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Rodrigo Fernández se abre camino

El cantante presenta su segundo disco “Heridas de Amor” y se confiesa un romántico de corazón

GUADALAJARA, JALISCO.- Su vida es cantar. Así lo ha declarado en innumerables ocasiones. El traje de charro y la música mexicana son sus compañeros y aliados para conquistar al público. Su nombre es Rodrigo Fernández y cada vez está más lejos de la controversia que se generó en el año 2004 con respecto a su relación consanguínea con Vicente Fernández. La tormenta ha quedado atrás. Y tras confirmar que no es hijo de “El Charro de Huentitán” lo único que ha hecho el joven -asegura- es trabajar. “Lo importante es abrir mi camino, y que la gente conozca a Rodrigo Fernández por lo que hace”.

Rodrigo afirma prepararse constantemente, y el hecho de que esté a punto de terminar su carrera en Administración Financiera es un ejemplo de ello, sin olvidar que se dedicó ocho años a tomar clases de piano, sensibilización musical y coro de cámara en el Conservatorio de Música del Estado de México. “Aunque tengo poco tiempo para mí lo importante es el que el charro siga cantando y el niño siga estudiando y parece que todo va bien”.

Heridas de amor es el nombre que lleva su segundo disco, producción en la que el cantante incluye más temas de amor que desamor, pues se confiesa un romántico de corazón. “La mayoría de mis canciones son de amor, y a excepción de Heridas de amor, el primer sencillo -que habla de alguien que ha sido muy lastimado y que no puede volver a ilusionarse- puedo decir que soy muy romántico. Me gusta cantarle al amor”.

Sobre su carrera, sus expectativas y el porqué cantarle a la música mexicana es que Rodrigo reflexiona y comparte con EL INFORMADOR durante su visita a nuestra ciudad con motivo de la promoción de su segundo material discográfico.

¿Por qué elegir la música ranchera?

“Porque soy amante de todo tipo de música, pero confieso que el mariachi me hace sentir otra cosa. Quizá porque soy mexicano. Y es que una vez en el escenario cuando escucho el mariachi me siento muy bien, el sentimiento es incomparable”.

¿Qué tan difícil es enfrentarse al público acompañado de un mariachi?

“Siempre es difícil enfrentarse al público, y más en estos tiempos cantar acompañado de un mariachi es complicado, son pocos los espacios para la música mexicana, porque no tiene tantas alternativas de difusión como tienen otros géneros”.

¿Hay que romper barreras entonces?

“Sí. Porque sólo los grandes, los de toda la vida y los que ya se han ganado un lugar en el corazón de la gente tienen acceso a los espacios, pero para los que empezamos es muy difícil. De ahí que esté tan contento de que siendo yo un artista joven que canta música mexicana esté en segundo lugar en la radio en el Distrito Federal, porque la verdad para que te tomen en cuenta tienes que ser Vicente Fernández o Juan Gabriel porque si no, no hay manera”.

¿Qué otras puertas quieres abrir?

“Aunque tengo una trayectoria corta -de casi tres años- creo ha sido una carrera muy trabajada y pienso seguirlo haciendo. Hay que tocar muchas puertas y romper barreras, especialmente quitar la idea de que la música mexicana es vieja, que es de los señores y no de los jóvenes, y es ahí donde tenemos que trabajar, aunque tenemos que aceptar que siempre cuando terminan las fiestas no falta la música mexicana, el chiste es que la canten más temprano (risas)”.

¿Qué hará Rodrigo Fernández para consolidarse como artista?

“Seguirme preparando. Por ahora lo importante es abrir mi propio camino y hacer que la gente conozca a Rodrigo Fernández por lo que hace. Porque mi vida es cantar, lo pienso seguir haciendo, Dios mediante y la aceptación del público”.

EL INFORMADOR / Altagracia Lizardo Medina

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