Entretenimiento

Patricia Riggen transita entre dos tierras

La cineasta tapatía, afincada en Estados Unidos desde hace 10 años, avanza con pies de plomo en una industria por demás competida

GUADALAJARA, JALISCO (05/DIC/2011).- El paso de Patricia Riggen por la industria cinematográfica lo mismo ha sido dulce que espinoso. El periodismo fue su primer escenario, aunque confiesa que nunca se sintió completa, quería más, aunque tenía claro que “ser cineasta era como pensar en ser astronauta”. La producción fue entonces su primera luz, “nadie quería producir”, no obstante confiesa que con todo y que comenzó con figuras como Bertha Navarro (productora de varias cintas de Guillermo del Toro), lo cierto es que “era sumamente infeliz. No me veía como directora, nunca se me ocurrió (risas), pensé que podía ser guionista o escritora, pero nunca directora”.

El gran cambio para Riggen se dio una vez que hizo sus maletas y viajó a Nueva York para inscribirse en la Universidad de Columbia, donde tomó sus primeras clases de dirección, ya que era egresada de la carrera de Ciencias de la Comunicación del Iteso.   

El panorama se abrió y lo demás ya es historia. Ahora Patricia reside en Los Ángeles y en su carrera figuran varios cortometrajes multipremiados (en los que el interés por la migración y sus avatares siempre están presentes), y tres largos dirigidos, uno por estrenarse en febrero y dos más con resultados positivos (La misma Luna y Lemonade mouth, éste último con la producción de Disney).

Y mientras prepara el estreno en la Unión Americana de Girl in progress (con Eva Mendes, Patricia Arquette y Eugenio Derbez en el elenco) y se integra a la filmación de la secuela de Lemonade mouth, Patricia conversa con este medio durante su más reciente visita a la ciudad.

— Luego del éxito conseguido con “La misma Luna”, Disney te llamó para dirigir un largometraje musical para televisión, que en México se transmitió por HBO, ¿por qué consideras que se dio el interés de la compañía?

— Me encantó que pensaran en mí para un musical, además de que eso prueba que La misma Luna no es sólo para hispanos, porque la gente de Disney me contrató luego de ver mi película y supongo que me eligieron por mi trabajo con los actores, porque consideraron que La misma Luna es una historia real y emotiva; además creo que Disney quería hacer algo diferente y fresco, y no su acostumbrado estilo, por ello es que con Lemonade mouth preparé un filme con más trasfondo, con personajes más profundos, con momentos más reales, dentro del género infantil, y tan contentos estuvieron que creo que me van a contratar para la secuela.

— ¿Consideras que te eligieron por tu clara sensibilidad mostrada en “La misma Luna”, un filme que lo mismo tuvo éxito en México que en Estados Unidos?

— Supongo que sí, además de que como directores lo único que podemos mostrar son nuestras películas, y si encuentran algo que les parece original entonces nos llaman, pero el compromiso también está en que debes ingresar a un sistema y una forma de contar historias, porque Disney es una marca, y fue interesante el dejar de ser la autora y hacerles un filme.

— ¿Sentiste que había alguna limitación importante?, ya que Disney como empresa cuida mucho sus productos.

— Lo que había que hacer era respetar el guión una vez que había iniciado el rodaje, aunque sí me dejaron realizar modificaciones antes de empezar a filmar, entonces trabajé, tanto con la guionista como con los ejecutivos, todas mis ideas.

— A 10 años de que vives en Estados Unidos, y habiéndote formado en México, ¿qué tanto han cambiado tus perspectivas?

— Allá finalmente todo el cine es comercial, es de dinero privado y el objetivo es hacer una película que se venda, a diferencia de México, en donde todavía se hacen los filmes con apoyo gubernamental, donde el dinero no le pertenece a alguien específico y eso permite tener libertad creativa, eso es bonito y difícil de conseguir en Estados Unidos.

— ¿Tienes pensado seguir en Estados Unidos o has considerado volver a tu país?

— Por ahora sí, aunque la verdad es que siempre he sentido que tengo un pie aquí y un pie allá y que siempre voy a seguir desarrollando proyectos de temas o actores mexicanos, o mezclando las dos culturas, estamos en una época muy buena, donde la frontera es muy fluida y donde hay más oportunidad de llevar nuestras historias allá o de mantenerse haciendo cosas aquí

— Estás a punto de estrenar tu tercer largometraje, ¿qué ha cambiado en ti con respecto al primero (“La misma Luna”), tienes más o menos presiones?

— Todavía no entro en contacto con los distribuidores mexicanos, incluso no tengo las fechas de estreno para mi país, lo que sé es que Televisa lo hará. En cuanto al público siento curiosidad por su reacción, la película está en inglés, y no sé si el idioma sea una ventaja o una desventaja, lo que sí sé es que voy a aprender mucho.

— Comentaste que estabas interesada en hacer una comedia sobre los hombres mexicanos, sobre el machismo, ¿qué hay de eso?

— Tengo años pensando, pero siempre tengo muchas opiniones al respecto de la discriminación hacia la mujer y cómo es que el hombre la ve y cómo ella también se percibe, y en ese sentido critico a hombres y a mujeres, pero no quisiera hacer un drama, ¡qué flojera!, quiero que sea una comedia y que al mismo tiempo comunique una realidad.

— Siempre hay limitantes, pero ¿qué ha sido más complicado para ti en Estados Unidos, ser mujer, ser mexicana o ninguna de ellas?

— Ninguna de las dos. Lo complicado es que el mercado es muy competido, hay muchísimos directores buenos, junto a ti peleando por el mismo proyecto, eso es muy difícil, aunque también es cierto que me cuesta más trabajo comunicarme en inglés, vender mi idea, pero no es algo que me hay impedido, lo complicado es la competencia.

HISTORIA DE ÉXITO
Cinco momentos importantes para Patricia

1.- Cuando tomó la decisión de dirigir historias, luego de haber trabajado en la producción. Hizo maletas y se fue a Nueva York para inscribirse en la Universidad de Columbia.

2.- Cuando el trabajo que realizó para graduarse, un cortometraje de 27 minutos titulado La milpa, se hizo del Oscar estudiantil, del Emmy estudiantil, del Ariel en México, y se exhibió en 40 festivales, además de conseguir 20 premios más.

3.- Luego de comentarios encontrados sobre el tema que trataría para su opera prima, la migración, y de que eligiera a Eugenio Derbez para un papel dramático y no cómico, Patricia apostó por su intuición y durante el Festival de Cine de Sundance la vendió en cinco millones de dólares (un año antes Guillermo del Toro había vendido El laberinto del fauno en seis millones de dólares).

4.- Disney la contacta para realizar un musical, un género 100% norteamericano. Fue tal el éxito del filme para televisión, transmitido por HBO, que la compañía ya prepara la secuela con Riggen como directora.

5.- El rodaje de su tercer largometraje, el segundo en inglés y con un elenco encabezado por Eva Mendes, Patricia Arquette y Eugenio Derbez.

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