Economía
México es el país latinoamericano que más avanza en competitividad: SHCP
En el informe semanal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se destacó la competitividad de México con respecto a otros países de América Latina, al ubicarse en el lugar 58 de 142 países estudiados
CIUDAD DE MÉXICO (11/SEP/2011).- La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) destacó que México fue el país de América Latina que más avanzó en competitividad, según el reporte anual sobre la competitividad global 2011-2012, del Foro Económico Mundial (FEM).
En el Informe Semanal de su Vocería, la dependencia refiere que México reportó incremento de ocho lugares en comparación con el informe anterior, al ubicarse en el lugar 58 con 4.29 puntos, de un total de 142 países analizados en este reporte, que mide su grado de competitividad.
Chile se mantiene como la economía más competitiva de latinoamérica, a pesar de haber disminuido una posición, al ocupar ahora el lugar 31 a nivel global. Después se sitúan Puerto Rico (35), Barbados (42), Panamá (49), Brasil (53) y México (58).
En contraparte, las economías latinoamericanas que reciben la peor valoración en cuanto a competitividad económica son Ecuador (101), Bolivia (103), Jamaica (107), República Dominicana (110), Nicaragua (115), Paraguay (122), Belice (123), Venezuela (124) y Haití (141). Cuba no aparece.
El FEM indica que en la última década México ha hecho importantes avances en materia de estabilidad macroeconómica –lugar 39 del ranking global en este aspecto–, sobre todo en materia de inflación, tasas de interés, política fiscal responsable y apertura, liberalización y diversificación de su economía.
La Secretaría de Hacienda expuso que ello le ha permitido aumentar el tamaño del mercado interno (lugar 11 del ranking global) y externo (posición 14 del ranking). Además, se beneficia de un favorable clima empresarial (lugar 56).
El informe muestra que México continúa fortaleciendo medidas que facilitan el dinamismo del mercado interno de bienes, reduciendo el número de procedimientos para iniciar un negocio (lugar 34), así como el tiempo para iniciarlo (lugar 35), contribuyendo a una mejora del ambiente empresarial en general.
Este desarrollo, junto con las fuerzas competitivas tradicionales como su amplio tamaño de mercado (lugar 12 del ranking global), favorable infraestructura en el sector transporte (lugar 47), sólidas políticas macroeconómicas (lugar 39), y fuertes niveles de adopción tecnológica (posición 58 del ranking) ha llevado al país a mejorar su posición competitiva.
México también destaca en salud (lugar 56) y en la matrícula de alumnos en educación primaria (posición 22 del ranking global), expuso la dependencia federal.
Sin embargo, según el reporte existe una serie de retos para avanzar aún más en la competitividad de México y mejorar la calificación, entre los que se encuentran la debilidad de sus instituciones públicas, los altos costos que generan la violencia y el crimen organizado y un mercado laboral rígido.
Asimismo, una baja calidad en los sistemas de educación, limitada capacidad de innovación, así como insuficiente gasto en investigación y desarrollo por parte de las empresas, lo cual puede poner en peligro al país en su capacidad para competir internacionalmente en sectores de alto valor agregado.
El reporte sugiere que, aunque México avanza en algunos aspectos relevantes para mejorar su competitividad, debe superar retos muy importantes, como avanzar en las reformas estructurales pendientes, los cuales limitan su capacidad competitiva y su potencial de crecimiento.
En el Informe Semanal de su Vocería, la dependencia refiere que México reportó incremento de ocho lugares en comparación con el informe anterior, al ubicarse en el lugar 58 con 4.29 puntos, de un total de 142 países analizados en este reporte, que mide su grado de competitividad.
Chile se mantiene como la economía más competitiva de latinoamérica, a pesar de haber disminuido una posición, al ocupar ahora el lugar 31 a nivel global. Después se sitúan Puerto Rico (35), Barbados (42), Panamá (49), Brasil (53) y México (58).
En contraparte, las economías latinoamericanas que reciben la peor valoración en cuanto a competitividad económica son Ecuador (101), Bolivia (103), Jamaica (107), República Dominicana (110), Nicaragua (115), Paraguay (122), Belice (123), Venezuela (124) y Haití (141). Cuba no aparece.
El FEM indica que en la última década México ha hecho importantes avances en materia de estabilidad macroeconómica –lugar 39 del ranking global en este aspecto–, sobre todo en materia de inflación, tasas de interés, política fiscal responsable y apertura, liberalización y diversificación de su economía.
La Secretaría de Hacienda expuso que ello le ha permitido aumentar el tamaño del mercado interno (lugar 11 del ranking global) y externo (posición 14 del ranking). Además, se beneficia de un favorable clima empresarial (lugar 56).
El informe muestra que México continúa fortaleciendo medidas que facilitan el dinamismo del mercado interno de bienes, reduciendo el número de procedimientos para iniciar un negocio (lugar 34), así como el tiempo para iniciarlo (lugar 35), contribuyendo a una mejora del ambiente empresarial en general.
Este desarrollo, junto con las fuerzas competitivas tradicionales como su amplio tamaño de mercado (lugar 12 del ranking global), favorable infraestructura en el sector transporte (lugar 47), sólidas políticas macroeconómicas (lugar 39), y fuertes niveles de adopción tecnológica (posición 58 del ranking) ha llevado al país a mejorar su posición competitiva.
México también destaca en salud (lugar 56) y en la matrícula de alumnos en educación primaria (posición 22 del ranking global), expuso la dependencia federal.
Sin embargo, según el reporte existe una serie de retos para avanzar aún más en la competitividad de México y mejorar la calificación, entre los que se encuentran la debilidad de sus instituciones públicas, los altos costos que generan la violencia y el crimen organizado y un mercado laboral rígido.
Asimismo, una baja calidad en los sistemas de educación, limitada capacidad de innovación, así como insuficiente gasto en investigación y desarrollo por parte de las empresas, lo cual puede poner en peligro al país en su capacidad para competir internacionalmente en sectores de alto valor agregado.
El reporte sugiere que, aunque México avanza en algunos aspectos relevantes para mejorar su competitividad, debe superar retos muy importantes, como avanzar en las reformas estructurales pendientes, los cuales limitan su capacidad competitiva y su potencial de crecimiento.