Economía

Producir cactáceas, negocio de tenacidad y paciencia

Las plantas requieren de un cuidado especializado y en ello entra el conocimiento en varios temas

GUADALAJARA, JALISCO (12/NOV/2012).- La producción de cactáceas y plantas exóticas también es negocio. Pero requiere de tenacidad, paciencia y conocimiento de estos seres vivos para conseguir su reproducción y crecimiento para que sean llevados como ornato vivo a los hogares y otros sitios donde convivan con el ser humano.

Así resume parte de su experiencia en el vivero Cactibiosfera, la bióloga Lara Cornejo, quien es socia de este negocio que ya lleva más de diez años en el mercado y que es un participante asiduo en las exposiciones de los viveristas, como las que realizan periódicamente en la Plaza Guadalajara en el centro histórico tapatío.

En este vivero, que tiene a su favor el microclima de Ajijic, se producen diversas cactáceas, como el famoso asiento de suegra (del genero Equinocactus), los sahuaros del desierto de Sonora, los viejitos (cactus del centro del país), biznagas (cuyo uso ya es prohibido para elaborar dulces), las mamilarias y otras especies.

Si bien las cactáceas tienen a su favor su gran resistencia a la exposición solar, además de su baja demanda de agua y de poca fertilización, la entrevistada refiere que requieren de un cuidado especializado y en ello entra el conocimiento en varios temas, como lo relacionado con las plantas madre de las que se obtienen las semillas y los brotes de algunos vegetales; así como en vigilar que no sean atacados por enemigos naturales, como insectos y aves.

La bióloga resalta que la propagación de algunas cactáceas en viveros, incluso es la forma única de conservar estas plantas, dado que algunas ya no existen en su hábitat natural, como consecuencia de la incesante depredación y el tráfico clandestino de los recursos biológicos que se tiene en nuestro país sobre algunas especies de la flora silvestre.

En el caso de Cactibiosfera, detalla que se cuenta con un portafolio de 150 especies para la comercialización, además de 200 especies en el banco de sus plantas madre.

Resalta que los viveros le brinda a la gente de las ciudades la opción de adornar su casas, desde la puesta en las ventanas de las especies pequeñas; o bien el establecimiento de las plantas ya crecidas en los jardines. Comenta que estas plantas en algunas especies tienen gran longevidad, por lo que son de compañía permanente para quienes las adquieren, pues en algunos sobreviven al ser humano.

Añadió que actualmente se vive un momento incipiente en el que la gente le concede más valoración a la flora de cactáceas y las plantas suculentas, lo que plantea un escenario de negocio para su producción y comercialización.

PARA SABER

El manejo de la flora silvestre con fines comerciales requiere de un permiso especial de la Semarnat para la formación de Unidad de Manejo Ambiental (UMA).

EL INFORMADOR/ SALVADOR Y MALDONADO

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