Economía
Sistema educativo, obstáculo para la economía mexicana
Pese a que se ha incrementado el número de personas que van a la escuelas, no todas culminan sus estudios
CIUDAD DE MÉXICO (08/ABR/2011).-México, uno de los mayores exportadores de manufacturas a Estados Unidos y cuna del hombre más rico del mundo, arrastra un sistema educativo vetusto, dominado por intereses sindicales y políticos que frenan las ambiciones de un país que podría crecer a tasas mayores a las actuales.
A continuación, algunos datos sobre el sistema.
El sistema educativo mexicano creció aceleradamente en las últimas décadas y pasó de poco más de tres millones de estudiantes en 1950 a cerca de 32 millones en el 2009. Existen cerca de 250 mil escuelas, incluyendo preescolar, primaria, secundaria media y superior y universidades.
Una mayoría entra a la primaria, pero la termina un 62 por ciento, mientras que un 45 finaliza la secundaria y apenas un 25 por ciento concluye la preparatoria o educación media superior, según datos de la organización Mexicanos Primero, proclive a que se produzcan cambios de fondo en el sistema.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), acusado de bloquear reformas y de influir en elecciones estatales y presidenciales, tiene cerca de 1.2 millones de afiliados, lo que lo hace el más poderoso de América Latina.
El sindicato y su lideresa vitalicia, Elba Esther Gordillo, han sido señalados por manejar sin transparencia los cuantiosos fondos de cuotas sindicales y de actos de corrupción mediante la venta de los puestos de maestros y negocios turbios vinculados con créditos de viviendas y otros préstamos para los profesores.
Varios estudios revelan que un mexicano lee menos de tres libros al año en promedio, producto del bajo nivel de la educación que reciben y los altos niveles de pobreza del país.
En la última prueba PISA -que cada tres años realiza la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y que fue divulgada en diciembre del 2010 y cuyo objetivo es medir hasta qué punto los alumnos de 15 años se encuentran preparados para su vida futura-, México quedó en el lugar número 46 en lectura, 49 en matemática y 51 en ciencias entre 65 países ricos, en su mayoría, y algunos pobres que tomaron la prueba.
No obstante, en las pruebas PISA el país ha mejorado sus posiciones respecto a evaluaciones anteriores, y ha emprendido algunos cambios como abrir a concurso las nuevas plazas de profesores e introducir cambios tecnológicos en la enseñanza. Sin embargo, analistas ven estos cambios lentos e insuficientes como para llevar a una reforma profunda que pueda elevar el nivel educativo de las próximas generaciones.
A continuación, algunos datos sobre el sistema.
El sistema educativo mexicano creció aceleradamente en las últimas décadas y pasó de poco más de tres millones de estudiantes en 1950 a cerca de 32 millones en el 2009. Existen cerca de 250 mil escuelas, incluyendo preescolar, primaria, secundaria media y superior y universidades.
Una mayoría entra a la primaria, pero la termina un 62 por ciento, mientras que un 45 finaliza la secundaria y apenas un 25 por ciento concluye la preparatoria o educación media superior, según datos de la organización Mexicanos Primero, proclive a que se produzcan cambios de fondo en el sistema.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), acusado de bloquear reformas y de influir en elecciones estatales y presidenciales, tiene cerca de 1.2 millones de afiliados, lo que lo hace el más poderoso de América Latina.
El sindicato y su lideresa vitalicia, Elba Esther Gordillo, han sido señalados por manejar sin transparencia los cuantiosos fondos de cuotas sindicales y de actos de corrupción mediante la venta de los puestos de maestros y negocios turbios vinculados con créditos de viviendas y otros préstamos para los profesores.
Varios estudios revelan que un mexicano lee menos de tres libros al año en promedio, producto del bajo nivel de la educación que reciben y los altos niveles de pobreza del país.
En la última prueba PISA -que cada tres años realiza la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y que fue divulgada en diciembre del 2010 y cuyo objetivo es medir hasta qué punto los alumnos de 15 años se encuentran preparados para su vida futura-, México quedó en el lugar número 46 en lectura, 49 en matemática y 51 en ciencias entre 65 países ricos, en su mayoría, y algunos pobres que tomaron la prueba.
No obstante, en las pruebas PISA el país ha mejorado sus posiciones respecto a evaluaciones anteriores, y ha emprendido algunos cambios como abrir a concurso las nuevas plazas de profesores e introducir cambios tecnológicos en la enseñanza. Sin embargo, analistas ven estos cambios lentos e insuficientes como para llevar a una reforma profunda que pueda elevar el nivel educativo de las próximas generaciones.