Economía

Studio Xaquixe produce vidrio de forma artesanal

La empresa utiliza aceite quemado de cocina como energía alternativa

OAXACA, OAXACA (22/JUN/2015).- El taller Studio Xaquixe produce vidrio de forma artesanal utilizando aceite quemado de cocina como vehículo esencial.

A partir del uso de energías renovables, el taller logra su tarea primordial: “Compramos el vidrio prácticamente de la basura. Acudimos a centros de acopio y a pepenadores particulares, lo fundimos y lo volvemos a producir transformándolo en jarras, floreros, lámparas y lavabos. Además, en lugar de usar gas LP, utilizamos energías alternativas a fin de no contaminar y reducir costos hasta en 60%”, explicó la directora general de Studio Xaquixe, Salime Harp.

Desde hace cuatro años, el taller utiliza aceite quemado de cocina que acopia de entre 25 y 30 restaurantes de la ciudad de Oaxaca, de acuerdo a información otorgada por Harp durante las actividades de la tercera edición del Catapulta Fest.

“Lo colamos, le damos un proceso y lo usamos para combustión en lugar del gas LP. Gracias a esto, ayudamos a eliminar el CO2, a reducir nuestros costos y aportamos para que los restaurantes no tiren el aceite quemado al drenaje de la ciudad.

“Es un ganar y ganar porque ganan los restaurantes que no lidian con ese problema y ganamos nosotros porque mejoramos nuestros procesos”, destacó respecto a este proceso descubierto por el escultor y artista en vidrio, Christian Thornton, quien es su socio.

Al combinar el vidrio de la basura con óxidos de la naturaleza, el experto ha logrado ponerle color a las piezas sopladas, resultado que están por patentar, pues han realizado proyectos para arquitectos, diseñadores de interiores, hoteles y clientes directos.

Studio Xaquixe es una microempresa creada hace 13 años. En ella laboran 10 personas, quienes manipulan los tres grandes hornos: el de fundición, calentado y templado.

“Todos fueron construidos por nosotros y los cambios tecnológicos para hacer más eficiente su energía, también son creados por todo el equipo. La parte más tediosa del desarrollo consiste en recolectar el vidrio.

“Cuando ya se tiene la masa suficiente para las dimensiones de la pieza imaginada, se comienza a transformarla, a moldearla y hacer arte”, señaló.

Una buena garantía

Un total de 30 jarras al día se elaboran en Xaquixe, mientras que para elaborar una pieza más grande, jarrón o lavabo, se puede tomar hasta medio día. La jarra grande tiene un costo de 370 pesos, mientras que los vasos pequeños cuestan 90 pesos cada uno.

“Pero es un vaso que no se va a romper si se introduce al horno de microondas ni en la máquina del expreso”, dijo al destacar la garantía que brinda una empresa como Xaquixe, una de las pocas que trabaja de manera artesanal y que existen en México.

Se requiere de mucha precaución

Para realizar el trabajo de fundición del vidrio, dijo, no se requiere de mucho en especial, pero sí exige mucha precaución como el uso de guantes y uniforme especial.

Sin embargo explica Salime, al escultor se le dificulta trabajar con guantes, lo mismo que con overoles debido a que son telas calientes y se encienden fácilmente en caso de que caiga alguna gota caliente del vidrio.

“Lo que sí es fundamental, es la utilización de lentes con protección de los rayos UV debido a que el horno genera mil 300 grados centígrados y su luz llega a ser muy potente y dañina para la vista. La radiación de calor que llega a emitir una bola grande de vidrio fundido es tremenda, por lo que se debe tener mucho cuidado al manipularla. Por fortuna, nunca ha pasado nada grave”, subrayó.

GANADOR 2014

Premio Nacional del Trabajo


En 2014, Studio Xaquixe ganó el Premio Nacional del Trabajo y una mención honorífica por parte de la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (ADIAT).

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