregó.
Afirmó que la cuerda que la acompañó en la picada se le enredó varias veces, así que "tuve que zambullirme y tirar de ella para quitarla de dondequiera que se atorara para alcanzar la superficie".
Langworthy cruzó a nado los rápidos y llegó hasta la ribera.
La mujer dijo el domingo al programa de noticias de la cadena televisiva Nine Network que se desmayó por un momento cuando golpeó el agua del río Zambezi, ubicado en la frontera de Zambia y Zimbabue.
"Sentí como si me hubieran dado una cachetada de cuerpo entero", dijo Erin, de 22 años, en referencia al incidente, que ocurrió el sábado 31 de diciembre.
Un video del salto muestra el momento en el que se rompe la cuerda y Langworthy se estrella contra el río antes de que la corriente se la lleve hacia un rápido.
"Uno se sumerge en el agua y después sale, pero hay mucha desorientación: No sabía si yo estaba hacia arriba o hacia abajo", agregó.
Afirmó que la cuerda que la acompañó en la picada se le enredó varias veces, así que "tuve que zambullirme y tirar de ella para quitarla de dondequiera que se atorara para alcanzar la superficie".
Langworthy cruzó a nado los rápidos y llegó hasta la ribera.