Entretenimiento
Cupido hace de las suyas
El Olimpo está en apuros por la culpa del dios del amor, ahora los dioses deberán trabajar en conjunto para regresar el equilibrio en el mundo
GUADALAJARA, JALISCO.- Cuando los dioses se cansan de ser perfectos, compasivos, vengativos y de vivir en el Olimpo deciden tomar unas vacaciones; pero el equilibrio sale de todo control, incluso del propio Zeus, el patriarca de la mitología griega cuando éstos visitan a los mortales.
Con una visión a la mexicana de las aventuras de los dioses tomando un descanso en el Olimpo Dancing Club se desata una comedia de situaciones en la que la pareja que forman Bibi (Ana Brenda Contreras) y Pablo (Alan Estrada) se verá afectada por las decisiones de Cupido, pues nuevamente le ha fallado la puntería y ha generado un desastre amoroso.
Esta historia, que reúne en su reparto las actuaciones de Diana Bracho, Jesús Ochoa, Luis Roberto Guzmán, Alexis Ayala, Kalimba, entre muchos más corre bajo la dirección de Salvador Garcini, quien expresó que la película representa un nuevo tono de comedia en el cine mexicano. “Les aseguro que se trata de una comedia ‘profunda’, no es realmente una tragicomedia como algunos la quieren ver. En nuestro cine hay comedias ligeras, pero esta producción es una realización novedosa, donde lo más trascendente es la historia y sus personajes”.
Defiende su proyecto
Aunque se ha criticado que la producción insinue una relación entre mujeres “por culpa de Cupido”, el realizador defendió su propuesta sobre toda crítica, por dos cuestiones que, dijo, seguramente darán de qué hablar como son el beso entre Bibi y Julia, argumentando que no es más que la forma de representar en Bibi, la ausencia de una madre y en Julia, la carencia de cariño de parte de Melesio (Armendáriz), un ególatra millonario que sólo vive para sus placeres mundanos.
Ana Brenda señaló que ella no iba a desaprovechar esta oportunidad, sobre todo, un papel estelar rodeado grandes figuras y un gran director. “Creo que a pesar de que me di cuenta de que había una pequeña trampita que me llevó a hacer el desnudo, del que no me arrepiento y en cuanto al beso con la señora Bracho, me impulsaron los consejos que me dieron, sobre todo ella, quien me hizo sentirme segura de mí misma para afrontar este reto”, agregó.
El año de Alan Estrada
Desde su exitosa temporada en México y el interior de la República con el musical Hoy no me puedo levantar, el actor jalisciense Alan Estarada ha recibido varias propuestas para trabajar en la pantalla grande; hace sólo un mes estrenó la cinta Amor letra por letra que protagonizó junto a Silvia Navarro y con Divina confusión refrenda su ascenso en el cine mientras trabaja en España en el musical de Nacho Cano.
Estrada segura que hasta esta semana no había tenido oportunidad de ver la película completa pero antes que nada destacó la oportunidad de trabajar. “Espero que cuando llegue a las salas, el público nos apoye; considero que Divina confusión es una buena película, un proyecto con talento, de gente comprometida con el cine y con su trabajo”. En el filme interpreta al hijo de un millonario y está ansioso por conocer los placeres de la vida, por lo que le pide a su prometida que se entregue a él. Sin embargo, sufrirá la peor desilusión de su vida, cuando descubre que entre su madre y su novia existe algo más que amistad.
Haciendo un paréntesis en su agenda en España, Alan comenta que lo más importante de su trabajo en el cine es formar parte de un movimiento fílmico en ascenso pues desde su punto de vista “necesitamos seguir impulsando nuestras producciones y creer en ellas”.
Con una visión a la mexicana de las aventuras de los dioses tomando un descanso en el Olimpo Dancing Club se desata una comedia de situaciones en la que la pareja que forman Bibi (Ana Brenda Contreras) y Pablo (Alan Estrada) se verá afectada por las decisiones de Cupido, pues nuevamente le ha fallado la puntería y ha generado un desastre amoroso.
Esta historia, que reúne en su reparto las actuaciones de Diana Bracho, Jesús Ochoa, Luis Roberto Guzmán, Alexis Ayala, Kalimba, entre muchos más corre bajo la dirección de Salvador Garcini, quien expresó que la película representa un nuevo tono de comedia en el cine mexicano. “Les aseguro que se trata de una comedia ‘profunda’, no es realmente una tragicomedia como algunos la quieren ver. En nuestro cine hay comedias ligeras, pero esta producción es una realización novedosa, donde lo más trascendente es la historia y sus personajes”.
Defiende su proyecto
Aunque se ha criticado que la producción insinue una relación entre mujeres “por culpa de Cupido”, el realizador defendió su propuesta sobre toda crítica, por dos cuestiones que, dijo, seguramente darán de qué hablar como son el beso entre Bibi y Julia, argumentando que no es más que la forma de representar en Bibi, la ausencia de una madre y en Julia, la carencia de cariño de parte de Melesio (Armendáriz), un ególatra millonario que sólo vive para sus placeres mundanos.
Ana Brenda señaló que ella no iba a desaprovechar esta oportunidad, sobre todo, un papel estelar rodeado grandes figuras y un gran director. “Creo que a pesar de que me di cuenta de que había una pequeña trampita que me llevó a hacer el desnudo, del que no me arrepiento y en cuanto al beso con la señora Bracho, me impulsaron los consejos que me dieron, sobre todo ella, quien me hizo sentirme segura de mí misma para afrontar este reto”, agregó.
El año de Alan Estrada
Desde su exitosa temporada en México y el interior de la República con el musical Hoy no me puedo levantar, el actor jalisciense Alan Estarada ha recibido varias propuestas para trabajar en la pantalla grande; hace sólo un mes estrenó la cinta Amor letra por letra que protagonizó junto a Silvia Navarro y con Divina confusión refrenda su ascenso en el cine mientras trabaja en España en el musical de Nacho Cano.
Estrada segura que hasta esta semana no había tenido oportunidad de ver la película completa pero antes que nada destacó la oportunidad de trabajar. “Espero que cuando llegue a las salas, el público nos apoye; considero que Divina confusión es una buena película, un proyecto con talento, de gente comprometida con el cine y con su trabajo”. En el filme interpreta al hijo de un millonario y está ansioso por conocer los placeres de la vida, por lo que le pide a su prometida que se entregue a él. Sin embargo, sufrirá la peor desilusión de su vida, cuando descubre que entre su madre y su novia existe algo más que amistad.
Haciendo un paréntesis en su agenda en España, Alan comenta que lo más importante de su trabajo en el cine es formar parte de un movimiento fílmico en ascenso pues desde su punto de vista “necesitamos seguir impulsando nuestras producciones y creer en ellas”.